Que sí, que ya está aquí, por fin llega: ¡El primer Mercurio retrógrado del año! Y la verdad que yo andaba dudando si redactar o no este artículo. Quizá porque me gusta quitarle hierro al tema; prefiero desdramatizar los asuntos de la bóveda celeste.

Por otro lado, no cabe duda de cuánto nos interesa lo trágico. Mientras más morboso, agorero y oscuro, pues mejor. ¿Para qué fijarnos en el tránsito de Júpiter o en los aspectos armoniosos de Venus si tenemos a Saturno y a Marte dando guerra? A la gente le gusta la caña y en psicología al fenómeno se le conoce como el sesgo de negatividad, es decir, la tendencia humana a enfocar más la atención en las experiencias negativas que en las positivas. Así de jodidos somos.

Pero neurociencia aparte, aquí os he preparado un especial sobre este Mercurio en Aries retrógrado. Viene repleto de info, consejitos, dimes y diretes y, por supuesto, su poquito de cachondeo. Que la suerte os acompañe y que os sirva para este período retro y los venideros.

Retrogradando que es gerundio

Bueno, a todos nos queda claro que esto de la retrogradación es un efecto óptico y que los planetas no se mueven para atrás ni de coña. Con todo, no está de más intentar comprender los simples mecanismos de este truco e incluso, si tenéis la oportunidad, echar mano al telescopio para gozarlo con vuestros propios ojos.

El efecto se debe a las diferencias entre las velocidades y elípticas de los planetas alrededor del sol. Algo así como cuando un coche supera a otro en una autopista o dos trenes viajan paralelo y de pronto uno parece quedarse muy atrás. Para que lo comprendáis mejor, aquí tenéis un vídeo muy cortito con la hipótesis geocéntrica (cuando se creía que la Tierra el centro de todo) y con la explicación heliocéntrica (que sitúa al solete calentito en medio de todo el cotarro).

 

 

El aparente movimiento hacia atrás de los planetas se viene observando desde la Antigüedad. Y es que esto de la retrogradación no es ninguna novedad astrológica ni astronómica. De hecho, Mercurio no es el único que echa el culo hacia atrás; los otros planetas también lo hacen, si bien es cierto que a Mercurio es al que más pánico se le tiene.

Fijaos en esta lista. Están todos los planetas y sus período de retrogradación:

  • Mercurio retrograda tres veces al año, unos 22 días cada vez.
  • Venus retrograda cada año y medio más o menos, unos 42 días. Durante el 2018 lo hará en Libra.
  • Marte retrograda cada casi dos años y se pega unos dos meses y medio hacia atrás. Dentro de poco lo hará en Acuario
  • Júpiter retrograda unos cuatro meses por año. De hecho, este jueves 8 comenzó su retrogradación.
  • Saturno se pega unos cinco meses anuales mirando hacia atrás. Este año inicia su período retro el 18 de abril.
  • De los transpersonales Urano, Neptuno y Plutón ni os cuento. Sólo os confirmo que la mitad de la población ha nacido con estos retrógrados.

De hecho, aquí sólo hablamos de las temporadas de retrogradación, pero algunos astrólogos también tienen en cuenta la llamada sombra -cuando el planeta comienza a disminuir su velocidad-, el estacionamiento -el planeta se queda quieto- y la postsombra -el período que necesita el planeta hasta llegar al grado exacto donde comenzó la retrogradación. Así que no hace falta ser muy listo para darnos cuenta que nos pasamos la vida retrogradando.

Mercurio en Aries. Uno de tantos retrógrados del 2018

Como mencionaba arriba, la retrogradación que más suele asustar es la de Mercurio. Tiene sentido pues, al repetirse tres veces al año y tratarse de un planeta personal, sus efectos actúan de manera muy directa sobre el individuo. Si cuando Marte retrograda cuestionamos nuestra voluntad y con Venus evaluamos la calidad de nuestras relaciones, con Mercurio se sopesa el razonamiento y la manera en que nos comunicamos.

Mercurio simboliza el intelecto, el intercambio de información, el aprendizaje y los desplazamientos cortos. También representa el cotilleo, las redes sociales y, con la ayuda de Urano, la tecnología. Todo esto, de acuerdo con la tradición, tambalea cuando el planeta retrograda.

Pero vamos a echarle un vistazo a este Mercurio en Aries, ya que es el signo en el que se producirá la retrogradación. De hecho, conviene recordar que el año pasado también vivimos un periodo similar: Mercurio retrogradó en Tauro a partir del 10 de abril y, diez días más tarde, en su marcha atrás ingresó en Aries y continuó retrogradando hasta el 4 de mayo. Como la astrología es circular, quizá os interese preguntaros si vivisteis algún percance mercurial por entonces. Yo, en lo que me corresponde, os puedo responder: los cabrones de facebook me bloquearon la cuenta. El problema no se solucionó hasta que Mercurio salió de la postsombra.

