Andaba pensando en esta próxima semana y en el cambio de escenario, energías e intereses que supone. No es poca cosa porque tenemos —además del paso de Marte a Géminis que apenas se dio— a un Sol que sale de Leo para ingresar en Virgo y encima seguido de una Luna Nueva, novilunio, novilunio.

Como el Sol ilumina una zona en concreto de nuestras cartas, cuenta con planetas a su favor y otros menos cómplices, y como las Lunas Nuevas matizan la energía de las próximas cuatro semanas, pues la verdad es que sí que podemos afirmar que estrenamos temporada.

Siguen las tensiones fijas, por supuesto, Saturno y Urano tienen que apretar tuercas, habrá eclipses y todo lo que quieras, pero ahora mismo vamos a tener el foco un poco más puesto en la zona mutable del firmamento y esto permite variabilidad, agita, remueve, multiplica y también siembra la duda —o sea, nada que ver con la cabezonería y tristeza bloqueadora de este mes último.

Así que bravo por el cosmos y su eterno movimiento y en ti está surfear lo que viene y sacarle el mejor jugo posible. En ti y en tu carta. Porque es cierto que contamos con algo de libre albedrío. Pero es cierto también que si naciste con dos ojos y sólo una nariz, raro va a ser que consigas cuatro ojos más y tres narices extra.

Esa es la Astrología: una combinación entre lo que tienes en tu carta, lo que haces con ello y a la vez cómo lo gestionas con lo que pasa ahí arriba. Es como hacerte un trío: a veces puede ser muy sexy y otras acabar en un auténtico melodrama.

Entonces tenemos semana Virgo. Porque el Sol ingresa en Virgo. Y porque tenemos Luna Nueva en Virgo. Además tenemos un Mercurio que cambia de signo (pasa a Libra, que no está tan mal) y un par de tensiones que afectarán a Venus pero que tampoco es para llevarnos las manos a la cabeza.

Recuerda comparar esto luego con tu carta. No te creas lo que te digo ni mucho ni poco. Y recuerda buscar los grados de los planetas —y sobre todo quitarle peso ni insistir en buscar efectos donde puede que ni existan. Quizá la Luna Nueva pase por tu carta sin pena ni gloria.

Y está muy bien que quieras mejorarte, superarte, liberarte y todo eso —mola ser feliz, obvio— pero mirar el cielo va un poquito más allá de unas frases positivas intercambiables en tu frigorífico, o de parábolas de aprendizaje y de mantras sanadores. Que estos están geniales, repito. Pero están geniales todo el año, independientemente de lo que ande sucediendo allá arriba.

Y ahora sí, vamos.

Hasta el lunes, de hecho, lunes 22 y con un trígono de tierra —que ya se fue montando la semana pasada— y que es, por elemento, productivo, responsable, cauteloso y muy funcional. Me refiero al aspecto de Mercurio en Virgo, dando sus últimos coletazos, y Plutón en Capricornio.

Que toque a Plutón en Capri pues siempre añadirá su toque de intensidad y profundidad: es como estudiar con doble de concentración, o como charlar con una capacidad analítica casi detectivesca o como organizar y filtrar y limpiar y ordenar con la fuerza y eficiencia de un superhéroe. Es el grado es el 26 y a Mercurio le quedan dos telediarios para cambiar de signo y perder su dignificad cósmica; o sea, lo que quiero decir que esto es que yo aprovecharía el aspecto y el tránsito según tu casa y la que rija y toda la mandanga.

Martes 23. Jejeje. Sol entra en Virgo. Más no puedo decir. O sí. Que busques qué casa te ocupa Virgo porque siempre que pasa el Sol por una zona es señal de vida, luz, salud, energía, brillo, reconocimiento, dotes de mando, honores, figuras masculinas, genuinidad… o sea, un montón de cosas agradables.

Claro, si tienes Virgo en la 7, pues lo que se ilumina es la zona de la pareja. Si tienes Virgo en la 2 pues lo mismo es una entrada de dinero o un gasto lujoso. Si lo tienes en la casa 12 es un fin de semana empollando en la biblioteca de la uni. O sea, las posibilidades son muy plurales y dependerán de tu carta.

Pero lo que está claro es que el Sol se despide de Leo, pasa a Virgo y tienes un bonito especial sobre este signo aquí.

Brujis, más cosas. El miércoles 24 Urano empieza su retrogradación. Ya sabes el poco interés que me suscitan las retrogradaciones de los transpersonales. Sí hay cosas que me interesan de este Urano: que se mueva hacia atrás, aunque muy despacito (muy, muy, muy despacito) es lo que va a terminar de soltar su maldita cuadratura con Saturno.

