Aloha, queridas y queridos. Veraneantes. Curiosos y escépticos. Otro Boletín más en lo que va de año, no podía ser de otra manera. Lo cierto es que este tiene algo de genuino y es que os tecleo estas letras desde la asoleada plaza central de Lviv, Ucrania, ante una escultura del dios Neptuno. Parece que la Astrología, o los mitos, o los símbolos siempre nos acompañan, queramos o no.

Estamos a punto de salir de una semana con mínimos cambios, como os desmenuzaba en el Boletín anterior, y de iniciar una muchísimo más movida que incluye aspectos venusinos, la retrogradación de Mercurio y el super eclipse de Luna Llena (claro, si no hubiera un plenilunio no podría producirse el eclipse). Recordad, además, que el Sol en apenas unas horitas ingresará en Leo y habrá tiempo de mimarnos la estima, de compartir con generosidad y de sentirnos un poco estrella. Luego volveré a colgar el especial por facebook, para que no os quedéis sin felicitar ni disfrutar del buenhacer leonino.

Pero pasemos al análisis…

El primer aspecto de la semana lo descubrimos el martes 24 con la oposición de Venus en Virgo a Neptuno en Piscis (sí, el mismo de la escultura que tengo enfrente). De los aspectos de Neptuno ya os he hablado en ocasiones previas, los que me leéis sabéis que le tengo mucho respeto. Neptuno es engañoso, de acción misteriosa, incluso mística; tiene que ver con el arte, lo esotérico pero también con el victimismo, las pérdidas y las desilusiones. Los que tenéis a un Neptuno tenso en la carta seguro que sabéis de qué os hablo. Uno vive en los mundos de Yupi y le cuesta aterrizar.

Así, con esta oposición pueden darse desengaños amorosos, pérdidas de objetos de valor, promesas superficiales y compras y cambios de imagen malogrados. Neptuno es húmedo y Venus venéreo; con Virgo de por medio, que rige tanto las enfermedades, también podría hablarnos de herpes, cándida e incluso intoxicaciones. Como si te regalasen una caja de bombones y te sentara mal.

Por supuesto se trata sólo de aspectos generales muy evidentes para aquellos que tengan esta figura en su carta. De manera creativa, esta oposición puede dar talento para curar no sólo físico sino lo emocional: sería algo así como un médico de buenos sentimientos o como un religioso con conocimientos científicos. Hay talento para lo estético, tendencia al servicio desinteresado, una mezcla caótica de intuición y razón.

Como siempre recordad que cada carta es un mundo pero si os apetece comentar el aspecto o tenéis a Neptuno metiéndoos caña, pues ya sabéis dónde comentarlo. Llevo algo de retraso con vuestros comentarios pero entre hoy y mañana prometo responderos a todos.

La semana continúa y apenas un día después, el miércoles 25, el Sol en Leo le dibuja a Urano en Tauro una cuadratura en toda regla. Con Urano de por medio hay disconformismo, rebelión, mal genio y sorpresas. Fijaos que esta energía andará muy presente durante toda la semana -cambios, cambios y más cambios; un humor cascarrabias, super reajustes emocionales y el dilema entre imponer mis deseos o acomodarme a un grupo. Ahora en un momento lo analizaremos mejor.

Para aderezar la semana además el jueves 26 nuestro cachondísimo Mercurio inicia su retrogradación. Lo hace en el grado 23 de Leo y me vais a disculpar que no haya un artículo al respecto (sirva, sin embargo, como muestra, el especial del Mercurio retrógrado en Aries). Y, por favor, no olvidéis que tampoco es para tanto… y no es tan Mercurio como lo pintan. En unos días, por instagram, os comentaré algunas fechas relevantes.

Al fin el viernes 27 llegamos al eclipse de los cojones. Que sí, que qué pesados con el eclipse, que cuánto drama y mortificación. La verdad es que por otro lado, el eclipse tiene tela marinera. Para que os hagáis un poco un esquema de la historia: se trata de un eclipse de Luna, pues tenemos al Sol en Leo opuesto a la Luna en Acuario, ambos en el grado 4, que es el grado que tenéis que chequear.

Aparte, haceros a la idea, el Sol viene de pelearse con Urano (recordad unos párrafos más arriba) y Urano de hecho también está cuadrando al eclipse. No sólo eso: Marte, dios de la guerra, el deseo y hasta del fútbol, anda muy pegadito a la Luna, se opone al Sol y cuadra a Urano. Además, recordad que este Marte también está retrógrado, con mucha mala leche y mucho esperma u óvulos por repartir.

