Obvio que me gusta que me leas —que me leáis.
Entre otras cosas, porque me permites ir completando eso que comento en los Astroboletines, lo amplias, lo coloreas: con noticias, experiencias, esto o aquello que te contaron.
Por ejemplo, el otro día me escribe Linda —que es venezolana y pasó por mis talleres y vive cerca de Munich—: Emilio, ¿todo esta reformulación de las leyes de correos en Alemania no tiene que ver con Mercurio y Saturno?
¡Le respondí que no podía haberlo clavado mejor! En Alemania acaba de aprobarse una nueva legislación en Correos —un cambio sustancial en 25 años— que teóricamente, esperemos también en la práctica, pretende modernizar el servicio, abaratar costes y reducir gases contaminantes. Algo así como una medida sostenible.
Pero es que ya, charlando con Lidia, nos damos cuenta de otra noticia que ocupa los titulares —estamos halando con la cuadratura de Saturno y Mercurio, justo en el día que se perfecciona—: es otra reforma legislativa, del BAfög, la Ley Federal de Apoyo a la Educación (esta también beneficia a los estudiantes, esperemos).
Entonces, poniéndolo todo junto para que nos entiendas: tenemos un combo Mercurio —domiciliado en Géminis, significador de correos, carteros, estudiantes y escuelas — en cuadratura a Saturno en Piscis —leyes, pero también inclusión, piedad, hospitales, ayudas.
Vemos que, en este caso, la cuadratura ha regulado, congelado, materializado —Saturno— una ley —Saturno— en asuntos muy Geminianos como es correos y estudios (y que afecta a estudiantes, un colectivo super representado por Mercurio).
Y todo esto mientras en la radio se hablaba de la publicación de un informe de cómo cada vez más jóvenes viven todavía en casa de sus padres (otra cara del asunto) debido al encarecimiento de lo vivienda.
Vemos la tensión con distintas lecturas.
El aspecto también pudo haber dado, sobre todo desde una experiencia más individual, retrasos a la hora de ir al médico, problemas con los ordenadores —gente de Ascendente Virgo y Géminis más torpe o accidentada—, confesiones de depresión, amistades tristes, pesimismo… renuncia a citas, renuncia a apps… libros que se tiran, problemática de tendones, bicicletas… ¡y estudio!
Total, tanta mercurialidad va ir bajando un poco las revoluciones esta semana que estrenamos: —no del todo, obvio, Júpiter en Géminis está muy dispuesto a gastarte bromas, pero es verdad que el cambio de signos se va a notar. De estadio. De etapa. De energía. De intereses. De sensibilidades y demás.
¿Por? Porque tendremos una cascada de planetas que pasan a Cáncer. ¡Tres en total: Mercurio, Venus y el Sol! O sea, te puedes imaginar que no es lo mismo querer correr de un sitio para otro y aprender de todo y hablar de todo y dudar de todo y frivolizar de todo… que buscar tribu, calorcito, cuidar y proteger un mundo interno, y repasar fotos y memoria y un toque de rencor.
No.
Pues de eso va la semana. Que además incluye Luna Llena, plenilunio, plenilunio, para que te quede todavía más clarito.
Vamos a ver la semana.
Lunes 17 y primer cambio cangrejero. Venus sale de Géminis y entra en Cáncer —lo cual ni tan mal porque no es una mala posición.
A ver, que a mi me gusta en Géminis: pero como Venus es un planeta cariñoso y Géminis no es que sea el más afectivo, pues en Cáncer como que puede dar más rienda suelta a la atención, el acoger, cierto disfrute compartiendo; compartiendo o haciéndote sentir como en casa.
Como buen signo de agua, además Venus en Cáncer tiene su puntito terapéutico o sanador: es lo que tiene empatizar y ponerse en los zapatos de la otra persona. ¡O en el estómago! La cardinalidad además le da la fuerza para tirar de gente en actividades, hacer tribu, organizar fiestas, excursiones, una verbena, un picnic, una tarde de cine.
Así que, primer tip, y siempre dependiendo de tu carta: muy buen tiempo para disfrutar (Venus) con la familia, sea sanguínea o no; y para actividades que impliquen memoria y tradición.
Cáncer es muy chamánico y muy brujil. Así que pócimas, rituales, bosques, temazcales y demás son escenarios geniales para esta posición.
Sigo —y sigo el lunes.
Mercurio, todavía en Géminis, le cuadra a Neptuno en Piscis. Todo esto por el grado 29. Es una cuadratura un tanto puñetera: pérdida de objetos, confusión, desorientación, envenenamientos, intoxicación, problemas con anestesias… pero como está ya activa durante el fin de semana previo (o sea, mientras redacto estas líneas) yo me andaría ya con cuidado.
Canda bien la bici. Vigila que las ruedas de tu coche estén en buenas condiciones. No pierdas de vista tu teléfono. Vuelve a repasar el plazo límite para esos papeles que quieres enviar.
Y sigo… Y siempre el lunes 🙂
¡Mercurio ingresa en Cáncer! O sea, tenemos a otro planeta en modo cangrejero desde el mismo lunes. ¿Hola? ¿Hola pasado? ¿Hola fotos? ¿Hola magia y onírico? ¿Hola encuentros femeninos alrededor del fuego? ¿Madres universales y —sorry, pero es la rama mala de Cáncer—nacionalismos xenófobos?
