Soy Emilio, astrólogo profesional, y te ayudo a hacerle cosquillas al cosmos…

… para que el cosmos se ría contigo, te cuente sus secretos y te ayude a surfear las olas vitales

Astroboletín. Del 25 al 31 de diciembre 2023

25 de diciembre, fun, fun, fun.

25 de diciembre, fun, fun, fun…

Un Mercurio medio torpe en Sagitario que ya está,

¡pero Júpiter despierta!

Estamos tos con boca abierta, fun, fun, fun. 

 

Bueno, pues qué mejor manera que abrir este Astroboletín con un villancico cósmico, ¿no te parece? Un poquito de guasa para estas Navidades —por cierto, nieva al otro lado de la ventana en este sábado berlinés mientras te redacto estas líneas. Otra cosa es que la nieve finalmente cuaje… Pero nevar, nieva.

Estamos, bien lo sabes, en la última semana del 2023 —que no la del año astrológico— y apenas recién estrenados en una nueva estación y en la temporada Capricornio: esos Capricornio que yo digo que hay que vigilarles porque andan en una nueva onda entre mística y estudiosa y no puedo dejar de pensar en ejemplos de quienes han estado o se van de viaje, han pasado por alguna clínica esotérica o les dio por el yoga y la psicología, o están que volvieron a los estudios o se compraron una casa en el campo o les dio por un hobby medio artístico.

Son muchos. Muchísimos ejemplos. Y te animo a que tú también lo experimentes a tu alrededor y, por supuesto, también en tu propia carta natal.

Respecto a la semana, tendremos el gusto de vivir una Luna Llena muy bella en Cáncer—con Júpiter a puntísímo de despertar en Tauro. Pero me temo que, por otro lado, va a reforzar un aspecto de Mercurio retro y Marte que me hace menos gracia y que ya he elaborado un poco, por ejemplo, aquí y aquí.

Además —y esto también es guays: Venus ingresa en Sagitario, donde, si bien se vuelve un poco ligera con el compromiso, gana en optimismo y en amoríos menos melodramáticos. Además, puede servir como remedio para conflictos internacionales y para suavizar dogmas y sermones religiosos, amén.

¿Vemos la semana?

Vamos al mismo lunes 25, y por el culo, tralará (ese es, por cierto otro villancico muy conocido) y el genial trígono entre Venus y Neptuno desde Escorpio a Piscis.

Como Neptuno es amoroso —cuando no anda en las nubes jodiéndola— y Piscis además se lleva divino con Venus: pues la verdad que el trígono aporta cariños a la zona de estos signos de agua (incluye a Cáncer, por fa), regalos, compasión, caridad, animalismo, cine, psiquismo y arte. Para una buena visita al Hamman con tu pareja. O tu tarotista favorita (también con tu pareja).

Para trabajar cuestiones de paz, amor, pareja, relaciones desde una perspectiva más energética, menos tangible, más flipada —o sea, terapia de mdma o ayahuasca. Y si te apetece hablar con un algún pariente muerto, que sepas que el canal está divino para comunicarte o simplemente traerlo al presente con la memoria y el buenhacer.

El martes 26 ya vivimos la Luna Llena en Cáncer: a ver, porque hay tema para rato.

Por un lado, yes, la Luna en Cáncer es super bonita, domiciliada, memoriosa, chamánica, brujeril, tradicional pero desde un lado amable, con pócimas, calderos, estampitas de santos y vírgenes e historias divertidas de la familia. O sea: una super madraza además que aglutina en su casa a sus queridos y queridas y no se le pasa ni un detalle para que tus necesidades emocionales queden super cubiertas.

O sea: maravilla.

Pero claro, ya te sabes la regla: la Luna no está sola.

Por un lado, vale, está todavía bajo los auspicios del trígono del día anterior entre Venus y Neptuno. Genial.

Por otro, tiene sextil —y trígono al Sol en Capricornio— de parte de Júpiter en Tauro. Es trígono casi exacto porque la Luna en Cáncer y el Sol en Capri están casi en el grado 5 y Júpiter también anda por ahí.

O sea, esa zona está bonita, generosa, con ganas de invitar a la familia, de regalar, de apoyar y de mandar un poquito,

Pero también no podemos olvidarnos a Saturno en Piscis que también toca la lunación y de manera bastante exacta: o sea, los viejitos, la dolencia, el padre, el abuelo, la reflexión, lo indigesto, el muro, el quiero pero no puedo del todo, el tope, la alergia, la rodilla, el cansancio, la insatisfacción, la cosa que ya no tiene arreglo porque es ley de vida y hay que aceptar y de la que hay que hacerse responsable.

Eso, está también por ahí.

Desde luego: el aspecto se presta a repartir con los menos privilegiados. A voluntariados o visitas a hospitales, asilos, lugares de recogida. Enfrentarse con la pobreza y la mendicidad y sacarle de ahí una moraleja que no es tan cuento de hadas.

Y además…

Claro, es que la Luna Llena —el plenilunio, plenilunio— viene con curvas. O si no, sigue tomando nota y cotejándolo con tu carta.