A principios de octubre tendremos la última tensión y a partir de ahí… chao pescao y yo propongo rave, open air, festival con todos los damnificados por la zona fija. Hacemos quedada y nos pegamos tres días de bachata y conga porque telita.

Así que eso sí es muy guay de esta retrogradación. Por otro lado, la retrogradación es muy lenta y Urano está en el grado 18 casi 19 que es prácticamente el mismo que dará por saco en octubre —e incluso en noviembre. O sea, que un par de vueltas en la noria nos quedan.

¿Hasta cuándo retrograda Urano esta vez? Hasta el 23 de enero.

La verdad que vamos a entrar en unos meses un pelín retro. Urano es lo de menos porque ya ves todo lo despacio que se mueve, pero es verdad que es un suma y sigue, y vamos a ir enganchando un planeta en marcha atrás con otro. Urano, Mercurio, Marte… casi un efecto dominó.

Luego el viernes 26 hay otro cambio planetario relevante —seguimos pasando pantalla, te lo dije al principio— porque Mercurio sale de Virgo —donde estaba muy, repito, pero que muy bien puesto— e ingresa en Libra.

A ver, que Mercurio en Libra no le hace mal a nadie: lo que pasa que es un Mercurio que duda un pelín y que le va a costar más bajar a tierra todos los proyectos, ideas, optimizaciones y demás propias de Virgo.

¿Ventajas de este Mercurio en Libra? Por supuesto que va a traerles vidilla a los librianos y librianas (Mercurio siempre rejuvenece; tiene su arte, su chispa, su ingenio). Bueno para acuerdos, bueno para viajes de boda, bueno para visitas a exhibiciones y para estudiar arte y leyes. Y por supuesto —como todo planeta en Libra, a excepción supongo, de Marte— muy bueno para el amor. O para la idea romántica y abstracta de este, que Libra es signo de aire, joer, que mucho pareja, mucho igualdad, mucho amor, mucho todo eso pero peca de teórico, de dependiente y de unos cambios de humor bien volubles.

Ya lo he mencionado también pero con gusto lo repito: este año tenemos retrogradación de Mercurio en Libra. Y aparte muy atractiva pues en su periplo regresa a Virgo —donde tan bien se encuentra— y luego vuelve otra vez a la Balanza.

Como yo soy un enamorado de Mercurio en Virgo —y un enamorado del amor, al más puro estilo Libra— pues más que quejarme del tránsito me parece una oportunidad cojonuda para seguirle metiendo mano a mis asuntos literariorománticoestudiososoptimizadores.

Y ahora sí. Sábado 27. Jaleo.

Digo jaleo porque se acumulan los aspectos y —ojo, esto también los sabes— esto no significa que los vivas todos ese día. Lo mismo ni los vives —dependerá de tu carta— y por supuesto puedes notarlos antes, a lo largo de la semana.

Enumera conmigo.

Aspecto number 1. Cuadratura de Venus en Leo y Urano en Tauro, que ya te dije también en la intro que el planeta del amor vivía un par de desafíos esta semana. Desafíos sorpresivos y lo mismo alguna pena del corazón.

Mujeres nerviosas. Muy trabajadoras. Cargadas de responsabilidades. Parejas que no la valoran. Asuntos de la autoestima. O la fiesta con el altavoz roto o en la que aparece alguien inesperado que nos puede dar la noche.

Claro, el grado donde se produce la tensión seguro que te lo imaginas. El 18. Tauro, Leo, Escorpio y Acuario.

Lo mismo simplemente te lo pasas muy bien y lo flipas de guay con los cambios y jaleos, pero ojito porque luego va Saturno detrás… yo por si acaso te aviso. O lo mismo llevas muy bien lo de la resaca y todos felices, que eso también vale.

Aspecto number 2. La cuadratura del Sol y Marte, desde Virgo a Géminis. Ejem, ejem. En el grado 4. Fíjate que movida porque ahora tenemos una tensión en la zona mutable (que además es básica, junto con el aspecto previo, para entender, como mínimo, la próxima semana).

Que el Sol y Marte se cuadren tampoco es tan melodramático porque no son planetas tan incompatibles: fuerza, emprendimiento, competitividad, necesidad de movimiento, de pluralidad, de conocimiento, de desbordamiento de opciones, de gente… y de críos. Yo estoy pensando en cómo en Alemania es la vuelta al cole y esta cuadratura no podría ser más significativa.

Es ese nerviosismo, excitación, emoción, insomnio y griterío de toda la chiquillada llegando al cole, jugando en el patio o volviendo a casa. Y sus efectos no sólo en ellos sino también en la familia: desde gastos, mochilas, libros, nuevos compañeros, conversaciones, etc.

