El otro día le cantaba un poco las cuarenta a una amiga que, en una charla de un ratito, mencionó a Mercurio retro como tres o cuatro veces.

A ver, la historia era la de siempre. Que el Mercurio retrógrado se ha medio integrado en nuestra cultura —al menos en esta en la que yo vivo— y lo mismo la cajera del supermercado Lidl, que el turco que te vende las cervezas del späti que el funcionario desagradable del ayuntamiento te habla del fenómeno planetario/cósmico y se queda tan pancho.

Algo así como si vas a la Administración a resolver papeleos y te dice el de turno que esté tras la ventanilla: Le va a tocar esperar todavía más, que Mercurio anda retro…

Y está bien. Quiero decir: es bonito que el Cosmos recupere cierta presencia en en lo cotidiano —de hecho, siempre ha tenido presencia; otra cosa es que se la reconozca—. Pero de ahí a justificar cualquier despiste, patrón, retraso con el Mercurio sin tener en cuenta si la retrogradación ya acabó o que cada carta de nosotros y nosotras la vivirá de una manera distinta, pues eso ya me parece tener mucho rollo.

Marte en Géminis retrógrado. ¿Es importante?

Justo a finales de este octubre tendremos a otro planeta que va a empezar su retrogradación. Me refiero a Marte. ¿Significa eso que tenemos la excusa perfecta para nuestros melodramas y al chivo expiatorio de todo lo que no funcione? ¿Merece la pena echarle un vistazo a este tránsito?

Pues a ver. Sí que vale la pena asomarse un poquito a su tránsito.

Si me lees a menudo, sabrás que tiendo a ignorar las retrogradaciones de los planetas transpersonales: a mí que Urano, Neptuno o Plutón echen el freno de mano o cambien de dirección para moverse hacia adelante como que ni fu ni fa.

Estos son planetas generacionales y, como tal, nos afectan más a nivel de grupo humano que en el día a día. Muy conectado tienes que estar; y con una visión, una panorámica, que cubra años o incluso décadas, para poder darte cuenta de sus efectos en modo retro.

En el caso de Marte es un caso totalmente distinto. Marte sí se nota. Y se hará notar.

Te explico.

Marte es un planeta que en Astrología Clásica se le considera de la esfera social, o sea, algo así como que nos afecta en nuestra relación con la sociedad y el mundo (y esto es porque se encuentra después de la Tierra dentro del orden planetario del sistema solar). Marte es el trabajo, es el sexo, es el instinto de supervivencia, son los accidentes, el deporte, el riesgo, el emprendimiento, el fuego y cualquier movimiento rápido, reactivo, hacia afuera, que afecta el entorno.

O sea. Es muy importante en el día a día.

Es más. A mí me gusta saltarme a la torera un poco la clasificación clásica y considerarlo un planeta más individual que social.

Pero tú quédate con esto: lo notas y lo usas a diario desde que decides levantarte de la cama para ir al curro o a la uni —Marte es lo contrario a la pereza—, cuando entrenas en el gym, discutes con tu pareja o tu familia o tomas la decisión, la iniciativa, la acción en pos de una meta.

Añádele además que es un planeta que no retrograda todos los años: sólo cada dos, aproximadamente, y que rompe bastante la tónica de su aparente órbita; y ya tenemos el exotismo perfecto y el jaleo montado para los próximos meses.

Marte cada dos años retrógrado. Esta vez en Géminis.

Justo te acabo de contar cómo Marte sólo retrograda cada dos años más o menos. Digamos que su costumbre es la de pasar dos meses por signo: dos meses por Aries, dos por Tauro, dos por Géminis, dos por Cáncer… y tan felices.

Pero.

Pero… cada dos años o así, pues mete el freno de mano. Así la última retrogradación suya la tuvimos en septiembre del 2020 (Marte en Aries); y dos años atrás, a finales de junio del 2018, con Marte en Acuario.

Y como siempre digo: si quieres aprovechar mejor la utilidad de la Astrología, conviene andar con una mini agendita, diario o calendario y así puedes repasar cómo andabas por estas fechas anteriores, qué se movió y todo eso. O lo mismo tienes una memoria de elefante y no te hace falta recurrir a las notas.

Pues bien. Este año, este 2022, la retrogradación se da en el signo de Géminis.

Las fechas de la retrogradación son un par de mesesitos largos, o sea: del 30.11.22 al 13.01.23.

Pero claro, no es sólo que el planeta se pone retro lo que conviene estudiar, analizar, vivenciar (como quieras llamarlo): hay que estudiar el tránsito al completo.

Y eso es un montón de tiempo.

O para que te hagas a la idea Marte ingresó en Géminis el 20.08. y no saldrá del signo hasta el 26.03 del año que viene. Estamos hablando un montonazo de meses por los que habrá una zona muy concreta de tu carta que sentirá sus efectos.

Vamos a estudiar estos.

Marte en Géminis. A mí me daban dos: amantes o problemas.

Vamos a concentrarnos un poco en el periodo de la retrogradación. En los meses de noviembre, diciembre y enero. Pero es cierto que estos efectos ya podrían y deberían notarse antes.