En Aries, Mercurio se vuelve rápido, agresivo, egoico, entusiasta y franco. Digamos que no es un Mercurio que se la pasa dándole vueltas al tarro sobre un asunto. Conforme lo piensa -o incluso mejor dicho- conforme lo intuye, lo verbaliza. Hace al nativo entusiasta, confiado y un poquito infantil. Esto implica los siguientes temas a reflexionar durante las próximas semanas:  ¿Cómo me comunico? ¿Cuán sincero y espontáneo me expreso? ¿Cuánta entusiasmo le pongo a las cosas ? ¿Cuánto rato le doy vueltas a un asunto?

Hasta aquí todo bien. Todo el mundo tiene a Mercurio y a Aries en la carta y todos se merecen un poquito de ego agresivo, con riesgo y confianza en los impulsos. Lo que pasa es que cuando el planeta se ponga retrógrado, ya se complica la cosa. Y es que Aries tiene prisa y Mercurio retrógrado va con el freno puesto y sólo quiere gastar bromas. Así que si Aries suelta las cosas tal y como le pasan por la cabeza, va a llevarse algún que otro disgusto.

Lo que la Astrología te dice que se debe y no se debe hacer durante Mercurio retro

Chicas, chicos, sabéis que no me canso de repetirlo: hay que tenerle menos miedo a las retrogradaciones. Por lo general, tenéis mucho miedo y muy poca vergüenza. En las consultas me preguntáis: ¿Me voy de viaje? o ¿Firmo el contrato? o ¿Le pido un aumento de sueldo a mi jefe? Yo siempre os respondo igual: Podéis hacer lo-queos-de-la-ga-na. Se trata de usar el sentido común, leer las letras pequeñas y guardarse un as en la manga por si acaso. Con una sonrisa. Ya está.

Una cosa si es cierta y es manía personal: durante estas semanas no compro nada tecnológico y dejo el ordenador tranquilito. Pero es un criterio mío que también os lo podéis pasar por el forro.

De una u otra manera, la regla básica durante un Mercurio retro es la del prefijo Re. Es decir, en lugar de embarcarnos en novedades, deberíamos finiquitar asuntos pendientes. Aquí es donde entra toda esta lista de verbos con el susodicho prefijo como, por ejemplo, repasar, revisar, recordar, reencontrar, releer, reescribir, refornicar, remifasol, etc.

La verdad que si se analiza, está muy guay que el cosmos nos ofrezca esta oportunidad de revisión. Fijaos que nos pasamos la vida iniciando un sinfín de cosas que nunca terminamos (y en eso, Aries es todo un experto). Así que estas semanas pueden ser ideales para solventar esos proyectos que se nos quedaron a medias.

En lugar de seguir empezando mil cosas, ¿por qué no finiquitar lo que tenemos pendiente?

En lugar de seguir empezando mil cosas, ¿por qué no finiquitar lo que tenemos pendiente?

Además, pues lo de siempre. Aquí tenéis una lista significativa de lo que sí y lo que no:

  • Lo primero y más importante: humor y paciencia. Así tenéis casi toda la papeleta solucionada.
  • Si vais a viajar, conviene chequear que el pasaporte no está caducado o desde qué aeropuerto se despega para evitar confusiones. También puede resultar práctico salir un poquito antes de lo normal, por si las moscas…
  • Quizá os encontréis en un escenario opuesto: llegáis al aeropuerto y el avión, el helicóptero o el jeep privado se retrasa. A beber té, jugar al Candy Crush y contar pares de ojos grises en la sala.
  • Se pueden firmar contratos, claro que sí. Sobre todo si es una oferta que ya lleváis tiempo barajando. Sólo leed bien todo. Leed, leed y repasad y repasad.
  • Hay que tener cuidadito con lo que se dice y también con cómo se interpreta. Como siempre, quien respira gana. No montar un pollo si os llega algún rumor. No pasarse con los cotilleos. Ojito a quién se envía ese email o ese whatsap.
  • Los retrógrados tienen que ver con el pasado. Así que uno puede encontrarse con gente de la infancia, con viejos amores o le puede apetecer clasificar sus fotos o reordenar los armarios.
  • Como el tema tecnológico es tan puñetero -aunque algunos autores dicen que es peor cuando Mercurio retrograda en signos de aire- conviene, entre otros ejemplos, no derramar café sobre el ordenador ni arrojar el móvil por el wáter. Se recomienda, aparte, aprovechar esta época para hacer copias de seguridad de los archivos, fotos y tal.
  • A cualquiera que se dedique a la escritura, se supone que este es un período fabuloso para la edición de textos.
  • Si os dan una dirección, repasarla. Si os dan un número de teléfono, cotejarlo de nuevo. ¿La hora de la fiesta? Lo mismo. ¿El nombre del jarabe de la abuela? También. Así evitamos pequeños equívocos de mayor o menor importancia.
  • Y todos esos verbos con re, re y re.

