Soy Emilio, astrólogo profesional, y te ayudo a hacerle cosquillas al cosmos…

… para que el cosmos se ría contigo, te cuente sus secretos y te ayude a surfear las olas vitales

Astroboletín. Del 8 al 14 de enero 2024

¿Qué pasa, brujis? ¿Cómo lo llevas? ¿Te trajeron regalitos los reyes magos o carbón del bueno —como a veces me dejaban a mí de enano?

Y sobre todo: Feliz día del Astrólogo y de la Astróloga, ¿no te parece? Que digo yo que sí estás aquí, lo mismo algo sabes del Cosmos o lo mismo hasta eres ya profi y pasas consulta y todas esas cosas geniales con las que ayudamos a la gente.

Bueno, en cualquier caso, 6 de enero —Berlín con temperaturas poco agradables— y yo tengo luego un encuentro de regalitos artesanales con amistades, una especie de Reyes underground, he de ayudar en un mudanza y también toca llamar a la family, que vaya mesesito entre fiestas y cumples (sí, rodeado de Capricornios, brujis).

— ¿Pero tú no tienes nada en Capri en tu carta? —me preguntaba el otro día una amiga.

— Yo tengo a mi familia, ¿te parece poco? —fue mi respuesta.

Estos días, entre festivos, me tocó hacer un par de sinastrías y volvía a quedarme fascinado por la cantidad de puntos en común entre personas que viven juntas, o tienen una asociación… y cómo esto se replica y se, sobre todo y ante todo, en el núcleo familiar.

Estamos —sé que lo repito mucho— continuamente haciendo sinastría: o lo que es lo mismo, poniendo en contacto los planetas y puntos de nuestra carta con los de las personas que nos rodean. La idea del ciclo o repetición —que es lo que luego permite que podamos hacer pronóstico— también se extiende a la gente que nos rodea, con quien discutimos, nos enamoramos, compartimos o sentimos afinidad o bloqueo.

Sólo es cuestión de abrir los ojos.

Voy a poner un ejemplo. En la casa de mis padres me crié puerta con puerta con una vecina que cumple años el mismo día que mi mamá. Llevo doce años viviendo en Berlín —y casi una década en este apartamento— y vivo, puerta con puerta, con una señora que cumple también el mismo día.

Yo no tengo nada en la zona: pero sí tengo el grado machacado por cuadraturas y trígonos y sextiles desde otros planetas de mi carta. No sólo eso: algunos de estos planetas están justo en mi casa 3, la de los vecinos y vecinas, y describen de una manera muy mágica y acertada cierta esencia de estas dos mujeres (todo el día haciendo recados, cutis espectacular, fuerte devoción religiosa).

O por poner otro ejemplo: el otro día salgo a ver a un colega que vive dos cuadras aquí en el barrio y me encontré por el camino dos libros consecutivos. Uno de Alfred Hitchcock y otro de Julio Verne: no sé cómo estaría el cielo, que habría sido interesante mirarlo, pero en cualquier caso me conozco las cartas de ambos, las trabajamos en mis cursos y tal.

Verne nació en 1828 y Hitchcock en 1899, pero ambos coinciden con una Luna en Escorpio conjunta a Júpiter (también en Escorpio, obvio), más o menos por el mismo grado (te animo a ver sus temas) y… ¡sorpresa! conjuntísimas a mi Luna natal. 

¿Habría ese día un contacto Luna y Júpiter? Puede ser.

Lo que sí sé, es que parte del imaginario de mi infancia —Luna, sensación de protección y refugio— se debe a las fantasías futuristas de una y a las intrigas, asesinatos, Ventanas indiscretas y Muertes en los talones del otro. O sea: nuestros autores y gustos también se mueven y mucho por estas sinastrías.

Lo mismo que un actor representa tal o cual papel. O una cantante escribe, colabora, produce tal cual tema. Pero esto también ya te lo dije.

Así que nada. Vete entrenando. Comprende que a Astrología va mucho más que la carta astral en una pantalla y que está hablando y dando mensajes y comprensión todo, todo el rato.

Y ahora vamos con la Astrología de la semana, ¿no?

El Astroboooooooleeeeeeetín.

A ver. Esta es la semana de la Luna nueva —que por cierto si leíste mi última newsletter seguro que lo sabes— se da en ese grado que muchos autores han relacionado con el Covid, donde su unieron en el 2020 Marte y Plutón.

