Buah, yo no sé a ti, pero a mí esta semana pasada se me ha pasado volando. Llámalo Marte que despierta y manda sobre medio tema natal mío; llámalo que por fin me he aclimatado a la vuelta trabajo y a este clima grisasco. Llámalo como quieras.

Pero se me ha pasado volando.

Y vale que lo de que Marte mande sobre media carta mía suena un poco exagerado y lo es. Pero cuando tienes planetas importantes en Aries y Escorpio, te aseguro de que te alegres de que el planeta que los domina empiece a moverse hacia delante.

Y lo que no es ninguna exageración ni por asomo es que sí o sí, Marte siempre va a mandar sobre dos áreas de tu carta: la que contenga a Aries y la que contenga a Escorpio. Y hasta algún resabidillo podría añadirle que tiene cierto poder sobre Capricornio. También es verdad.

Hablando de Capricornio, le quedan un par de pistoletazos esta semana, ya que el Sol cambia de signo: o sea, que pasa a Acuario. No sólo eso: si ya te hablaba de la que semana se me pasaba volando, imagínate ahora que Mercurio también despierta.

Además, tendremos Luna Nueva en ese grado memoria del cielo (al que llegará Plutón en un pestañeo —sí, sí, el grado 1 del Aguador) y también una conjunción un poquito seria, responsable y no extremadamente festiva entre Venus y Saturno.

¿Preparade?

Lo vamos a hacer directamente ya el miércoles 18. ¿Y por qué? Pues porque hasta entonces no hay noticias cósmicas relevantes que compartir. Que sí, que la Luna cambia de signo y todo eso: de Escorpio se relaja a Sagitario y aspecta a Júpiter, encontradísima de la vida.

Pero no podemos ir detallando cada aspecto lunar porque no tenemos tanto tiempo y tampoco merece tanto la pena.

Así que volvamos al miércoles 18. Viene con combo galáctico. Toma nota.

Por un lado, Mercurio despierta. ¡Bieeeen! A mí no me ha causado muchos estragos, pero a saber a ti y según cuán mercurial es tu carta. De lo que no me cabe duda es que su combinación con Marte retrógrado sí agravó los efectos (a fin de cuentas, Marte anda por Géminis, que a su vez depende de Mercurio…).

En fin, para no liarnos, que sepas que lo hace por el grado 8 de Capricornio y que conviene, quizá, darle un par de días de margen para empezar a cerrar contratos, firmar, planear viajes, seducir a tu audiencia juvenil o presentar tu proyecto de novela.

Y sobre todo pepárate para un subidón de revoluciones ahora que el cielo funciona a todo gas. Y lo digo muy en serio: Marte manda sobre dos casas pero es que Mercurio manda sobre otras dos (y justo en un momento donde uno depende del otro). Que cuatro áreas de tu vida se activen siempre son buenas noticias. Haz los deberes, mira tu carta, descubre cuáles son en concreto y ya puedes ponerte manos a la obra.

Sigo.

Y sigo el mismo miércoles. Vamos, que no hemos cambiado de día.

Lo que ocurre es que tendremos una conjunción entre el Sol y Plutón en el grado 28 de Capricornio. 

Ya vengo anunciando el giro bien lindo / significativo de los Capri y las Capri en este año. Porque Júpiter, por un lado, los cuadra e incluso les puede hacer trígono. Porque Saturno pasa a Piscis (que, a fin de cuentas, tampoco es tan mala configuración). Y porque Plutoncito sale de Capri después de 13 años e ingresa en Acuario.

Es como si les hubiesen escrito un guión totalmente diferente… y en otra película.

Eso sí: entre tanto, Plutón todavía da los últimos coletazos y para quienes cumplan por la fecha, o sea, entre el 17 y el 20 de enero pues quizá se le muevan por el año asuntos de intensos en relación con el padre, la autoestima, premios, lo profesional, conflictos sobre  el control, el mandar, someter y que te sometan.

Plutón es medio manipulador y medio obsesivo/psicológico: yo he visto con el tránsito a Capris que se han tirado al yoga o a la meditación y que se han puesto de Gestalt o Ayahuasca hasta el ojete. O de operaciones estéticas.

