Me dice el otro día una queridísima amiga: Oye, Emilio, que yo no hago nada más que esperar que se me manifieste el chongo y este no aparece ni en pintura. Vamos, que a mí el Cielo poco me da.
Mi amiga tiene poca idea de Astrología —yo feliz, por cierto, porque así conversamos de otras muchas cosas— pero se asoma de vez en cuando a mis vídeos, me regala emoticones, de vez en cuando me lee y se distrae y poco caso más me hace.
En cualquier caso, últimamente con tanto abrazo de Venus y Júpiter, y Sol y Júpiter ¡y venga Júpiter!, pues andaba un poquito más pendiente y emocionada.
Yo le respondí:
A ver, a mí el chongo se me manifiesta muy trompicones. Tengo unos tirones de la ciática que para mí se quedan. Y no meto en la lotería porque es que sé que no me toca.
O sea: que una cosa es que el Cielo ande genialísimo —y otra que te tenga que ir estupendamente en todo lo que te dé la gana.
Así no funciona.
Para empezar, mi amiga hermosa es Ascendente Virgo y Luna en Géminis —tengo muchos buenas amistades con este Ascendente— y, de hecho, el Ascendente ya pasó de los horrores de la oposición de Saturno en Piscis (aunque este sigue por la casa 7). Pero lo que es la Luna, le tocó la cuadratura de los malotes y es que la tiene en el grado 15.
Si pensamos que la Luna y la casa 7 son significadores naturales de pareja, pues normal que el chongo se le haga de rogar. Lo ideal es que probase a manifestarse en otras áreas de su vida: por ejemplo los estudios, la Astrología o los viajes. Y que de hecho, no hace falta ni que se lo proponga, porque ya planeó su próximo viaje a Egipto, continúa con sus estudios budistas y está preparando —casa 9, 12 de la 10— su reincorporación a un trabajo totalmente distinto.
¿Veis? Al final la carta natal es la que manda. Y uno puede echarle más o menos ganas para aprovechar este viento a favor.
Yo incluso con la cintura a veces no tan de mi parte, me la paso bailando bachata, me fui una semana de vacaciones bien merecidas a Escocia a ver viejos cariños —y otros cariños amiguísimos y madrileños están ahora en mi diminuta casa berlinesa de visita.
Una con Sol en Piscis, otra Ascendente Piscis, y dos Lunas en Piscis… ¿casualidad?
El regente de mi 7, Mercurio está en ese signo. Y vale que no es su mejor posición (es su peor posición) pero el resto de la carta un poquito lo mantiene a flote.
Emilio, ¿pero tan malo es tener a Mercurio en los Pececillos?
A ver, si no te importa perder vuelos, pasaportes, no acordarte de los nombres de tus compañeros de taller o trabajo y luego saberte al dedillo letras de canciones y las cartas natales que has visto 30 años atrás, pues ni tan chungo.
Pero si lo que quieres es una organización metódica, administración organizada y un poquito de desapego… regular vamos. Eso sí, el resto de la carta puede echarte una mano siempre. Mírala en conjunto, por fa: o pregúntame si te quedan dudas que de eso me ocupo yo.
Total, que estamos por estrenar nuevo mes —y, hablando de Mercurio, dibujará unos pocos de aspectos esta semana. Toca vigilarlos —son aspectos benevolentes— por un muy importante motivo:
ESTAMOS EN TEMPORADA GÉMINIS.
O sea, que Mercurio es el que enfoca toda la energía en un área en concreto. Pero es que… Júpiter también está recién estrenado en Géminis. O sea, que por partida doble —nunca mejor dicho— Mercurio manda mucho el cotarro.
Todo lo que tenga que ver con acuerdos, gente joven, compra y venta, literatura, arte, escritos, vehículos, medios de comunicación, periódicos, servicios, las cuerdas vocales, la voz, estudios, viajes cortos… todo eso va a andar muy a tope esta semana. Y con un toque que variará según los aspectos que dibuje este planeta tan veloz.
¿Le damos duro?
Por ejemplo el lunes 27 con el sextil entre Mercurio en Tauro y Saturno en Piscis —un poco para cogerlo con pinzas, por la recepción— y sobre el grado 18 que puede darnos algún tipo de malentendido o envenenamiento o confusión en hospitales y residencias de ancianos. O incluso en escuelas.
La mejor manera de entender este sextil sería apuntándote al monográfico sobre Saturno en Piscis —y es que Saturno se lleva mejor con unos planetitas y peor con otros.
De hecho, el aspecto sí propiciaría el estudio de una Astrología más Clásica. O visitar un museo de arte antigua. O ponerse a hincar codos. O gestionar tareas un tanto más pesadas. secas. Puede ser buen aspecto para impregnar de disciplina o filosofía a alumnos o a adolescentes. Hacer ayunos. Meditación.
