Últimamente tampoco he dejado de oír sobre los próximos eclipses en los signos de Tauro y Escorpio. Pareciera que, junto con Mercurio retrógrado, son los temas más populares (y populistas) cósmicos.

O no. Perdona: se me queda otro tema muy conocido para añadir en la Top Cósmica. Me refiero a esa aberración del Venus Start Point, con sus puntas, rayos fugaces y hadas madrinas que promete amores, príncipes y princesas azules, y bondades a espuertas. Miedo me da.

En cualquier caso, tú ya sabes, mi amor. En la red, todo el mundo opina. Y por delirar, que no quede. Y si te apetece montarte un taller de respiración ovárica conectado con Lilith y el quincucio a Quirón opuesto a Vesta, pues adelante, que seguro que hay personal que se apunta.

Es curioso, porque, aunque se piense lo contrario, la Astrología Clásica ya era muy punki en sus inicios y nos da la clave para hablar de feminismo, gente no binaria, guerreras sexuales y úteros empoderados. Vamos que no hace falta complicarse tanto con el lenguaje ni añadir veinte puntos más a tu carta, que al final, de tanta raya, no hay huevos ni ovarios valientes que consigan desenmarañar la madeja.

Total, que ahora le toca el turno a los eclipses. Y que si transformación (porque es Escorpio), que si renacer (y dale con Escorpio) y que si abrirle paso al placer (por Tauro) y a la seguridad material (por Tauro de nuevo). Ya he repetido mil veces que usar la palabra transformación en una predicción astrológica —o algo así como nuevos tiempos, o nuevo ciclo— indica una pereza y flojera por parte del astrólogx muy poco halagadora.

¿Todavía no te quedó claro que la vida es continuo movimiento? ¿Que somos transformación infinita? ¿Que nunca nos bañamos dos veces en el mismo río, como dicen por ahí los budistas? No te hace faltan eclipses para saber eso. Y mucho menos ir a un astrólogx. Eso es simplemente Vivir.

Y lo mismo lo aplicamos a los eclipses: vas a transformarte siempre, con o sin ellos. Y que te quede además esto muy clarito: ni tiene que darte por conectar con el placer, ni cultivar tu nuevo jardín si no te gustan las plantas o ponerte hasta arriba de vino si con dos copas ya ves doble.

Ahora lo único que faltaba es que todxs viviésemos el mismo destino y que nos afectase lo de arriba de manera idéntica.

En absoluto. Ya te puedes imaginar de qué depende cómo reaccionarás a los eclipses, ¿no?

En efecto: va a depender de tu carta y eso es lo que voy explicarte en seguida.

 

El eclipse en Escorpio. Y luego en Tauro. 

Bueno, tenemos el eclipse de Sol aquí a la vuelta de la esquina, o sea, el 25 de octubre. Y, luego, el siguiente, el de Luna, el 8 de noviembre.

En realidad, todo esto de los eclipses en el eje Tauro y Escorpio (o sea, siempre son en signos opuestos) no es nada nuevo. Ya empezamos con ellos en abril y mayo (el 30.04 y el 16.05) y repetiremos dos más en el 2023.

Así que podemos deducir que más o menos por un periodo de año y medio tenemos alrededor de seis eclipses en un eje en concreto. Sus efectos tienden a prolongarse por seis meses hasta el siguiente eclipse: pero esto puede ser discutido y quizá mejor dejarlo a la experiencia de la persona.

A veces el eclipse se remarca en las siguientes lunas nuevas o llenas. Y luego deja de tener relevancia.

Al final, lo que quiero puntualizar es que tenemos eclipses todos los años; seguramente ya has vivido unos pocos de ellos y aquí estás, leyéndome, respirando y tan estupendamente.

¿Entonces, es que los eclipses no son tan importantes?

Por supuesto que lo son, pero, como siempre, si no te tocan ningún punto en tu carta, pues pasarán sin pena ni gloria.

Pongamos por ejemplo este primer eclipse. El del 25 de octubre. Es un eclipse de Sol. Eso implica que es una Luna Nueva, o sea, novilunio, novilunio, y que el padre y la madre cósmico están juntitos en el mismo grado —y eclipsados, con cierto cortocircuito.

¿El grado? El grado 2 de Escorpio y es el que tienes que mirar. No mires el 2 de Acuario, ni el de Leo. Tampoco el de Cáncer. Ni el de Piscis. De hecho, a lo sumo le prestaría atención al grado 2 de Tauro (pero sin pasarme).

Teóricamente los eclipses de Sol son un poquito más poderosos que los de Luna —pero ya te conté en la MásterClass que, para esta ocasión, el de Luna me resulta mucho más tenso. Y es que este primer eclipse no tiene aspectos complicados. A lo mejor, la cuadratura fuera de signo de Plutón, pero es separativa; o sea, mejor no le hacemos caso.

Eclipse de Sol en Escorpio.

Eclipse de Sol en Escorpio.

