Y entonces… elecciones europeas hoy domingo. Y Astroboletín, tan, tún. Mi amigo Shato —que pasa de la Astrología y se pitorrea de mí siempre que puede, me preguntaba el otro día que qué decían las estrellitas de los resultados electorales.
Aparte usa siempre la misma expresión guasona: las estrellitas.
Mi amigo el Shato se quejaba de que la derecha se esté tomando media Europa y que —él todavía trabaja en un colegio— aquí las encuestas alemanas aseguran que una buena media adolescente se decantaría por partidos nacionalistas de derechas muy poquito amables. Medio naz*s, vamos.
Yo le dije que no hago astrología mundial: ya me gustaría. Pero que los ciclos mayores son los que marcan hacia dónde tira la gente, el Zeigeist, por decirlo de alguna manera. Y estamos bajo un ciclo Júpiter y Plutón complicado (y que viene de un ciclo Saturno / Urano… me atrevo a decir más jodido aún). O, expresándolo de otro modo, un periodo donde la radicalidad en ambas direcciones, el peso de Oriente y el uso de la información como herramienta de poder van a ser la tónica de los próximos… ¿dos siglos?
Da igual de todas formas lo que le cuente al Shato porque en seguida se pone a hablarme a otra cosa y realmente mi respuesta no le interesa. Pincharme es lo único que le interesa. Que para eso están los amigos.
Te toque este Astroboletín en Europa o no, el Cielo arriba es el mismo para todos: cambiará el Ascendente, obvio, y la posición de los planetas en las casas. Pero vamos, que el finde ya se presentaba cuadrado y post Luna Nueva, novilunio, novilunio. Y va camino de otra cuadratura más —que es la de el recién ingresado Marte en Tauro (ahora te lo cuento).
A nivel personal, tanta cuadratura puede estar llevándote a una toma de decisiones o veredictos: a ese recuento de votos y decidir por dónde se tira y a la obligación de escoger (a veces, se escoge por sustracción, o sea, porque no te queda más otra).
Y como el elemento básico del momento es el aire, pues todo lo que tenga que ver con comunicación, información, transporte, gestión, administración, clasificación, correos, mensajerías, va a estar afectado y va a ser el campo de toma de decisiones. Ahora, especialmente con la próxima cuadratura del martes convendría andarse con cuidado en redes, foros, pagos en línea y esas cosas —Plutón en Acuario mediante.
Eso no quita que los primeros grados de Géminis sigan estando contentos: plurales, libres, a su puñetero aire (y nunca mejor dicho y es que Júpiter está que casi ni tiene que darle cuentas a nadie). Va a ser el mejor momento de Júpiter. Luego se le unirá Marte, se cuadrará a Saturno, retrogradará…
Además, esta semana tenemos una conjunción muy bonita entre Mercurio domiciliado y el Sol en Géminis. Será de lo más genial de estos siete días. Sucederá muy cerquita del cuarto lunar.
Pero mejor le damos duro a la semana. Ve tomando nota. Llévalo a tu carta y a lo que sucede a tu alrededor (o sea, la regla general de siempre).
El primer aspecto sucede justo el martes 11 y es la cuadratura entre Marte en Tauro y Plutón en Acuario. A ver, que tampoco va a ser el super melodrama del año, pero es verdad que el aspecto fastidia un poco.
Incluso ya está fastidiando desde la Luna Nueva (como explico en este vídeo). Es una cuadraturita con un toque violento (combina a un Marte cabezón y en mal estado cósmico con un Plutón dogmático e internáutica). Y es el que puede sacar fuera mala leche, luchas de poder, crueldad, celos, ciberataques, piratería, boicots, manifestaciones violentas y EXTREMOS.
Los signos fijos son muy de extremos o radicalidad. O por decirlo de otra manera: son inflexibles (es lo que les permite aguantar cosas y mantenerlas por largo tiempo, obvio, pero a costa de no dar su brazo a torcer ni de coña).
Violencia doméstica. Violencia política. Robos, atracos. O incluso un cabreo porque no se te invita a una fiesta. Cualquier paranoia que te montes en la cabeza con tu relación o tu socio o socia. Acusaciones a alguien por perderse demasiado en la comodidad.
Si tienes algún planeta personal en el grado 2 de Tauro, Leo, Escorpio y Acuario puede sentirse como un atasco, una furia, una sexualidad, una frustración, un “joer, ¿es que esto no puede ir más rápido?”.
Lo sé. Es que la semana engancha una cuadratura tras otra.
Así, el miércoles 12, día de Mercurio, justamente será Mercurio el que se tope con Saturno por cuadratura desde Géminis a Piscis.