Aparte, la Luna esta semana ingresará en Piscis y en algún momento activará este aspecto. Además, habrá cuarto lunar —de la Luna en Piscis al Sol en Géminis, el mismo jueves 30.
Día de inundaciones. Dispersión. Empatía. Ganas de cachondeo, parques de atracciones y zozobra (sobre todo porque Venus andará por ahí desde Géminis cuadrando a la Lunita y invitándola a adicciones, amoríos y perezas).
Luego el viernes 31, y con la Luna todavía piscianizada, Mercurio se conjuntará a Urano y en el grado 24 —de Tauro, claro, claro.
A ver: a mi esta combinación me parece bien divertida para adquirir teléfonos móviles, cerrar acuerdos ingeniosos, lanzarte a descubrimientos locos, abrirte a ideas desconocidas y adquirir la freidora de aire o tu nuevo robot de cocina.
Cuidado que no se rompa el ascensor de casa. O que tanta sorpresa no te saque demasiado de tu centro: Urano va normalmente de sorpresas y fogonazos y, a veces, quema los fusibles.
Como la semana va de lo mercurial y podría potenciar un poco la duda, la variabilidad, las opciones y al indecisión, el aspecto de Urano podría ser el golpe final, el punto sobre la í, la firma estampada en el papel.
Si la decisión es repentina —el desplazamiento, el cambio de planes, el chisporroteo— y te genera dolor de cabeza o garganta, tranqui que el resto de la semana, Mercurio relaja los nervios…
Toma nota.
El domingo 2 nos despediremos de la semana con el trígono de Júpiter en Géminis y Plutón en Acuario: es un trígono muy interesante en los primeros grados de signo de aire (lo puedes aplicar a Libra también de principios) que pone en contacto desplazamientos, política, poder, viajes de estudios y ciencia, contacto con sabios y gurúes y guías, seminarios sobre tecnología y periodismo, acciones sociales en la calle, grupos de telegram tramando y organizando, el bitcoin, formas de hacer dinero con la tecnología e incluso la aparición de una nueva plataforma de contacto e información (o una reforma en ellas) que permanezca en el tiempo.
A nivel personal, el trígono sería algo así como llegar tu casa de ordenadores de la tecnología y dispositivos de la mejor calidad. O dar el gran salto de empezar a estudiar sobre Inteligencia Artificial, Astrología Psicología o sobre Escritura Guiones escritos por Bots. Colectivos de guionistas y escritores también pueden posicionarse para regular el uso de la tecnología
Además, el domingo Mercurio dibuja su último aspecto desde Tauro —ese que suaviza las posibles aristas y chispas del contacto con Urano—: como si el cambio de planes te hubiese llevado a un SPA o a dormir la mona en el jardín del Edén.
Y es que Mercurio le dibujará un sextil a Neptuno en Piscis sobre el grado 28. Lo mismo la intuición se despista un poco, la mente idealiza más de la cuenta, el masaje nos lastima, el antidepresivo tiene un efecto rebote que nos hunden la miseria.
Pero la palabra sana, nutre, la mente se abre a otras realidades y hay buena mano con las plantas y la curación y rituales con estas. Que así sea y lo aproveches.
***
Y nada brujis, el resto ya te lo sabes.
Recuerda que tenemos EL EVENTO LITERARIO CÓSMICO EN BERLÍN.
El día 7 de junio, que estaré por Andenbuch presentando mi libro de cuentos Un 24 —y habrá vino y empanadas, literatura y Cosmos. Guárdate la fecha, pásate a darme unos cariños y a tirarme la copa encima.
¿Que todavía no tienes el libro? Pues no sé a qué esperas a leer y regalar(te) esos ocho relatos que, parece ya consenso universal, dejan con ganas de más, inquietan y hasta, qué honor, han hecho llorar o lagrimear a varios lectores. Lindo, ¿no?
Tienes Un 24 de ediciones Franz: aquí, tan bonito.
Vale, también por Amazon, pero mejor pasamos.
Y luego en un montón de librerías, si eres de quienes le gusta rodearse de libros. Te nombro algunas.
En Madrid, en Crazy Mary y La Fabulosa.
Málaga en Luces y el Museo Thyssen, ambos lugares preciosos de mi tierra natal.
Y por supuesto, en Berlín, en Andenbuch, que es donde hacemos el evento —aunque no sé si ya se vendieron todos los ejemplares—: de todas formas, siempre puedes ir a ver esa librería tan linda con ese patio de flores. ¡Apúntate: quiero verte el 7 de junio!
Y tienes una entrevista mía en Canal Málaga que me hizo el poeta Francisco Quintero, aquí.
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Además: si quieres, me ayudas mucho con tus cariños…
En Instagram.
En Facebook .
En Youtube. (El vídeo del mes bien merece la pena).
Que tengas muy genial semana.
Ahoi, ahoi,
Emilio
Image by Nichole Berrieault-Doss from Pixabay





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