Soy Emilio, astrólogo profesional, y te ayudo a hacerle cosquillas al cosmos…

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La Luna Llena en Acuario de agosto. Astrología 2024.

La Luna llena en Acuario del 19 de agosto. La Astrología del 2024.

Ago. 2024

Hace un par de días, tenía una consulta de Astrología predictiva y normalmente me gusta empezar mirando las primarias y las secundarias de los temas, pero la chica tenía el Ascendente y el Descendente tan marcados por Urano —y luego todo ese jaleo mutable por los grados medios, que no pude evitar estudiarle cómo le caía esta Luna Llena en Acuario del 19 de agosto.

Una Luna Nueva o una Llena no te cambia la vida: lo repito hasta la saciedad —otra cosa es ver una Luna activadora, una revolución lunar y todo eso— porque, a fin de cuentas, si lo piensas, una lunación es un tránsito. Y cargarte a alguien o divorciarte por un sólo aspecto es menospreciar todo el resto de ruedas de prognosis de una carta natal.

De una u otra forma, en el caso del tema de esta nativa, esta Luna Llena en Acuario le movía los ángulos —recuerda, las casas cardinales manejan el cotarro— y aparte otro montón de planetas: o sea, que servía un MUY MUCHO de laboratorio de pruebas para ver cómo está su vida en estos momentos y, cuanto menos, durante las 4 semanas próximas.

La energía lunar del 19 de agosto. Cronocratores al poder.

Una lunación se puede estudiar en muchos niveles. Los astrólogos grandes —las astrólogas también, obvio— le meten mano a las cartas de las naciones y también a las de las mandatarios. Yo no llego a eso ni de coña: prefiero moverme a nivel individual.

Eso no quita que no pueda acertar cosas: también porque algunas se ven de cajón.

Pongamos por ejemplo: Esta semana, justo con la conjunción de Marte y Júpiter en Géminis (y la cuadratura de Saturno en Piscis) aparecía, casi para ilustrar cualquier manual, la noticia de que en un cuartel del ejército militar alemán había cerrado por la sospecha de la contaminación de su agua potable y hasta se hablaba de sabotaje. 

Marte es guerra y ejércitos —en signo de Mercurio (o sea, Géminis) puede representar tuberías— y Saturno es sucio y en Piscis no le queda más que estar relacionarse —y mucho— con el agua. O sea, blanco en botella.

O te pongo otro caso: Marte es guerra y en Géminis, diálogos. Su conjunción con Júpiter en el mismo signo puede hablarnos de una búsqueda de paz (Júpiter) en la guerra (Marte) a través del diálogo (Géminis). De hecho, ahora en Doha se está debatiendo algún tipo de cese al fuego en Gaza. Pero claro… Saturno también anda al acecho (y no es un planeta que facilite las cosas).

O tirando un poco de la crónica, la conjunción de Marte y Júpiter que se produzco en el grado 3 de Aries, o sea, domicilio de Marte, reorganizó el presupuesto militar de Alemania: por primera vez en trillones de años, se invertía —Júpiter— en las Fuerzas Armadas y se pretendía renovar y mejorar —Júpiter— todo el armamento ya obsoleto —Marte.

Pero en fin, más allá de encontrar analogías con mayor o menor tino de lo que pasa en todo el planeta, hay un detalle muy concreto de esta Luna Nueva en Acuario que, cualquiera que estudie un poquito de Astrología (y que sepa lo básico de Astrología Mundial) sabe que, la hace muy particular.

¿Y a qué me refiero? Pues a que manifestará la primera de las cuadraturas entre Júpiter en Géminis y Saturno en Piscis, siendo Júpiter y Saturno los famosos cronocratores.

Lo mismo tú no sabes tanto de Astrología pero es muy fácil de entender: Júpiter y Saturno se juntan cada 20 años más o menos. Y mientras vuelven a juntarse, mientras esperamos a que vivan otra conjunción, pues se dibujan sextiles o trígonos; pero también cuadraturas y oposiciones.

O lo que es lo mismo: ambos planetas tienen ese nombre pomposo —cronocratores, algo así como los señores o maestros de la hora o del tiempo—  y es que se encargan de modular la sociedad —son planetas sociales— mediante la regulación de leyes —Júpiter— y su ejecución y cumplimiento —Saturno.