Eso sí: está el Sol por un lado, está la Luna, está Venus cerquita. Venus, incluso en Escorpio —que no es su mejor posición— siempre dulcifica (a nadie le amarga un Venus, recuérdalo) así que podría anunciar fiestas, celebraciones, alegrías y tal.

Hay un tema con las mujeres —con mujeres rotas, mujeres enfermas, mujeres tristes, mujeres guerreras y dolidas; así te lo hablaba en el Boletín. Y creo que ese será un tema de este eclipse y también del siguiente.

Fíjate que, siendo eclipse de Sol, lo normal es que tienda a afectar a figuras masculinas o, al menos, con cierta cualidad de mando, posición, centralización. Pero como Venus anda ya por ahí, la cosa apunta un poquito más de lo normal a mujeres. De pronto puede ser una madre, una jefa, una presidenta de la asociación de vecinos, la hermana que más destaca en la familia o una dolencia que implique órganos femeninos o los riñones.

Eso, si tienes algo por la zona, sería lo que yo vería. No más.

Y teniendo en cuenta que el Nodo Sur anda presente y que este actúa como cadena de la cisterna: o sea, alguien, algo —de pronto una celebración que se cancela, una fiesta que debe posponerse— se va, se cuela por el desagüe.

 

El eclipse de noviembre en Tauro.

Este eclipse me parece un pelín más grave.

Ya te lo conté en el Astroboletín y en la MásterClass. Es más pesadito porque Marte, que rige parte de la lunación, está ya retro en Géminis y porque además pone aún más el foco en la última cuadratura entre Saturno en Acuario y Urano en Tauro . [Y ojo, que esta cuadratura va a estar presente en cada lunación hasta que el año se acabe. Pero son las de octubre y noviembre las que más duro pueden pegarnos. Recuerda, la del los grados 18 de los signos fijos]. Aparte, como la Astrología es tan simbólica y visual, con sólo asomarte a la carta del eclipse ya puedes dar cuenta de que aquí hay mucho más tomate (o más rayas rojas) que en el eclipse anterior. ¿A que sí?

Eclipse de Luna en Tauro.

Eclipse de Luna en Tauro.

Por tratarse de un eclipse de Luna, implica un plenilunio, plenilunio o Luna Llena. Vamos, que la Luna y el Sol se oponen. En este caso, lo hacen en el grado 16. De Tauro, claro; y de Escorpio, of course.

Y como puedes apreciar en la carta —o si no, para eso yo te ayudo— nuestras luminarias no andan solas, sino que van con un gran jaleo de por medio. Tenemos, en el bando Escorpio —al Sol, a Venus (sigue por ahí), a Mercurio (hermanos, hermanas, niños, adolescentes, viajes, aparatos electrónicos)— y enfrente tenemos a la Luna y a Urano (el capricho, las manifestaciones, la gente harta de todo, los portazos, los divorcios, los chispazos, las bombillas fundidas, las malas palabras.

Claro. Y ahí no queda todo eso.

Luego tenemos a Saturno desde Acuario dañando y mucho la configuración desde el grado 18. O sea, en este eclipse sí que te recomiendo que mires las cuatro zonas fijas: Tauro, Leo, Escorpio y Acuario.

Como ves, lo femenino está presente y mucho (claro, Luna en Tauro; Venus, regente de la Luna, enfrente). O sea, peleas de mujeres. Mujeres enfrentadas y cabreadas. Y hay un tema con las responsabilidades (Saturno) y mucho resfriado (Saturno). O de pronto una mujer de color que aparece de repente en las noticias.

Además —es que reincido en que este eclipse me parece más malito— todo el tema de las comunicaciones, los transportes, las conexiones, los nervios, los ligamentos, los niños y las niñas, andará un poquito a flor de piel. Hay cosas rotas —pueden ser mujeres— pero también objetos o lo que sea que da gastos. Ojito a demás con posibles enfermedades venéreas, infecciones de orina y esas cositas.

Y listo.

Eso serían más o menos los puntos a tener en cuenta.

 

Consejos finales para los eclipses. 

Al final, hemos salido de esta y muchos peores. O como siempre dice mi amiga Adriana: Aquí estamos, y aquí seguiremos hasta que nos echen.

Si el eclipse te toca algún punto, vigílalo: no te creas ni mucho ni poco lo que te digo. Y vas viendo cómo se desenvuelven los seis próximos meses.

Es importante que toque algo para que se manifieste. Y, nos guste más o menos, serán eventos un pelín molestos: o sea, se le dice adiós a algo; se nos rompe el ordenador; o nos toca gastarnos más de la cuenta en una reparación o en el coche o lo que toque. Vamos, lo normal del día a día.

O sea: es una configuración con cierto grado de estrés con el que, si tienes algo en la zona fija por el grado 18, ya tienes que estar más que familiarizado —pues llevamos así todo el año.