Lo que pasa es que durante el periodo en que el planeta se mueve hacia atrás —y sobre todo en los grados que cambia de dirección— la energía a veces se bloquea, merece una revaluación y además se intensifica.

Además (esto lo explicaba la semana pasada en el Astroboletín), este Marte retro va a mandar bastante en el Cosmos durante las próximas semanas.

Esto es porque:

  1. Empezamos temporada Escorpio y a Escorpio le manda Marte (nada de Plutón, olvídate de esos rollos).
  2. Tendremos al Sol en Escorpio, pero también a Venus y Mercurio.
  3. Viviremos dos eclipses, uno de Sol y otro de Luna, con Escorpio presente y de nuevo gobernados por ese Marte.
  4. Hasta que Júpiter no salga de Aries, que ya está por ocurrir, menos mal, Marte también mandará sobre el Gran Benefactor de ahí arriba.

¿Primeras conclusiones? Pues que ya puedes vigilar dos casas en concreto. La casa ocupada por Géminis; y la casa ocupada por Escorpio. Ahí se moverá la problemática, el trabajo duro, el tirar de la cisterna aquello que no sirva (Marte corta, y el eclipse también tira por la ventana), los amantes y la dualidad.

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¿Pero qué temas puede mover esta retrogradación de Marte en Géminis?

Pues fíjate que esta mañana daban en la radio berlinesa la noticia de unos críos de un cole manifestándose en la calle porque quieren un semáforo. Y esto es muy de Marte en Géminis.

¿Significa esto que los niños estos se están manifestando porque Marte se encuentra en Géminis? No, en absoluto. Pero, como bien enseño en los talleres, lo lindo de la Astrología es conectar con las diferentes manifestaciones en el día a día y más allá de cualquier carta natal.

Marte en Géminis y retrógrado.
Marte en Géminis, retrógrado. Bribones.

Y Marte es el grito y Géminis, o mejor dicho, su regente, Mercurio, son los niños y las escuelas.

O tenemos también desde ayer, la huelga de la compañía Eurowings que va a durar tres días y está cancelando no sé cuántos vuelos.

Y si bien la aeronáutica podría ser un asunto de Urano, lo que está claro es que Marte en Géminis puede dar eso: peleas, manifestaciones, acción, trabajo duro, defensa en temas de comunicaciones, en la calle, en el transporte (o sea Mercurio a tutiplén).

La gente puede estar gritona.

Los foros de internet como locos.

Tu hermana, tu prima, tu vecina, muy sexy, mandona o accidentada.

Los niños y las escuelas, los adolescentes, los periodistas, los carteros, las locutoras de radio. Saliendo a la calle. Peleándose. Corriendo más de la cuenta. Doblándose un tobillo.

Un tren que se descarrila.

Un récord que se vence en una actividad riesgosa y rápida.

Y mucho ajetreo, mucho no parar quieto, mucho recado, mucha indecisión, mucho corre ve y dile y golpes con las esquinas, un corte en los dedos, un ligamento rasgado de tanta montaña rusa.

Eso o liarte a levantar pesas, a masturbarte con ambas manos (y hasta con los pies) o a liarte a escribir, dejarte las yemas de los dedos en el teclado con la amenaza del cronómetro pomodoro como estoy haciendo yo ahora.

Y siempre, siempre, con esa característica de lo dual, de lo doble, de lo que se estresa un poquito mentalmente y a veces tiende a la duda. O sea: Géminis.

Marte en Géminis. Cómo lo puedes vivir.

Repito. Nada de melodramas con este Marte en Géminis, porfa. Y nada de empezar a usarlo ahora como excusa por todo lo que sale mal.

Yo trabajo con críos en un cole y lo único que me faltaba es que me dijesen que no han hecho los deberes porque Marte está retro.

Imagínate.

Pero desde un punto de vista personal —y por esto que te digo de sacarle ese punto práctico y aprovecharnos de la sabiduría de la Astrología— siempre puedes conectar con esos posibles significados que te he comentado en los párrafos arriba y luego aplicarlo a la casa en concreto en que te caigan en tu carta natal.

Por ejemplo: si tienes Géminis en casa 3, pues lo mismo es que se te rompen unas lámparas durante la mudanza. O tienes varios viajes un poco ajetreados en los próximos dos meses. O tu vecino pone el techno a toda hostia y en la junta de vecinos se discute al respecto.

O si tienes a Géminis en casa 5 pues quizá hay sexo sabroso o hijos pesados, o alumnos y alumnas preguntones. En casa 6 algún accidente o rotura que implique un gasto. O en 10 unos jefazos mandones o mucho darle duro a la profesión, con ciertos baches, que Marte no está tan mal en 10.

Aparte te conviene mirar, como siempre, el grado en que el planeta cambia de dirección (esto es un clásico que siempre hay que estudiar). En este caso, se trata del grado 25 (últimas semanas de octubre y primeras de noviembre). Y el grado 8 (todo el mes de enero).

¿Y qué hacemos con esto?