A ver: todo esto sería como un resumen muy exprés pero te vale.

Y también te vale saber que ambos, Júpiter y Saturno, se juntaron en diciembre del 2020 y en el signo  Acuario —que ya sabes que se llamaba como la gran mutación, y todas estas paridas de la Era de Acuario y que si el estreno del ciclo de 200 años de aire y todo eso… Y ahora nos van a dar, con la cuadratura, un campanazo, llamada de atención, etc, etc, sobre este nuevo orden global o cómo quieras llamarlo, y que puede tener ciertas características descentralizadoras de Europa, mover los ejes de poder hacia Rusia, China y demás; y por supuesto subrayar asuntos del elemento aire: conocimiento, relaciones, comunicación, etc.

(De hecho —pequeña nota: La primera conjunción en signos de aire y que sirvió como aperitivo fue la del 80 y 81 en Libra e Internet empezó sus primeros pasitos más largos).

Si sabes menos de astros que yo, espero que te haya quedado más claro.  Y si sabes más, con gusto me compartes  tu análisis de Astrología Mundial. Eso sí, tanto a unos como a otros —neófitos y especializados—, os podéis imaginar que, como siempre, no está de más echar mano a la agenda y a ese diciembre del 2020 y buscar eventos que se dieron en el globo.

Yo te paso algo de data: por aquel entonces nos rondaba el bicho —y las primeras vacunas del COVID—, Google tuvo una caída de 45 minutos, tuvimos un eclipse de Sol en Sagitario, hubo elecciones en Venezuela, terremotos en Chile… lo que pasa que esto es un poco lo de siempre pero algo más variado ;-).

Además de lo que pueda ayudarnos la agenda, también conviene recordarnos que Júpiter es dinerito y Saturno son recortes: así que, si gastas, que sea con cuidado. Y si te compras un teléfono —Géminis es comunicación— procura que no te salga de mala fabricación (que las comunicaciones no van a funcionar super bien es por partida doble… o dicho de otra manera: Mercurio retrógrado mediante).

O lo mismo te pasa como a mí, que se me pinchó la bici. O lo mismo te pasa como a una alumna: su mamá se cayó y se lastimó la pierna. Pequeños equívocos para cartas mutables con planetas por el grado 15 a 20.

Pero mejor pasemos a un análisis más prolijo de esta Luna Llena de Acuario.

La Astrología de la Luna Llena de Acuario.

Como mejor se aprende es mirando la carta natal. Así que te la voy a levantar en seguida para que luego la bajes a tu propio tema.

Ya he insistido en otros artículos (tanto en este como en este) que agosto era un poco feúcho en sus primeras dos (o tres semanas) pero luego cambia de aires y para bien. Por supuesto, en septiembre tendremos otros senderos, encrucijadas, acertijos, dilemas y vivencias —¿alguien dijo Marte en Cáncer?— y por supuesto que la Luna Llena del 19 de agosto va a teñir un poco esa parte del cielo y de tu carta natal con más intensidad que un tránsito sutil de estos de andar con casa; pero con todo, asegúrate de guardar buen rollo en la despensa porque a finales de agosto se abren puertas lindas.

Veamos la Lunación.

La Luna Llena en Acuario, 19 de agosto, plenilunio, plenilunio

La Luna Llena en Acuario, 19 de agosto, plenilunio, plenilunio

Tengo la carta natal levantada para Berlín, pero —independientemente de dónde la levante— no hace falta tampoco ser muy espabilado para darse cuenta de que está hecha un poemita: en el sentido de que tenemos dos T Cuadradas bien señoras. Una mutable, ahí por el grado 17. Y otra fija, la de la lunación, ahí por el grado 27.

De hecho, los planetas que están un poco más armonizados son los transaturninos: que están con sus sextilitos y el trígono un poco más a su puñetera bola.

¿Esta Luna Llena es pesada?