Finalmente, y para completar, siempre puedes (y debes) buscar el eje en que los eclipses se manifiestan: no es lo mismo el eclipse en el eje 1 y 7 (el más importante), que en el 6 y 12.

Eso te terminará de ayudar como guía astrológica para tu agenda personal.

***

El resto, lo mismo lo sabes o no.

Que tienes un Manual para descargarte e iniciar tu camino astrológico haciendo clic aquí. Es gratis y es muy guays. 

Lo primero, que estoy muy agradecido por la reacción a La Escuela Cósmica. Quiero dar las gracias desde ya (aunque ya lo hice por email) a todos y todas los que habéis anotado a la formación. Lo vamos a pasar en grande y eso que aún no empezamos a darle duro y sólo estamos en fase de calentamiento.

Ya lo he dicho también: gracias a la gente cariñosa (ex alumnxs geniales, os quiero) que os pasásteis el jueves pasado por la MásterClass o webinar o encuentro en Vivo. Justo tenía otra idea interesante en la cabeza y se terminó de apuntalar gracias al comentario de una de las presentes: así que por eso el próximo miércoles tenemos otra MásterClass muy guasona.

Puedes apuntarte aquí: así ves cómo trabajo, aprendes un poco de Astrología, me planteas tus dudas y, si te gusta, pues te anotas a La Escuela Cósmica y ya nos iremos viendo cada semana más o menos. Y yo feliz de tenerte en el grupo.

Tienes por cierto, todo el programa de la Escuela en este enlace, casi nada. Ya sabes que La Escuela Cósmica: un proyecto no-sólo-de-Astrología con clases en vivo y clases grabadas, para que puedas aprender a tu gusto y que te va a cambiar la vida respecto a la manera en que tienes de enfocar el Cosmos.

Además, para quienes se quieran tirar de cabeza, que sé que sois unos pocos, habrá una formación anual: por si quieres formarte conmigo como astrólogo o astróloga. Es anual (bueno, como unos 9 meses; un parto) porque no te puedo vender bombitas de humo.

Hacer Astrología —hacer astrología bien— lleva un poquito de tiempo. Ni un fin de semana ni trescientos libros de Howard Sasportas te lo van a enseñar.

Y obvia decir que los talleres son siempre muy prácticos, con ejemplos: siempre, siempre con ejemplos y que desde el principio, principio, principio vamos ya leyendo cartas para que se te impregne todo y para que te vayas engrasando.

Así que si quieres acompañarme en este viaje, si quieres que te ayude (no sólo con el Cosmos de tu carta, sino de lo que te rodea) pues te veo dentro.

Recuerda que la manera en que enfoco la Astrología (y tú conmigo, si te unes) es con estilo muy Clásico pero al mismo tiempo muy alternativo y diferente a lo que se transmite en el 80, me atrevo a decir en el 90 por cierto de Escuelas.

Del resto… ¿qué te voy a decir? Que puedes seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube .

Cumplí mi palabra: El vídeo de octubre ya lo tienes.

Y sé que lo digo mil veces pero parece que no os acabáis de entender, jaja. No me pidas cita por FB ni IG ni nada. Ni tampoco puedo responder tus dudas. Lo siento. Dudas en abierto, que contesto cuando puedo.

Y citas y temas urgentes directamente a mi correo. info@mochilastrologica.com o por el formulario de la página.

De todas formas, ya se me ha llenado octubre y en noviembre, con el tema de La Escuela voy a pasar un poco de menos consultas. No es que vaya de sobrado: es que no me alcanza el tiempo.

Y es que, esto recuérdalo también, hacer una buena lectura supone un rato de estudio, de maduración, de que los ingredientes se preparen en la cazuela, el horno o cual plantita que hay que regar. Así que las próximas citas a partir de enero.

Hace poco me escribía una chica que, después de haber ido a varios astrólogos y sin desmerecerlos, mi lectura era la más acertada, rica y diferente de la que había vivido hasta el momento.

Claro, eso es lo que me diferencia porque aplico conceptos de Astrología Clásica que no son nada complejos, al revés, son super lógicos y prácticos.O anteayer me contactaba otra muchacha todavía encantada después de tres años con la validez de mi interpretación.

Y otra chica desde Ecuador sorprendida por lo atinado de mis fechas en las predicciones para unas mudanzas y cambios con los que ella no contaba al respecto y le parecían hasta inverosímiles.

Así que eso es lo que quiero que tú aprendas conmigo en La Escuela.

Que te diferencies del resto, lo flipes, y encima aciertes, ayudes y te sientas que haces un muy buen trabajo.

***

Y ahora sí. Gracias. Dankeschön. Grazi. Merci. Спасибо большое!

Y qué bueno tenerte en la tribu. ¿Nos vemos en la MásterClass y/o en la Escuela, ¿cierto? Ahoi, ahoi,

Emilio

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay Una atleta —Venus en Escorpio, domicilio de Marte— buscando el equilibrio sobre y manteniéndolo sobre el agua —Venus en signo de agua.

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