Recuerda que el Cosmos tiene memoria —es muy Funes, el Cosmos—: esta vez tendremos a Urano presente en la lunación… pero luego pasará por ahí Marte (en el vídeo del mes te hablo mejor de esto).

Así que yo vigilaría el grado.

Además, tenemos a un Mercurio todavía resfriado y despistado en Sagitario pero haciéndolo lo mejor que puede y que pasará a Capricornio a final de la semana.

Ya anunciaba —también en el vídeo del mes— que tendremos un periodo muy capricorniano en enero y que conviene aprovechar en tu propia carta, según lo que signifique (En mi caso, además de trabajo, organización, ejecución, del curro físico de una mudanza… y ya viste que también va y mucho de familia y mas familia).

Empecemos.

Lo hacemos el mismo lunes 8 con la cuadratura de Mercurio y Neptuno —¿no estás ya cansado de que los paquetes no lleguen, de que la tubería siga rota, de que todo esté en ese limbo de imprecisión?… Pues nada, aquí otra dosis más de no-me-entero-de-nada… te digo a las 6 y aparezco a las 10 y el… “ya le llamaremos”.

Grado 25 de Sagi y de Piscis. Piscis es indeciso. Sagi también (pero Piscis le gana, claro). Y que Neptuno es muy mago pero también muy puñetero: es el dique que se desborda, el tsunami, el virus.

Con todo, estudios artísticos, master classes un poco desorganizadas pero que calen a un nivel más mágico, y conversaciones caóticas pero curativas siempre son posibles con este aspecto. Se sueña a lo grande. Muy a lo grande.

Claro: luego toca madrugar y remangarse… esa es la otra cara de este aspecto.

O sea: magia, resfrío, imprecisión, idealismo… y un poco de agua desbordada.

A partir del martes 9 vamos a ir sumando aspectos para la Luna Nueva. Recuerda que hay que mirarlo TODO. Al menos si quieres sacarle mejor partido a este evento mágico y mensual.

Empieza a tomar nota. Hay un trígono desde el Sol a Urano, al que luego se le sumará la Luna: y que va desde Capricornio a Tauro.

Este trígono (que puedes completarlo con lo que puedas tener por Virgo para que sea un GRAN TRÍGONO) se da en el grado 19, o sea, un grado antes de la lunación y puedes darle un margen de unos grados arriba y otros abajo.

Es un trígono muy gracioso: muy rico para liberar ataduras, saltarse un poco los encorsetamientos capricornianos, para lo futurista, para lo impredecible, para dar un salto cuántico. Para comprarse ese terreno en el campo. O para invertir en algo totalmente diferente. Es un inicio muy potente para unos capri que ya te he dicho que llevan un periodo muy viajero, estudioso y expansivo. (Estoy pensando ahora en un ex alumno con Ascendente y stellium capricorniano que además de sus viajes y crecimientos, se clavó en esta belleza de descifrar el Cosmos y ahora está formándose con grandes figuras extranjeras de Astrología Tradicional; un grande).

Pero a lo que iba. Es trígono ya es parte de la Luna Nueva.

Novedades. Sorpresas. Profesionales o relacionadas con la familia o el hogar. Un rayo de luz. O un chute energético: o un avance sanitario o nuevas normas un poco rarunas o restrictivas (que pudieran tener con el bicho (recuerda que es un grado muy covid y que Urano libera… pero puede ser muy dictador en su punto de vista extremo y radical).

Luego hay un tema que no sé cuánto me gusta, que es el sextil de Marte y Saturno, desde Capricornio a Piscis: no está mal, hay recepción, grado 5.

Esto son hospitales, cuidado de enfermos, reparaciones, la rodilla, los pies o los brazos y lo que se hace con ellos. Visita a los viejitos al asilo. Conflictos en los puertos. Orden en centros de beneficencia. Una recolecta para ayudar necesitados: Júpiter no anda lejos.

Con lo cual, una campaña —Marte— para ayudar a lo marginal —Saturno en Piscis— podría tener buenos resultados y contar con el apoyo de la gente —Júpiter en Tauro.