Las fechas más importantes del Mercurio retrógrado en Aries 2018

La verdad que hay fechas para rato. Sobre todo si tenemos en cuenta la sombra, la postsombra y la madre que lo parió. Fijaos:

  • El 8 de marzo inicia la fase de sombra en el grado 4 de Aries. Es interesante este grado, porque hasta aquí retrogradará Mercurio durante su periplo marcha atrás. Se supone que ya desde este 8 de marzo se  ir notando las putaditas mercuriales. Sólo un poquito. Una especie de calentamiento de motores.
  • El 21 y el 22 de marzo son fechas complicadas porque Mercurio está estacionario. Esto quiere decir que no se mueve ni p’alante ni p’atrás, por tanto, conviene extremar precauciones.
  • Ya el 23 de marzo inicia el periodo de retrogradación, desde el grado 16. Durará unas tres semanas y trae varios fechas con aspectos a destacar, por ejemplo:
  • El 1 de abril. Después de la Luna Llena, Mercurio en su caminar hacia atrás se unirá al Sol en el grado 11. Para algunos, esta conjunción es sinónimo de idiotez o retraso. Para otros, una bendición. Si cumplís por la fecha, mirad si os empiezan a crecer orejas de burro.
  • El 4 de abril la cosa se pone más brava cuando Mercurio cuadre a Marte en Capricornio. No habría que correr y habría que medir mucho lo que se piensa y lo que se dice, ya que Marte viene de una conjunción con Saturno. Son días duritos con Mercurio retro y sin él.
  • Apenas un día después, el 5 de abril, Mercurio se cuadra con Saturno, reforzando esta sensación de bloqueos, atascos y golpearnos la cabeza contra un muro. Mercurio y Saturno en aspecto tenso generan pesimismo, problemitas con las autoridades y los jefes cabreados. Recordad que Saturno castiga y limita. Si Aries representa a los críos, al capricho, a las prisas y a la mente infantil también podemos esperar algún problema en las escuelas, accidentes o multas de tráfico.
  • El 15 de abril finaliza la fase retro, con Mercurio justito de vuelta al grado 4 y coincidiendo con la Luna Nueva en Aries. Casi nada.
  • Pero claro, recordad que el planeta todavía tiene que desperezarse y lo hará muy despacito, muy poquito a poco. Por tanto es mejor no emocionarse demasiado y posponer decisiones importantes. Teóricamente no nos habremos librado de sus artimañas hasta que finalice la postsombra, el 4 de mayo. Como veis, estamos jodidos y sin remedio.

Los efectos de este Mercurio Retrógrado en vuestra carta natal

Bueno, ya habéis visto cuánta información tenéis al respecto. Se trata en cualquier cosa, de notas generales para todos. Luego os conviene, como siempre, echarle un vistazo a vuestra carta natal. La pregunta que os tenéis que hacer es la siguiente: ¿Por dónde anda este Mercurio en Aries cuando retrograda? La casa que os transite os dará pistas del lío y los asuntos a evaluar.

¿Que pasea por la casa 2? Pues lo mismo tenéis que revisar la finanzas o tu el coche. ¿Que pasea por la 4? Pues quizá os apriete la nostalgia y querrais hacer un viaje a vuestro lugar de origen. ¿Y si transita la 6? Entonces espero que no se os extravíe el perro como le pasó a mi amigo Javi, un ariano, el año pasado.

Y así, de oca en oca…

Además, merece la pena buscar a Marte en vuestra carta, ya que la casa dónde os caiga también podría experimentar los efectos de este Mercurio retro.

Las opciones son infinitas. Podría suceder que no sintierais nada en estas fechas, lo cual sería cojonudo ¡y a la mierda la Astrología! A lo mejor sólo notáis un par de contratiempos que ni vale la pena comentar.

Por otro lado, se dice que los nativos muy mercuriales -aquellos, como mi amigo Samuel, con mucho Virgo o Géminis en la carta- acusan más los efectos de las retrogradaciones. También Aries tiene todas las papeletas para llevarse un par de hostias, así como la  gran oportunidad de reordenar sus planes, definir mejor las metas y comerse el mundo con patatas fritas. Por oposición y cuadratura, Libra, Cáncer y Capricornio también recibirán el cachetazo. Que nos lo cuenten en los comentarios.

Y esto es todo, más o menos, en lo que a este Mercurio Retrógrado en Aries se refiere. Uno de tantos, ¡recordadlo! Además, os dejo aquí un par de fechas futuras relevantes, por si queréis anotarlas en vuestra agenda personalizada o en vuestro ipad.

  • Del 26 de julio al 20 de agosto, Mercurio retrogradará  en Leo.
  • Del 17 de noviembre al 6 de diciembre, lo hará en en Sagi y en Escorpio.

Ya sí que me despido. Como siempre os invito a opinar, consultar, plantear dudas, bromas y horteradas en el espacio de comentarios. Mil gracias por leer y un muy feliz y divertido retrógrado.

Emilio P. Millán

(Fotos Fuente: sillydragon.com y cincodias.elpais.com)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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