Pues a ver, un poco sí. Pero, te quiero compartir algo: la mayoría de los aspectos mutables —a excepción del de Venus en Virgo— son se-pa-ra-ti-vos. Y esto, o lo mismo yo peco de ingenuo y sagitario y optimista— me podría dar pistas de que lo que tenga que mover la Luna ya son restos o resultados o consecuencias de lo que le ha precedido en las últimas semanas (o, retomando párrafos previos: mi rueda pinchada, la madre de mi alumna con la pierna dolorida, el cuartel militar cerrado porque envenenaron el agua…).

Podría ser.

Si no, pues evidentemente sería una lunación que rescataría los temas que involucran guerra, motores, comunicación (por partida doble, ahora te lo explico), la iglesia, minas, aguas, farmacéuticas, el comercio marítimo, procesos de paz, periódicos, sindicatos de escritores y recortes de dinero.

Como no pasa nada por buscarle el lado bueno a las cuadraturas y a las tensiones: pues puede ser un periodo de estrés productivo —menudo concepto, ¿no?—, de querer comerte el mundo, de querer levantar 200 kilos en Press de banca, o de flipártelas en planes y compromisos. Saturno es cabezón y no es muy alegre, sin embargo, entonces, recuerda podría haber la necesidad de agachar la cabeza o un poco, de tener que pagar por una avería o de acabar reposando en el sofá porque te pasaste ejercitando.

Desde el punto de vista fijo esto ya es otra historia: ves que la Luna está muy opuesta al Sol —como siempre que se da toda Luna Llena, no me jod*as 😉 —pero además vemos que Urano cuadra desde Tauroy Mercurio viene del cazimi con el Sol.

Como Urano es un poco anarquista, de tirar piedras, sacar los tractores a la calle, enfadarse con todo el mundo y divorcista, pues lo mismo hay un tironcito en las relaciones —oposición Luna y Sol— o un cabreíto con los presidentes o gobiernos o simplemente con figuras de brillo —desde artistas o escritores a gente con un toque juvenil o geminiano. También puede ser un cabreo por una declaración que hace tu socio o tu socia o el que tienes enfrente. O por la custodia de los niños. O un problemita por un viaje de avión. O porque la batería del coche echa chispas. Algo se rompe en la casa: se electrocuta. O Elon Musk que es un pesado con su X (antes conocido como Twitter y sus trinos). ¿O será otra caída de alguna red potente o alguna noticia del bitcoin?

De una u otra manera, Urano es sorpresivo, innovador y liberador —te lo compro— pero tienes que aceptar que las cosas no sean como las habías planeado (y como está en signo fijo, pues le cuesta bajarse de su ego y su inflexibilidad).

El Venus en Virgo de la Luna Llena en Acuario. 

A lo mejor es por hacerme el moderno, pero yo no paro de darle vueltas a ese Venus en Virgo de la Luna Llena del 19 de agosto.

No paro de darle vueltas porque: Marte y Júpiter ya estarán alejándose de Saturno —¡bien!— pero falta el toque de Venus en Virgo (muy seguido de la Luna que andará por Piscis los días 20 y 21).

Que la Luna ande por Piscis nos remite una vez más a lo acuático. A los ríos. A los puentes, si quieres. Incluso a la iglesia. Al mar. Derrames y vertidos. A mujeres, flujos, público, humores, y hogar. ¡Y la Luna es activadora!

(De hecho, breve nota otra vez: tengo consultas a tutiplén de gente que anda con el retorno de Saturno en Piscis y e incluso de los que lo vivirán en Aries, y es que por entre ahí a finales de los 60, además del Saturno en Piscis y luego en Aries, Urano y Plutón andaban por Virgo; y toma nota: en el 65, Júpiter también estaba por Géminis… y en 67 andaba por Virgo; o sea, es una generación que está notando estos vaivenes… pero de nuevo, laque que necesitas para entender esta época y torearla y bien, es mi genialísimo Curso Avanzando de Saturno en Piscis) o pasarte por mi consulta, que te doy un repasito bueno.

Pero bueno, volvamos a ese Venus en Virgo, aka. Venus en caída. Yo te tiro datos… 

Podrían ser jardines de cereales. Una feria literaria. Un museo de muebles de oficina. Un teatro que representa a Tolstoi. Un mercado de cereales. Una fiesta venida a menos —de hecho, todo tiene que tener cierto bloqueo porque el planeta no sólo estará en mal estado cósmico sino que se topará con Marte, Júpiter y Saturno—.