Yo te recomiendo conectar con el arquetipo de Cáncer —puedes leer este artículo.
Pero es que además, tendremos algo muy lindo que es que tanto Mercurio como Venus se unirán ese mismo lunes. Todo en el grado 0 del Cangrejito, prácticamente (caso quieras bichearlo en tu carta).
El aspecto es bonito —a ver, no es que vaya a cambiarte la vida— pero es una combinación muy… grácil, relajada, placentera, protectora, cooperadora, que busca unir, crear lazos, mediar y pacificar a través de la comunicación, el estudio o el intercambio.
Es única para hacer viajes en familia o visitar a la familia. O enviar invitaciones de un evento bonito. Darle apoyo y regalos a amistades, gente a quien se le tiene cariño —sean o no de la familia. Y hay algo persuasivo e intuitivo en el aspecto… o sea, que buen momento para pedir favores o que te los hagan. Ayudar también en proyectos creativos.
Como la Luna acabará de entrar en Escorpio, que es un poquito intensita pero muy terapéutica: pues puede facilitar los actos de psicomagia, conversaciones profundas sobre asuntos del pasado, suavizar aristas en las relaciones con la madre, familia o lo que nos hicieron y tenemos guardado.
Casi nada todo lo que nos ofrece el lunes, ¿verdad?
Luego tocará saltar al jueves 20. El Sol en Géminis estará dando sus últimas carreras por Géminis, pero antes de escurrirse, o mejor dicho, para escurrirse aún más, le dibujará una cuadratura a Neptuno.
Si lo piensas tenemos, esta semana, dos cuadraturas a Neptuno en el grado 29 de Piscis: mira si no hay algún momentito de decepción. De falta de motivación. De no es oro todo lo que reluce. De cansancio. De fatiga. De puertas que se cierran.
Aparte, es interesante ir comprendiendo cómo Saturno desde Piscis se arrimará y desarrimará a ese Neptuno entre este año y el que viene. Va a quitarnos unos pocos de pajaritos de la cabeza: y, en su mejor vertiente, puede formalizar, bajar a tierra, estructurar un ideal, una práctica espiritual, una obra artística (como el Harry Potter de JK Rowling, con este mismo Saturno; o El Señor de los Anillos de Tolkien, que tiene la Luna y Júpiter en Piscis y comenzó la escritura de su saga con este tránsito).
Y además… ¡SOL EN CÁNCER!
¡VIVA EL CANGREJERISMO! (y viva este artículo sobre Cáncer que, una vez más, te recomiendo que bichees para sintonizarlo con tu carta y este momento del año).
Toma nota porque es muy guasona la cosa…
Tenemos el cambio de estación y luego el viernes 21 de junio, con el Sol estrenado en Cáncer —la noche más corta, solsticio, Fête de la Musique y rituales (realmente se podrían hacer ya el mismo jueves) y nos encontramos con que…
Mercurio y Marte se dibujan un sextil en el grado 9. De Cáncer, de Tauro. Es un poco regulero este sextil. Lo veo un poco accidentado: accidentes en el hogar, o en la familia, o en la cocina. Pero por otro lado podría acelerar —Marte— cierta gestión del trabajo —Mercurio, Marte.
Puede ser bueno, una vez más, para tirar cosas. Tirar cosas a las que les tenemos apego emocional pero ya nos están exigiendo demasiado espacio, sentimiento, apego… porque Cáncer es muy demandante.
Es verdad que también puede ser gran cuidador y cuidadora. Pero sí: demandante es.
Y además… LUNA LLENA EN CAPRICORNIO —Plenilunio, plenilunio.
Me parece muy significativa la Luna Llena, pues coincide prácticamente con el ingreso del Sol en Cáncer, el cambio de estación —energía cardinal, que siempre promueve acelerones así algo brutos.
Tiene esta lunación, además del toque mega familiar y cangrejero —o sea, tienes que buscar tu casa Cáncer porque contiene a Mercurio, Venus y Sol muy activos y mandando en la zona— un aire de disolución y cierta tristeza.
Bien hay un rencor enconado. Una ofensa. Un alguien que se queda fuera. Una despedida. Un último verano o invierno con alguien o en un lugar en concreto .Tienes que pensar que Neptuno está bastante cuadrado a ambas luminarias. A lo mejor es simplemente el rescate de una figura que ya no está: o que está pero es como si ya no estuviese.
Ja. Me quedó un poco intangible la definición —pero de eso va Neptuno también.
También puede traernos últimas horas en un trabajo. En una asociación. O la fuerza, el coraje —quizá debido a una pérdida o dolor emocional— para querer levantar algún tipo de ayuda a los más desvalidos. Eso o cierta zozobra verbenera nihilista. ¿Para qué intentarlo si no sirve? Pues por eso mismo hay que intentarlo con más ganas…
***
Y nada brujis, el resto ya te lo sabes. O no.
Que si quieres, me ayudas mucho con tus cariños…
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En Youtube. Shorts y píldoras astrológicas casi cada día.
Que tengas muy genial semana.
Ahoi, ahoi,
Emilio
Imagen de Brian Penny en Pixabay





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