Me atrevo a decir que los niños pueden ser un tema de discusión o que cobre relevancia esta semana y la que viene. Deporte. Torceduras. Algún pequeño accidente sobre ruedas.

¿Ves? Es esa la nueva pantalla —cósmicamente, y desde luego aquí en mi círculo: trabajo, escuela, niños de vuelta y discusión entre juego y estudio. Incluso lo podemos aplicar si te vas de vacaciones: puede haber algún tipo de reajuste organizativo importante que te toque lidiar.

Y esto con mucho más motivo porque es el día del:

Aspecto number 3. La Luna Nueva, novilunio, novilunio. O sea, que andan por ahí la Luna y el Sol en el grado 4 y cuadrados a Marte en Géminis. Peleas entre hermanos, discusiones en el hogar, las mamis que te digo en un multitasking desbordante. O, repito, una excursión o viaje un poco desquiciado.

Estoy pensando, por cierto, aparte tenemos que combinarlo con el aspecto de Venus y Urano y el del domingo. Y de hecho, te propongo algo: si alguna figura femenina sale a las noticias en este periodo, me avisas y nos asomamos a su carta, a ver si terminamos de atar la sincronía y los secretos del cosmos.

Y ahora sí, el aspecto final de la semana (que colorea por eso también la Luna Nueva). Domingo 28. Venus que se opone a Saturno, de Leo a Acuario y en el grado 20. No es una oposición amable: claro, Venus en Leo que quiere que la admiren, que la aplaudan, sentirse deseada, disfrutan y muy romántica. Y Saturno desde enfrente que la pone en evidencia, la juzga, la discrimina, la llena de obligaciones y le baja los humos.

Pues no. No nos gusta. Así que, y siempre teniendo en cuenta tu carta, ándate al loro de no fliparte tanto, tanto, tanto en las fiestas, visitas a la peluquería o incluso tus citas románticas. O por lo menos, guárdate un as en la manga —cosa que puede no servir del todo porque con Urano también por ahí uno nunca sabe bien por dónde va a salirnos la sorpresa.

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Te dejo con algunas novedades o no tan novedades.

Ya sabes que tienes ese Manual Astrológico de rechupete para descargártelo y que la tribu mochilera ya lo tiene para seguir aprendiendo, hubo quien lo imprimió, hubo quien lo compartió por aquí y por allá. En fin. Si todavía no te lo descargaste, si todavía no eres parte de la tribu, no sé a qué narices espera. Es muy fácil y sólo tienes que hacer clic acá.

Además, tienes un nuevo artículo sobre la secta en la carta natal. Léelo aquí.

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Otra cosa más: me están montando la página de inicio de la Mochila Astrológica. ¿Te apetece que te use de testimonio? En ese caso, escríbeme a info@mochilastrologica.com con tu opinión de la página, las consultas, los talleres, lo que quieras. Y además necesito una foto tuya y, como esto se trata de una simbiosis, de ayuda mutua, puedes también incluir tu web o lo que sea —seas psicólogx, terapeuta, tarotista… etc. Me ayudarías un montón a seguir creciendo. Mil gracias.

Ya me habéis escrito unos pocos y pocas y aún nos he atendido. Pero de verdad que prometo contestaros (y daros las gracias de una manera más personal).

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El resto ya te lo sabes. Que puedes seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube del que ya toca vídeo para agosto, que para eso estrenamos mes. Además, ya tenemos nuevo episodio del Mochicast.

Y sé que lo digo mil veces pero parece que no os acabáis de entender, jaja. No me pidas cita por FB ni IG ni nada. Ni tampoco puedo responder tus dudas. Lo siento. Dudas en abierto, que contesto cuando puedo. Y citas directamente a mi correo. info@mochilastrologica.com o por el formulario de la página.

Y teniendo en cuenta que no atiendo de manera exprés porque se me llena rápido la agenda, o sea, que lo normal es que tengamos que ajustar un hueco siempre a partir de dos o tres semanas más tarde.

Y que leer una carta (interpretar una carta en condiciones) implica un montón de trabajo y de dedicación. Que también lo sepas.

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Y ahora sí. Gracias. Dankeschön. Grazi. Merci. Спасибо большое!

Nos leemos. Nos abrazamos (aunque sea cósmicamente). Besos, besos.

Emilio

Imagen de Esi Grünhagen en Pixabay 

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Venga, brujis, dime dónde quieres 

que te envíe mi regalo cósmico

Manual para (no tan) principiantes

Oye, ¿pero tienes ya los regalitos?

Díme dónde te los envío

 

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