¿Y todo esto cómo nos lo comemos?, me diréis. Bueno, lo primero que tendríais que hacer es mirar en la carta si tenéis ángulo o planeta en el grado 4 de Leo, Acuario, Tauro y Escorpio: en el caso de ser así pues tenéis más probabilidades de sentir el revuelo del eclipse que, como siempre os subrayo, no tiene por qué ser el día del eclipse. A veces sucede unos días después; otras, unas semanas. También no sucede nada específico pero luego uno mira hacia atrás con perspectiva y piensa: Joder, vaya añito que llevo… (de hecho, esto es un poco lo que les está pasando a los Leo y Acuario, que llevan una temporada un tanto descolocados).

Una vez ubicado el eclipse y, en caso de que toque un punto sensible, tendréis que desenmarañar un poco el significado del planeta afectado: ¿que afecta la Luna? Pues lo mismo hay meneo hogareño o con la madre o con el embarazo o el cuerpo o las comidas. ¿Que toca el Sol? Pues la energía sube o baja de manera brusca, llega un ascenso o una caída en picado; el padre o una figura paterna que nos da que hacer y/ o reflexionar. Si es Mercurio pues son los hermanos, o los vecinos, o gente joven o algún asunto de aprendizaje o un viaje corto; si se trata de Venus podría ser el amor, o la amante o ese fin de semana de escapada que se arruina o esa fiesta de cumpleaños que se transforma en una orgía… Y yo qué sé… No tengo vuestra carta delante pero echadle un poco de imaginación, que no es tan difícil.

Además, mirad también las casas implicadas, trabajando por ejes: es decir, el eje 1-7 (yo frente a la pareja) o 2-8 (mis recursos frente a lo de los otros) y así etcétera, etcétera. Esto de mirar las casas nos afecta a todos, tengamos o no planetas o puntos sensibles afectados por el elipse.

¿Más cosas? Bueno, toda Luna Llena es culminación: debiera traer noticias, resultados, propuestas, ascensos y hasta viajes repentinos o cambios de hogar. Poniéndonos bien puristas, debería venir a culminar aquello sembrado en la última Luna Nueva en Acuario, concretamente del 15 de febrero que también tuvo eclipse y en mi caso pasó sin pena ni gloria.

Con tanto Acuario de por medio (Marte por ahí y Urano en cuadratura) cabrían esperar manifestaciones. peleas contra los jefes, padres o gobernantes y colapsos electrónicos, bancarios y monetarios. Acuario rige la tecnología y Mercurio tiene que ver con las comunicaciones (vale que este último no está involucrado en el eclipse pero su retrogradación suele asociarse a problemas con los teléfonos, ordenadores y transportes).

A nivel más personal, además de esos imprevistos, gamberrismo y mal genio ya mencionados, el eclipse pone en entredicho la diversión y la necesidad de hacer lo que a uno le de la gana -Sol en Leo: yo brillo, saco lo más fantástico, original y todos me aplaudís- versus la adaptación de las propias necesidades a un proyecto comunitario donde mis deseos son adaptados y ajustados con el resto del grupo -Luna en Acuario: uno para todos y todos para uno. Vamos, es como si te vas de vacaciones con unos colegas y unos quieren alquilar un coche para ir a la otra punta de la isla y tú quieres quedarte en la calita nudista de al lado del apartamento. ¿Qué hago? ¿Me adapto? ¿O me doy el gusto? Espero que se me haya entendido porque ya basta de tanto hablar del eclipse.

Bueno, en realidad se me olvidó deciros que como se trata de un día con tanta tensión en signos fijos, habrá una cabezonería de la hostia y a ver quién puede más (que será Tauro, os lo aseguro).

Terminamos el boletín con otro aspecto también del viernes, pero armonioso. Venus en Virgo le hará un trígono a Plutón en Capricornio, en el grado . El trígono garantiza un trabajo bien hecho, relaciones maduras con cierta intensidad y sensualidad -a fin de cuentas, el elemento tierra es el más conectado con el cuerpo- y una alegría reposada y profunda. No es mal aspecto para un masaje, o para estudiar o para deshacerse de cosas o currar en el jardín…

***

Y nada, esos son toditos los aspectos semanales. No os quejaréis. Sin más me despido. Como siempre, un  trillón de gracias por leer. ¡Por compartir! Por la guasa. Por preguntar. ¡Por opinar! Por vuestros Likes. Recordad que podéis seguirme en facebook, twitter e instagram. Y si no, por telepatía. 

Un super abrazo

Emilio P. Millán

 

 

(Foto. Fte. stacysadler.com)

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