Es lo que tiene Plutón: de suavito, poco.

Pero bueno, basta hablar de los Capris —feliz retorno solar a los del último decanato— y vamos a hablar de esos Acuario.

Sí, porque el viernes 20 el Sol ingresa en el signo del Aguador. Que si veganos, que si robóticos, que si intolerantes, que si imprevisibles. Que si a su puta bola, originales, megainteligentes o todo el día rayados.

Yes. Así son y les toca cumplir años. Y desde aquí, trescientas mil felicidades. Busca a tu alrededor a esos Acuario. A esas Acuario. Lo mismo no están cuando los esperas. Pero están en otros momentos geniales.

La movida es que desde el ingreso del Saturno en Acuario a finales del 2020, hemos tenido ciertas puntos el cielo muy cargados —algo así como un músculo que de tanto usarlo desarrolla agujetas crónicas o hipersensibilidad al tacto y en seguida se irrita.

Hay diferentes puntos pero entre ellos está, por ejemplo, el grado 1. O sea, el requeteprincipio de Acuario.

Bueno, pues justo ahí —justito ahí— tendremos la Luna Nueva del sábado 21. O sea: Luna y Sol que se unen en ese grado. Y la Luna, mi querida tribu, arrastra muy cerca a Plutón —aunque sea desde el signo previo .

Vamos: que el grado 1 va a dar que hablar este año y si tienes planetas en la zona más conviene echarle un vistacito y tirar de tu ración de peyote, diván del psicólogo, sesiones de tantra o despertares de intereses viscerales.

Y no lo digo de manera melodramática. De hecho, esta Luna Nueva en concreto —novilunio, novilunio— además de arrastrar a Plutón, tiene un sextil precioso (pre-cio-so) a Júpiter en Aries. Hay generosidad, hay un poquito de lujo, hay un viaje, un proyecto, una semilla que se planta con la familia.

Puede que en este acto antisolar tan propio de Acuario se le salten los egos por otro lado y les dé por llamar la atención de una manera muy descontrolada. Se cambien el color del pelo. Monten una macrofiesta. O te inunden el Instagram de selfies. Pero es lo que tiene.

Desde luego, será un mes muy activo para estos cumpleañeros.

¿Hasta aquí todo claro? Eso espero… Por cierto que a finales de febrero abro puertas para los nuevos cursos de La Escuela Cósmica, así que mejor ándate al loro para no perderte ni un detalle… o mejor aún te suscribes a los Astroboletines —que es gratis, viene con un Manual de Astrología genial— y así ya te los mando a tu correo junto con información super jugosita.

Pero venga, acabemos.

Lo haremos el domingo 22 con la conjunción no-tan-simpática-pero-qué-le-vamos-a-hacer de Venus y Saturno en Acuario y en el grado 24.

Fíjate qué bonita es la Astrología que —y en función de tu carta— podríamos hacer estas dos lecturas clave. La primera, si es Saturno el que pesa y le llega Venus, sería algo así como que se suavizan, se aligeran, se ablandan las responsabilidades y hasta pareciera que hay placer en trabajos duros, estudiosos y cientificistas.

Bien.

La segunda, quizá un poco más dura, podría sugerirnos un enfriamiento de las relaciones —recuerda lo que hablaba hace unos días del riesgo de los Ascendentes Tauro y Libra— y es que Saturno no es muy de tocar las castañuelas. Pero Saturno también es copromiso y paso del tiempo, así que de pronto podría sentirse que una relación se afianza… se consolida… ¿y se vuelve menos sexy y más monótona?

Pues también puede ser.

Te lo dejo que lo descubras, me lo cuentes. O lo aprendas conmigo en los próximos cursos.

Y ahora sí, que tengas muy feliz y galáctica semana.

Loquito por leer tus comentarios, tenerte en la tribu Astromochilera, en los encuentros en vivo y todo lo demás. Que la fuerza del Cosmos te acompañe —y esas luces de allá arriba te guíen en el día a día.

Ahoi, ahoi.

E.

 

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