Que sí, que llegó el domingo y —aunque sea con más retraso del habitual— ya está aquí vuestro Boletín de Mochila Astrológica. Anda, reconocedlo, regaladme los oídos, regaladme los ojos, decidme que sin el Boletín, los domingos no son los mismos… Da igual que sea mentira: decídmelo también.

Bromas aparte —o incluso con todo el pitorreo del mundo, cierto embusterismo podría irse apropiándose de nosotros en las semanas venideras, cierta tendencia a empañar la realidad o a bailar al son que más que nos convenga: lo digo porque esta semana Mercurio casi llega a perfeccionar una cuadratura a Neptuno y porque en muy poquito iniciará su retrogadación.

Mercurio retro puede abotargar la mente; y de los aspectos tensos de Neptuno ya sabéis cuán poco me fío… Os lo he explicado largo y tendido en el especial sobre Júpiter en Sagitario —un artículo que espero hayáis pregonado a los cuatro vientos y a las mil redes sociales y que hayáis disfrutado tanto como yo escribiéndolo; por cierto que ya colgué en youtube los vídeos complementarios para que analicéis todo el tránsito del buenazo de don Júpiter.

Pero pasemos al análisis de esta semana, una semanita con poquitas novedades y, sin embargo, ajetreo interesante; pensad que los aspectos pueden sentirse días previos (de ahí la agitación sagitariana y los despistes mercuriales).

De lunes a miércoles viviremos aspectos lunares, con la Luna atravesando a Capricornio y Acuario. El Sol sigue en el signo de Escorpio —así como la criba, la limpieza, la sexualidad, los lazos profundos.

Hasta que el jueves 15 nos encontramos con que Marte desde Acuario le dibuja un sextil a Urano en Aries retrógrado. Estamos hablando del grado 29, que es donde Urano planea desde que saliera de Tauro. Los toritos van a tener un respiro hasta el 6 de marzo del año próximo.

Este sextil en sí aumenta la energía y el nerviosismo; nos hace creativos, radioactivos, arriesgados y brillantes. Podría beneficiar a los arianos o acuarianos de finales del decanato. Podría. Que a fin de cuentas es un sextil. Que no os vendan la moto.

El mismo jueves, además, Marte sale de Acuario, el muy maldito. Pensad que con la retrogradación Marte se ha pegado en el signo del aguador desde el 17 de mayo. Son muchos meses ¡y con tres cuadraturas jodidas a Urano en Tauro! Así que por fin este jueves cambia de signo para ingresar en Piscis. Marte en Piscis no es que sea el mejor de los Martes —tampoco es el peor—, lo que pasa es que el planeta del sexo, la guerra y la agresividad se pierde un poco en la marea pisciana, le cuesta determinarse y se la pasa haciendo de salvavidas de los otros. Es un Marte creativo. Plástico. Espiritual. Bailarín. Musical. Nadador. Servicial. Sufrido. Sensible. Seductor. Ambiguo. E incluso un poco infiel ya que a Piscis le cuesta poner barreras.

Si entendemos a Marte como el planeta de la energía, el trabajo y la voluntad, su paso por Piscis le cargará las pilas a estos nativos —y quizá les cause algún traspiés a los otros signos mutables. De hecho, con el ingreso del Sol en Sagitario —a partir del 22 de noviembre— iniciaremos un periodo mutable que puede marear un tanto al colectivo Géminis, Virgo, Sagi y Piscis. Dispersión. Obligaciones. Pérdidas. Desengaños. Viajes. Compromisos. Y mil opciones. Sobre todo eso: demasiadas opciones, patones y dudas de la hostia.

La noticia más linda de la semana quizá podría ser la del viernes 16 cuando Venus despierte de su retrogradación. Lo hace en el grado 25 de Libra. Os recuerdo que hemos estado unos meses con Venus retro tanto en Escorpio como por finales de Libra y que nos ha traído álbumes de fotos, llamadas de ex y polvos para matar la nostalgia. Ahora, poquito a poco, se pueden ir rearmando asuntos sobre relaciones, gustos, hobbies, valores, belleza y autoestima.

Venus en Libra se encuentra super bien pero todavía tiene que plantarle oposición a Urano en Aries, con sus caprichos y ganas de independencia. Luego regresará a Escorpio y habrá que seguir escarbando un poquito en las relaciones, pero será mucho más llevadero. Welcome back, Venus.

Por último, el sábado 17 Mercurio inicia oficialmente su retrogradación: lo hace en Sagitario, uno de sus signos de destierro, y en el grado 13. Ya os conocéis la teoría de Mercurio retro: ojito con lo que se firma, con el email que se envía, con lo que se dice o se piensa o se cree, con las transacciones, con lo que se compra, con la tecnología… y paciencia en la carretera y a procurar llegar a tiempo al aeropuerto.

Si es cierto o no que los móviles se rompen durante esta época o perdéis aviones, ya me lo contaréis en los comentarios. Yo no suelo notar los efectos de este Mercurio porque —¿qué le voy a hacer?— mi vida en sí ya es pura retrogradación.

***

Y ahora sí. Ya me despido.

Por supuesto, un  trillón de gracias por leer. ¡Por compartir! Por la guasa. Por preguntar. ¡Por opinar! Por vuestros Likes. Recordad que podéis seguirme en facebook, twitter, instagram y por mi super recién estrenado canal de youtube. Que me encanta leeros. Que aprendo mucho, mucho, mucho vuestros comentarios y experiencias. 

Si no nos hablamos por aquí, siempre quedará otra opción: por telepatía. 

Un super abrazo,

Emilio P. Millán

 

(Foto. Fte: d23.com) .

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