Pues que si tienes un planeta sensible o un ángulo (con ángulo me refiero a las casas 1, 10, 7 y 4; y en este orden de prioridades) en esos grados y en algunos de estos signos: Géminis, Virgo, Sagi y Piscis, te convendrá vigilar la zona porque va a estar como inflamada, más en carne viva, o saltando por cualquier cosa durante las fechas que acabo de indicarte.

Y ojo, que Marte, según qué planetas o ángulos toque, se lleva mejor o peor. Quiero decir: Marte es la guerra, aunque sea la guerra para vencer la pereza y levantarte de la cama. Pero es eso: es guerra, movimiento y conflicto. Y por mucho que te quieran convencer de lo contrario: no se lleva bien con planetas pacíficos como la Luna o Venus. Ni tampoco da alegrías si se junta con Saturno. Así que gástate más cuidado con estas combinaciones.

Finalmente, supondrá también un desafío para los Sagitarios que cumplan en este año: ya que muchos y muchas en su revolución solar cumplirán con Marte opuesto y eso les matizará las vivencias del año, ya sea con enfrentamiento, con sexo o con muchos viajes. Dependerá del resto de la carta, por supuesto.

Y todavía más finalmente, si eres una persona muy marcial, o sea, con mucho Aries o, sobre todo, con mucho Escorpio (o tienes alguno de estos signos en el Ascendente) pues también tienes delante de ti unos meses decisivos hasta que el tránsito se termina. Recuerda que Marte manda sobre ambos signos y que además es temporada de eclipses que manifestarán sus efectos hasta que se repitan ya en el próximo mayo.

Y hasta aquí puedo leer.

Muy feliz tránsito de Marte en Géminis. A comérnoslo con papas como hemos hecho con las otras retrogradaciones de Marte.

Te veo en los próximos posts. O en La Escuela Cósmica si te lanzas a aprender conmigo y la tribu.

***

El resto, lo mismo lo sabes o no.

El 20 de octubre se abren las puertas de La Escuela Cósmica: un proyecto no-sólo-de-Astrología con clases en vivo y clases grabadas, para que puedas aprender a tu gusto. Como voy de a poquito a poco, en octubre se abrirán las plazas para un curso básico —pero que te va a cambiar la vida respecto a la manera en que tienes de enfocar el Cosmos— que incluirá dos módulos muy bonitos sobre el zodíaco y los planetas. Requete lindo, Guasón, como siempre, y haciendo lecturas desde el principio.

También habrá un programa para una formación completa que durará como unos ocho meses (lo siento, no puedo hacer que aprendas Astrología en condiciones en menos tiempo). De momento hay un montón de interesados e interesadas y eso me hace muy feliz.

Habrá además dos Máster Class (la primera, este jueves a las 21.00 horas). Si quieres enterarte del resto de detalles, pues lo dicho. Unete a la tribu, que sólo son ventajas y viene con regalo. el jueves a las 21.00 horas y ot

Y obvia decir que los talleres son siempre muy prácticos, con ejemplos: siempre, siempre con ejemplos y que desde el principio, principio, principio vamos ya leyendo cartas para que se te impregne todo y para que te vayas engrasando. Recuerda que la manera en que enfoco la Astrología (y tú conmigo, si te unes) es de una manera muy Clásica pero al mismo tiempo muy alternativa y diferente a lo que se transmite en el 80, me atrevo a decir en el 90 por cierto de Escuelas.

Del resto… ¿qué te voy a decir? Que puedes seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube . Cumplí mi palabra: El vídeo de octubre ya lo tienes.

Y sé que lo digo mil veces pero parece que no os acabáis de entender, jaja. No me pidas cita por FB ni IG ni nada. Ni tampoco puedo responder tus dudas. Lo siento. Dudas en abierto, que contesto cuando puedo. Y citas y temas urgentes directamente a mi correo. info@mochilastrologica.com o por el formulario de la página.

De todas formas, ya se me ha llenado octubre y en noviembre, con el tema de La Escuela voy a pasar un poco de menos consultas. No es que vaya de sobrado: es que no me alcanza el tiempo. Y es que, esto recuérdalo también, hacer una buena lectura supone un rato de estudio, de maduración, de que los ingredientes se preparen en la cazuela, el horno o cual plantita que hay que regar. Así que las próximas citas a partir de enero.

Hace poco me escribía una chica que, después de haber ido a varios astrólogos y sin desmerecerlos, mi lectura era la más acertada, rica y diferente de la que había vivido hasta el momento. Claro, eso es lo que me diferencia porque aplico conceptos de Astrología Clásica que no son nada complejos, al revés, son super lógicos y prácticos. Y eso es lo que quiero que tú aprendas conmigo en La Escuela.

Que te diferencies del resto, lo flipes, y encima aciertes, ayudes y te sientas que haces un muy buen trabajo.

Allí te veo.

***

Y ahora sí. Gracias. Dankeschön. Grazi. Merci. Спасибо большое!

Y como siempre…

Ahoi, ahoi.

Emilio

Las imágenes, tan Marte en Géminis son de Benjamin Davies en Pixabay 

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