Como Saturno entristece y Mercurio es la mente, pues la primera lectura sería cierto tipo de pesimismo, depresión, no ver la luz al final del túnel, una negativa a tus propuestas, un email que llega con demasiado retraso o que te da una noticia que se siente como puerta que se cierra.
Porque Saturno cierra puertas. O te aleja las cosas, te las separa. Lo mismo el drama no es para tanto: pero no es lo mismo que te lleven en descapotable hasta tu fiesta favorita que que te informen de pronto que el ascensor está roto y que te toca subir 15 pisos más a pie y sin saber seguro si habrá un funcionario para atender a tus cuestiones.
Y ese sin saber seguro también es muy clave de esta cuadratura. Porque se trata de una tensión mutable (dudosa) pero es que, además, con mala recepción (o sea, que encima se está aún más perdido, LOL).
Ojito con las firmas en este día. Cierre de acuerdos. El tráfico. El coche. Los trenes. Incluso lo que se dice: se puede tomar mal o malinterpretar. A veces puede ser un diagnóstico médico. O un tema de estudios. O una nota de examen que habría que reclamar.
El grado es el 19. De Géminis y Piscis. Pero muy aplicable a Virgo y a Sagitario.
No sólo hay un tema de duda, de inseguridad, sino también como de estrés, nerviosismo, inquietud, multiplicación. Como un querer quitarse de en medio mil tareas pero no saber por cuál empezar. Un tener que presentar un trabajo fin de carrera y no tener ni idea de qué libro primero leer. Y la lista se alarga y los grupos de WhatsApp revientan. Y tú no paras, además, de revisar todas las apps posibles y de estar pendiente de todos los posts y actualizaciones del mundo mundial.
O sea: hay ansiedad.
Y más si pensamos que tendremos el cuarto lunar del viernes 14. La Luna en Virgo (regida por Mercurio) cuadrará al Sol en Géminis (regido por Mercurio). En el grado 23. Y con Neptuno por ahí ya desplegando sus brumas.
Pero… habrá algo muy genial y es que tendremos la conjunción entre Mercurio y el Sol, también ese día. En Géminis. En el grado 24 (o sea, casi exacta con el cuarto lunar). Tiene que darle un toque de sabiduría a la posible limpieza de gente, de grupos, de conversaciones, de gente con la que no quieres tener más que hacer porque no te aportan o más bien te quitan energía.
Aquí las noticias que lleguen —Mercurio— deberían ser positivas, cariñosas, honorables, con brillo y bien visibles (Sol). Es como un hermano que te escribe para hacerte partícipe de su ascenso. O ese momentito donde te comunicas y tu palabra manda, gobierna, sana y sientas cátedra.
El último aspecto se dará el domingo 16 con la cuadratura entre Venus y Neptuno, de Géminis a Piscis y en el grado 29.
Neptuno es muy puñeterito pero es verdad que, desde Piscis, no se lleva tan mal con Venus. Es maravilloso para el arte, el baile, la empatía, adoptar un perro, hacer un voluntariado, viajar al mar, apuntarse a un workshop de ecstatic dance, escribir poesía, enamorarse por ese día perdidamente de alguien… para luego desenamorarte.
O puedes darle rienda suelta a tu romanticismo sabiendo que… eso: que de un día o dos no pasa.
***
Y nada brujis, el resto ya te lo sabes. O no.
Desde aquí gracias a la horda de fans ^^ del viernes pasado en Andenbuch —así como a los cariños de Christel de Ediciones Franz—, a Teresa de Andenbuch y al gamberro de Alan Pauls que me hizo sudar un poco tinta.
Lo pasamos muy bonito en la presentación berlinesa de Un 24 y pronto comparto algunas fotos en condiciones para que os de envidia a quienes no pudisteis venir y de paso os compréis este lindo debut en la ficción (y pronto os planto el autógrafo y dedicatoria).
Tienes Un 24 de ediciones Franz: aquí, tan bonito.
Y luego en un montón de librerías, si eres de quienes le gusta rodearse de libros. Te nombro algunas.
En Madrid, en Crazy Mary y La Fabulosa.
Málaga en Luces y el Museo Thyssen, ambos lugares preciosos de mi tierra natal.
Y por supuesto, en Berlín, en Andenbuch (aunque creo que sólo queda ya un ejemplar, que Teresa orgullosamente dejó en el escaparate en una suerte de trono: jaja, eso sería un Mercurio y Sol conjuntos en Géminis).
***
Además: si quieres, me ayudas mucho con tus cariños…
En Instagram.
En Facebook .
En Youtube. Shorts y píldoras astrológicas casi cada día.
Que tengas muy genial semana.
Ahoi, ahoi,
Emilio
Imagen de Brian Penny en Pixabay





0 comentarios