Supongo que os echo demasiado de menos. Si no, no alcanzo a explicarme cómo he decidido a sentarme en un miércoles nocturno -ya casi medianoche- a redactar un muy retrasado boletín de la semana. Si por facebook ya había anunciado que prescindiríamos de la entrega. Si me había autoconvencido de la nimiedad de la falta. Pero así somos los seres humanos de contradictorios, así de compleja y rica cada carta natal, cada Luna girando, creciente, menguante, llena o escondida.

Como ya requetesabéis todos, la semana pasada vivimos el eclipse solar en Leo. Desde entonces vengo observando, en amigos y conocidos, pequeños cambios, historietas de aventuras, romances e incluso enfermedades. Flota cierta magia en el ambiente: quizá se trate tan sólo del calor y la prisa de los últimos días veraniegos en el hemisferio norte. A mí, por ejemplo, me desborda el trabajo. Viejos y nuevos clientes. Se siente como un empujoncito, como una pequeña revolución.

Astrológicamente, sin embargo, la semana inició tranquila y sin aspectos planetarios relevantes. Sabemos, eso sí, que el viernes pasado Saturno despertó de su retrogradación y, poco a poco, va a permitir que se aceleren asuntos laborales, de viajes y estudios. Por su parte, Mercurio sigue avanzando hacia atrás en el signo de Virgo, invitándonos a revisar nuestras dietas, costumbres, eficiencia y manera de pensar. Es momento de reflexionar qué consigo con mis palabras. Cuánto sirvo al otro o cuánto lo acoso con mi diálogo. También cuánto valoro y respeto a aquellos que realizan profesiones arquetípicas de Virgo: desde camareros a recepcionistas, pasando por médicos, mayordomos, veterinarios o cualquiera que visite la casa para reparar algo.

Así, en su periplo hacia atrás, mañana, jueves 31 de agosto, Mercurio regresa a Leo. Andará por tierras leoninas hasta el 10 de septiembre, haciendo posible arrancar o recuperar proyectos creativos que tengamos en el tintero. También podrían solucionarse asuntos amorosos. Será etapa de reencuentros o de recibir noticias de viejas parejas y romances. Comentadme si es así. Me encantará leer vuestras experiencias.

El viernes 1 tan sólo viviremos aspectos lunares con la Luna en Capricornio conjunta a Plutón y la habitual cuadratura cardinal a la que nos tiene acostumbrados. Quizá un día tenso, conspirativo o para sacar mucho trabajo adelante, como buen capricorniano.

Ya el sábado 2 tenemos un hermoso trígono de fuego desde Marte a Urano, de Leo a Aries. Este aspecto regala muchísima energía, chispa, creatividad y ganas de aventura. Lo más interesante de esta configuración y de la que sucede el domingo es que se producen alrededor del grado 28, es decir, el mismo punto donde sucedió el eclipse de sol de la semana pasada. Parece que el cosmos no les da tregua a los Leo del último decanato -sobre todo a aquellos que cumplen entre el 18 y el 22 de agosto. Ni tampoco a muchos Aries y Sagi de finales de mes: andan locuelos, simpáticos y explorando nuevos territorios.

Nos despediremos el domingo 3 con la conjunción entre Mercurio y Marte en Leo, lo que refuerza este contacto con el pasado, sus pasiones y romances. Un día divertido, exagerado, veraniego, festivo. Bueno para hacer deporte. Para asistir a una obra de teatro o plantarnos nuestras mejores galas. De alguna manera habrá que canalizar los egos hinchados que desbordarán el ambiente.

Y esto es todo por la semana. Como veis, me quedó Mini Boletín o un Boletín Astrológico Mini. A pesar del retraso, seguro que os servirá de guía y os permitirá satisfacer vuestras curiosidades mochileras. La semana que viene prometo ser más puntual.

Por cierto, para los que andéis por Berlín, el viernes daré un taller gratuito en el Centro Budista Shambhala. Tenéis más detalles aquí y en facebook. Anda, pasaos: vamos a meditar un rato, hacer yoga y mover el cucu.

A todos os deseo muy feliz semana. Mil gracias por leer. Nos leemos muy pronto.

Emilio P. Millán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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