Un parque sin agua. Un problema en una operación estética. Una esteticista despistada. Una artista triste. Una librería con problemas de humedad. Una relación de médico a paciente. Una prostituta en un canal. Un problema del pecho, el vientre, los riñones. Una escisión en estos.

Una cita o polvo —por el contacto con Marte— que promete más de lo que es. Un choque con la realidad de la belleza, el amor, el placer y las relaciones. Un pacto o acuerdo que no termina de cuajar. Un problema entre posturas y discursos más machistas contra feministas.

De hecho, si tiramos de Venus como regente de Libra, aquellos y aquellas que tengáis a la balanza de Ascendente —y siempre que Venus mande en vuestra carta, ojo, esto hay que luego mirarlo con más detalle en vuestra carta natal— podríais notaros con un bajoncillo de salud, problemitas venusinos, el azúcar, la mascota más pachucha, pocas ganas de socializar, sueños raros y gastos de imprevisto. Como cuando te accidentas en la casa o con algo muy tonto. Y por supuesto, ese día que las mechas te quedan horribles o que tu vídeo de Instagram sales que… que lo acabas borrando, vamos.

En fin, yo creo que con todo esto me voy a ir despidiendo. Por supuesto, mira tu carta, combínala con la lunación —que repito, es ilustrativa de lo ahora mismo tiene las tuercas apretadas en el Cosmos—, reflexiona sobre lo que te sucede, ¡y sucede a tu alrededor! Y si encima puedes combinarla con más ruedas pues te saldrán predicciones y precauciones y aprovechamientos de rechupete… ¿verdad?

NOTA. Gracias a Mari Paz que me cuenta que la combinación de Sol y Mercurio en Leo de la Luna Llena en Acuario en la que hablo de una persona geminiana podría ser Kamala Harris por ser Ascendente Géminis (o sea, mercurial) y figura de poder (Sol, candidata a la presidencia de los EEUU). Y lo mismo con el patito Trump: que es Géminis Asc. Leo.

NOTA 2. Traigo otro caso, el de mi querido G, venezolano, con Júpiter en Géminis en la 4 y regente de su Ascendente y Plutón y Urano en la 7, uno de manual, del 65. En abril vino a Berlín para chequear cómo estaba su casa y el subarrendatario le había liado una faena de narices y había tenido que ver la manera de desalojarlo. Justo regresó la semana pasada para ultimar los trámites. Y mientras comentábamos la circularidad de los eventos, caí —caímos en la cuenta— de que no sólo estaba on fire su propiedad, su casa 4, sino también su país de origen, Venezuela (casa 4 otra vez).

Bueno, que no me enrollo más.

¡Feliz Luna Llena en Acuario este 19 de agosto!

***

Brujis, lo mismo, el resto ya te lo sabes.

¿Que te gusta lo que escribo y quieres colaborar y apoyarme? Pues regala o regálate literatura. O lo que es lo mismo, compra Un 24, mi primera colección de relatos, publicada por la genialísima Ediciones Franz. 

Puedes leer uno de los relatos en la revista berlinesa de literatura Stadtsprachen. Tranqui, que está en español.

Las consultas ya empiezan a apretarse en agosto —además, espero darme otros días de vacaciones, pero tranqui, seguiré escribiendo astroboletinesYa sabes que las revoluciones solares se me ocupan en seguida (hasta octubre ya).

De nuevo agradecido a mi amiga Vero por sus tardes tarotistas y por la inspiración para este artículo de la  sobre Cáncer y la simbología en cuentos de los hermanos Grimm. Y que puedes completar con el que publiqué sobre Leo. Y que muy prontito llega el de Virgo, que sé que te encanta.

Finalmente, como siempre, con dudas en abierto, aquí me tienes: que así aprendemos en grupo.

Además, quieres, me ayudas mucho con tus cariños… por aquí (donde también respondo dudas). Y COMPÁRTIENDOME. 

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Gracias miles y ahoi, ahoi,

Emilio

Imagen de Ralf Vetterle en Pixabay

 

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