Soy Emilio, astrólogo profesional, y te ayudo a hacerle cosquillas al cosmos…

… para que el cosmos se ría contigo, te cuente sus secretos y te ayude a surfear las olas vitales

Astroboletín. Del 1 al 7 de julio 2024

Miau y la Luna Nueva del mes, en Cáncer. Con mucho Saturno, sorry.

Jun. 2024

Joer, no voy a culpar al Saturno que justo ahora se está poniendo retro. Pero te prometo que tenía listo el Astroboletín de la semana, que me había quedado de rechupete, que ya estaba cargando la foto del gatito… ¡y zas! Se me colgó la página: y cuando por fin se ha refrescado ya no quedaba rastro de texto.

Cero.

Sólo me quedaba el título del Astroboletín y hasta con la fecha mal digitada.

Total, que me toca empezar desde el principio: así que si me notas cierta tirantez o premura, pues ya te imaginarás de donde viene ;-).

No voy a poder presumir de la gracia del otro texto donde vacilaba y bromeaba del ingreso del mes de julio, evocaba los mermes de mi querida Vero —amiga y genial tarotista— con Julio Iglesias presente y me entusiasmaba porque el mes y las semanas se ajustasen como guante los cómputos de 7 en 7. O sea, semana del 1 al 7, del 8 al 14, del 15 al 21… Un absurdo ya medio de abuelo.  LOL.

En fin. Que seguimos en rollo Cáncer.

Y esta semana, además, con la Luna Nueva Cangrejera: una Luna que no me parece para tirar cohetes. Mercurio cambia de signo y Neptuno también se pone retro.

Digo también, pues por eso: porque como te mencionaba al principio, hoy es Saturno el que inicia su periplo marcha atrás.

By the Way, y hablando de Saturno “el tijeritas”, el corta rollo, el que rompe paga, el mala cara, he publicado un artículo sobre su importancia durante este mes de agosto: ya que será parte de una cuadratura que involucra a los tres planetas superiores (o sea, que Marte y Júpiter, desde Géminis, también andarán presentes).

Échale un vistazo, léelo, compártelo, porfis. Quedó muy guays.

Así que nada, vamos a darle duro a la semana.

Vamos al martes 2 que es un día interesante, entre otras cosas, porque Neptuno retrograda —pero al mismo tiempo recibe aspectos muy bonitos de otros planetas más rápidos.

Como siempre que un planeta estaciona y se mueve hacia atrás, pues toca echarle un vistazo al grado, a la zona. Si te fijas, Neptuno está casi por salir de Piscis —o sea, tienes ya la red echada a los primeros grados de Aries pero sigue en los pececillos.

O lo que es lo mismo: se estaciona en el 29 grados y 55 minutos (o sea, casi en el carnero): por eso la zona anda ya bien mística, fantasiosa, misericordiosa, con ganas de sacrificio, temas de ansiedad, viajes, sueños y desarrollo espiritual. Eso y dormir mucho.

Bien. Recuerda que Neptuno por las buenas, pues genial; pero por las malas son hostiones y desilusiones y una visión de la vida que no existe en estas dimensiones. La puedes dejar para el cine, el baile y los estados alterados de conciencia. Pero recuerda, mi amor, que al final del día te toca limpiarte el culo como a todo el mundo.

Lo bonito, es verdad, es que justo el mismo martes, Mercurio desde Cáncer contacta por un trígono a ese Neptuno en reposo. Y la Luna en Tauro hace lo mismo. O sea, tenemos un grado 29 de Tauro, Cáncer y Piscis requetebién conectados, intuitivos, sanadores, mágicos, brujeriles y sensuales.

La palabra sana, se conversa, se comparte, se toca y acaricia. Se hace Reiki. Se lee el Tarot. Se habla de la familia, la tradición, lo ancestral y el recuerdo. Las musas de tu parte. Al menos, para ese grado.

… y un ratito después, Mercurio ingresa en Leo.

El ingreso en Leo va a aportarnos sus cosas geniales —sobre todo la semana que viene cuando contacte con Júpiter— y augura movimiento, orgullo, dotes de mando, autocontrol, melodramatismo e imposición de ideas (estos Leo que adoran sentar cátedra) en tu casa leonina.

Pero…

… pero el miércoles 3 habrá una oposición que conviene agarrar con pinzas.

Antes de que se produzca, y también el miércoles, Venus, desde Cáncer, le dibujará un trígono a Saturno en Piscis. Fíjate desde ya qué saturnina se va a ir poniendo la semana.

Yo soy poco amigo de los contactos de Saturno con los planetas en Cáncer: me parece una combinación que resigna, daña el hogar, daña los estómagos… no es por eso que Saturno se encuentra en destierro en el Cangrejo y es propia de nativos de madre o padre ausente, criados por los abuelos, con una aparente coraza —que no es más que emoción enquistada— y una memoria de elefante.

Bien. Lo mismo te gusta montártelo con una viejita. Lo mismo la direfencia de edad es excitante. O la ayuda y el mecenazgo viene de personas sabias y saturninas. Pero el trígono también puede dar también obligaciones morales, compromisos que no nos satisfacen, el aliento de tu vecina octogenaria, o las galletas rancias de esa caja de hojalata. Hay un tema de sacrificio y de exposición de él: mírame qué bien me porto, cómo me flagelo y qué genial y sexy que estoy llevando la procesión por dentro.