Así que por ese lado, me gusta. Sirve para el voluntariado. Para dar clases y enseñar en lugares del extrarradio y a personas rechazadas. Para cortarte las uñas de los pies o llamar a alguien a que te lo haga. Para un deporte más sosegado y rehabilitador, con sauna y baño turco incluido. Para ayudarle a tu vecina la viejita a rellenar unos papeles.

Eso sí. Marte siempre es Marte… y, si bien es cierto que esta lunación no está tan marcianizada, Mercurio no anda tan lejos del malote. Así que yo me andaría un poco pendiente de la zona de finales de mutable y principios de cardinal: y podría ver un poco en crisis escuelas, espacios de estudio, el eje estudiante y profesor e incluso desprendimientos en zonas altas, temas de agricultura conflictiva o minería.

La Lunación en sí, o Luna Nueva, novilunio, novilunio, es el jueves 11.

Luna y Sol en Capricornio en el casi grado 21 (piensa que la conjunción bicho se dio en el grado 22). Mira también porfa, qué tienes por la zona en Virgo, Cáncer, Escorpio y Piscis, porque —si es planeta personal— se te activa, sí, o sí y tendrá ganas de trabajar, de darle una vuelta nueva a su vida, de ampliar —con prudencia, cautela— esa zona que mande en tu carta.

Sigo.

El viernes 12 viviremos ya el trígono exacto de Marte en Capricornio y Júpiter en Tauro en el grado 5: ese, que, combinado con Saturno podría ayudar a la beneficencia.

Es un trígono con mala recepción: yo creo que habría que cuidar una mala gestión de gastos o una aplicación de leyes un tanto injusta. Puede ser una sentencia que por apresurarse se tuerce o no sale tan bien como nos gustaría.

En su mejor versión puede dar una sexualidad rica (hummm qué rico, grr, grr) y voluntad para trabajo artístico o docente. Y en su peor, despertar cierto resquemor belicoso. También conflictos en las iglesia o en latifundios. Accidentes en jardines o—de nuevo, en lugares elevados. Muy suiza y su vaca Milka.

Nos despediremos de la semana y de este Astroboletìn con el ingreso, el REINGRESO, el domingo 14 de Mercurio a Capricornio.

Vamos a tener a Mercurio, Sol y Marte en Capricornio (y justo después de la Luna Nueva, o sea, de que la Luna también pasara por ahí).

Y todos irán rozando, con mejor o peor tacto ese grado 20: a finales de enero, de hecho. Empezaremos a ver los resultados de la lunación —por no hablar que vamos a tener a nuestra casa Capricornio on fire y a un Mercurio ya mucho mejor organizado, preciso, eficiente y demás.

Primero hará sextil a Saturno en Piscis… pero eso ya es tema de la próxima semana y el próximo Astroboletín.

Tú de momento, vuelve a tu carta y puedes ir repasando cómo se activa esa casa: así como los planetas que contenga y que aspecte, así como los ángulos.

Y si te quedan dudas, me escribes.

***

¿Alguna cosa más?

Esta semana retomamos las clases de los cursos de Astrología de La Escuela Cósmica: muchas ganas de ver a mis queridos brujitos y brujtitas. Me estáis preguntando cuándo vuelven a abrirse plaza para matrícula.

Voy a irte informando, pero si estás en la newsletter, siempre te enterarás antes. Calcula para marzo, ¿vale?

Por cierto, te cuento también —caso que te interese, caso que tengas una carta MUY mutable, caso que te toque retorno de Saturno en Piscis, caso Saturno te toque un ángulo… en fin, miles de casos y posibilidades— que el domingo a media noche se acaba la oferta del Curso de Saturno en Piscis 2023 – 2026. 

Es el curso más completo, exhaustivo, práctico y… divertido (al menos, eso me cuentan los alumnos y alumnas). De todas formas, yo siempre digo que mi mejor publicidad sois vosotros y vosotras. Tienes opiniones (iré colgando alguna más) aquí.

Y toda la info del taller —son 4 máster classes brutales para que las veas a tu ritmo, las destripes, cotejes tu carta y organices tu agenda en estos próximos años— aquí.

Medianoche del domingo, ¿vale?.

Y eso es todo. Trillones de gracias, feliz semana, feliz día del astrólog@, los reyes y las reinas (los guays, se entiende).

Emilio.

Imagen de Angeles Balaguer en Pixabay

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