El miércoles 27 ya es oficial el jaleo de Mercurio y Marte (por supuesto, se notará desde el principio de la semana: para mi la clave son ya este domingo y el lunes, creo / o en una semana tras la lunación).

Pero a lo que voy: tendremos a Mercurio cuadrado a Neptuno y retrógrado. O sea, disculpa, pero aquí, más que nunca, Si bebes, no conduzcas.

Más cosas: Sol en Capricornio y Júpiter en trígono exacto. Esto es lo mismo que en la Lunación: una genialidad para los honores, premios, para sentirte super padre, emprendedor, mandón, autosuficiente. Para sacar el taco de billetes y soltar porque tú lo vales. Anda, enróllate, Capricornio, invita a toda la familia y a la empresa, que el orgullo te tiene el pechito bien hinchado.

Y además y también, Mercurio y Marte conjuntos en Sagi (ambos cuadrados a Neptuno, recuérdalo). O sea, de nuevo, si bebes, no conduzcas. Si viajas, no te enfades con el extranjero (y viceversa). Si ves las redes sociales, no te creas todo lo que lees ni te metas en discusiones. Y si tienes un animalito, mira que no se te indigeste o se te pierda o se accidente por esos días. Esperemos que no haya más revueltas que involucren universidades o gente joven o algo por el estilo, ni iglesias tampoco. O de pronto hospitales o lo acuático por tener a Neptuno de por medio.

¡El grado! El 24 de todos los signos mutables. Pero es verdad que Géminis y Sagitario son los menos agraciados.

Seguimos y nos plantamos en el viernes 28, con dos nuevas noticias.

El sextil sexy entre Venus en Escorpio y P*tón en Capricornio (o sea, muy, muy, muy p*tón) y en el grado 29 de ambos —aplicable realmente a todo final de grado de signos de tierra y agua. Para que te pongas sexy, intenso, intensa, un tanto conspirador, y bastante fiel en tus relaciones, compromisos y obras artísticas.

O sea: si se sale, se sale para que arda toda la ciudad. Porque Escorpio es fijo y no suelta ni con torta. Pero es que P*tón tampoco es que sea de tomarse las cosas con frivolidad.

Si quieres conectar con el aspecto, hacer una meditación y repetir un mantra interno para sanar tus amores kármcos y todas estas movidas de Glovo premium, te animo a escuchar Ven, devórame otra vez de Lalo Rodríguez. Temazo plutoniano donde los haya. Gracias, son 50 euros por la consulta.

El mismo viernes además, Venus ingresa en Sagitario —yeah— para darle unos cariñitos a esa un tanto accidentada casa Sagitario (búscala, que llegan alegrías y relinchos, aunque toque esperar unos días).

Y además, para que ese mismo Venus en Sagitario —y toda tu casa con el signo, ¡y todo lo que tengas en Piscis! ¡Y Saturno en Piscis incluido!—: nos despedimos de la semana y del año con un notición.

¡Júpiter en Tauro despierta! Yes, mi amor. El sábado 30. Esto es muy chachi —esto lo saben los participantes de mi monográfico de Saturno— pero por aquí te doy algunas pistitas. Va a venir genial este desperezar y echar a moverse hacia delante del Gran Benéfico.

¿El grado? El 5, por el culo, tururú, que es otro villancico que también te recomiendo para las Navidades.

Así que nada, ya puedes ponerte a hacer los deberes, cotejar estos puntos con tu carta y lo que te rodea. Todas las cartas jupiterinas van a experimentar ahora un subidoncito bueno —no cuento más, el resto está en el monográfico, ja— pero te animo a echarle un vistazo a la zona y los puntos que contacte, porque va a poner en movimiento los temas que en tu carta signifique así como los celeste de Júpiter: desde el dinero, a la maternidad, al crecimiento sostenible… y mucho, mucho estudio, naturaleza y mecenazgo artístico.

Y ahora sí: feliz navidad y feliz año nuevo, ahoi, ahoi.

**

¿Alguna cosa más?

Of course. 

Lo que quiero es dar las gracias —otra vez— a esos alumnos y alumnas que han pasado por mis cursos y talleres este año. Sois unos grandes y me divierto mucho (y aprendo más) con vuestros comentarios, testimonios, cartas y cachondeos.

Gracias también a todas esas consultas. A la paciencia que me echáis porque tardo en responderos y sabéis que soy lento con cada carta, con cada tema. Habéis conseguido que pueda presumir de vivir y pagar el alquiler con mi pasión.

Y finalmente, y también, muy agradecido a esos lectores y lectoras super cariñosos que han querido apoyarme (apoyar el Cosmos y la Literatura), han comprado y están comprado mi primer libro —y me mandan fotitos de esta bella edición desde distintas partes de España (y, un poquito, de Berlín) .

Puedes comprar o regalar o difundir el libro con este enlace. Y mi chaquetón cósmico con este.

Muy probablemente llegará a alguna librería berlinesa —así que lo mismo en enero nos echamos una presentación, unos vinos, unas risas y unas muchas estrellas.

Parece que ya sí que sí.

Muy feliz todo —y hasta el año que nos llega.

Ahoi, ahoi,

Emilio.

Imagen de Pixabay.

 

 

 

 

 

 

 

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