Vamo. Un mojón.

Y si lo expones, si bajas la guardia de esas apariencias y obligaciones y dedicación y cuidado… pues seguro que te sientes mejor. Quizá el tema remueve asuntos de viejitos y hospitales. Y de mayores en la familia.

Además tendremos la oposición entre Mercurio en Leo y Plutón en Acuario: que es muy dogmática, cabezona, de estas donde ves a la gente en la cola del supermercado que de pronto, por un tema absurdo, se ponen violentos…

Estamos en temporada Cáncer —que es signo que en su peor versión puede ser nacionalista y racista— así que ojo con lo que se lee, se dice, se piensa… si es que te toca el grado 1 de signos fijos.

Como el aspecto propicia la separación: puede ser muy bueno para cortar con fuentes, adiciones, conversaciones, discursos que no nos hagan bien. ¡Úsalo para eso! Ojo con las fakenews y todos esos melodramas cibernéticas.

A ver: el viernes 5, Luna Nueva en Cáncer que a mí como que ni fu ni fa. O más, bien me andaría de puntillas. Preferiría casi pasarla de largo…

A ver. Que me encanta el aspecto del martes con Neptuno, que me gusta también el guiño de la semana que viene de Mercurio a Júpiter… pero, tronco, no me vendas que esta Luna Nueva mola porque tiene Saturno por los cuatro costados.

Que sí, que Saturno estudia, se organiza bien los tiempos, se responsabiliza… Pero también enfría, enferma, entristece, deprime y rompe. Censura: sobre todo censura y te pone mala cara. Y esta lunación, que tiene emoción y agua de sobra (así que cuidado con lo acuático), pareciera que se lleva un tortazo en toda la cara o en el estómago.

Es como, desgracia para los desgraciados. Menos mal que Venus le salva —desde Cáncer, también, amor de madre y abuelitas. Pero si no: es una lunación discriminatoria, que rompe pactos, cierra fronteras. Que si da limosna, es como mucha desconfianza. Y que no se me junten, que me pegan sus virus y costumbres.

Toma nota de por qué insisto en esto.

Justo antes de la lunación, Marte desde Tauro le dibuja un sextil a Saturno en Piscis. En el grado 19 (y con esto no me explayo más: mejor te remito al artículo de ayer o al curso de Saturno en Piscis 2023 – 2026).

Claro, Saturno está en el 19 —Marte en el 19 y cerquita de Urano en el 25 de Tauro. Y las luminarias, Luna y Sol, están en Cáncer en el grado 14.

Es una lunación MUY SATURNIZADA.

Y ojo, que tampoco pasa nada: quiero decir, lo mismo es un “vamos a apretarnos el presupuesto o remendar este pantalón para ponérmelo otro verano más”.

Es un poco tomar también conciencia de esto.

Es un: “se me han roto la lavadora, algo en el baño, y hasta en el salón… así que me voy a quitar de Netflix porque es que si no recorto gastos, tú me dices… “.

Es un sentarte con tu pareja a hacer cuentas. O con tus hermanos. O decirle a tus amigos: no puedo salir con vosotros porque es que no me alcanza.

Es un: “Me toca bajarme de mis expectativas y fantasías profesionales y arremangarme con este trabajo u este otro”.

¿Lo bueno?

Como te digo: el Mercurio en Leo y el Júpiter en Géminis ya estarán activos —ay, Géminis por el grado 9, qué feliz que anda, ¿no? Y también ese Venus en Cáncer: que va por ahí sanando y terapeuta y busca lazos íntimos y un tanto alternativos (Urano en Tauro será su primer aspecto la semana próxima).

***

Y nada brujis, el resto ya te lo sabes. O no. 

Siguen llegando muy generosas opiniones de Un 24, que sigue de gira veraniega, con fotos playeras, cerveza Cruzcampo, islas graciosas de fondo. Si quieres apoyar la literatura y a esta genial editorial de Madrid, puedes regalar o regalarte Un 24 haciendo clic aquí. ¡Leamos más, sobre todo con este Júpiter Geminiano!

Las consultas están ya bien apretadas en julio, pero siempre puedes preguntarme. Y si no, para agosto (excepto las revoluciones solares, que se me ocupan en seguida).

Ayer, con la publicación del artículo de Marte y Saturno me llegaron un porroncito de correos: algunos, pidiendo consultas exprés —lo cual no puedo ofrecer, porque soy lento y minucioso con los análisis—, así que tenéis que contar con cierta paciencia para que os agenda. Y otros con consultas directamente, así, preguntándome por su carta, por esto y aquello que les preocupa. Vamos a respetar un poco más este trabajo —este y cualquiera— y tener en cuenta que nos sirve para pagar el alquiler. O lo que es lo mismo: a nadie le gusta trabajar de gratis y a mí menos. Así que esos correos y mensajes se van a quedar directamente sin respuesta. Ni me voy a molestar.

Por supuesto, dudas en abierto, aquí me tienes: que así aprendemos en grupo.

Además, quieres, me ayudas mucho con tus cariños… por aquí (donde también respondo dudas). 

En Instagram.

En Facebook .

En Youtube. Shorts y píldoras astrológicas casi cada día.

Que tengas muy genial semana.

Ahoi, ahoi,

Emilio

Image from Pixabay

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Entradas relaccionadas