La semana Piscivenusina, o si no,

léete todo el Boletín que lo vas a flipar.

Ay, qué penita tengo. Y no es para menos: se acaban las vacaciones, vuelta al curro, vuelta al nubladete, vuelta a los tomates de cámaras frigoríficas, vuelta a la alegría y salero alemán…

A ver, que a mi entre la pena no significa que al resto del universo le pase lo mismo —obvio— y mucho menos que lo de allá arriba, en el cosmos, ande de capa caída. De hecho estamos por estrenar una semana con dos conjunciones super bondadosas que tienden a dulcificar el escenario de nuestra carta en que se producen y además iniciamos la famosa temporada de eclipses —con todo el arsenal de melodramatismo baratuno y despliegue mediático que suele acompañarlo.

Vamos, que si queremos sacarle jugo a la semana, para bien o para mal, para lo espiritual y lo mundano, para lo new age y para lo kármico, para lo bello y lo menos bello, seguro que salen litros y litros de nuestra fruta cósmica favorita.

Recuerda, eso sí, no creerte al pie de la letra nada de lo que leas. Ni de lo aquí ni de lo allá: y por supuesto cotejar con tu día a día y el de tus personas cercanas, con tu propia carta, que es la que decidirá si las cosas se manifiestan y el modus operandi. Me entiendes, ¿no?

Pues pasemos al análisis… Me voy a tomar la licencia de nombrar un aspecto lunar y es que el lunes 25 ingresa la Luna en Piscis: que sí, que ya sé que cada dos días y medio la Luna cambia de signo y por eso simboliza los cambios de humor, los viajes, lo cíclico y hasta la mensajería (junto con Mercurio) y que tampoco podemos estar todo el rato pendiente de por dónde anda, sino más bien asumiendo cierta variabilidad en nuestro estado de ánimo y emociones (de nuevo, en función de nuestro propio tema natal).

Lo interesante aquí es que como la Luna es activadora, y teniendo una pelotera tan bella en Piscis, me parece una manera linda de iniciar la semana y de cargarla de energía mágica, curativa, conectora, intuitiva, de alegrías, fiestas, ceremonias, exquisita, sublime y, como siempre, adictiva y etílica (recuerda que Piscis conecta con todas las realidades y si hace falta LSD, unos honguitos o una pastilla de Lexatín combinada con gin tonic, pues tan a gusto). Vamos, que se pueden dar milagros, nacimientos y atardeceres con lagrimita y buena compañía y siempre, siempre, siempre, siempre matizado por tu carta.

Total, que esa es la Luna del lunes, martes y un cachito del miércoles: pero ya colorea toda la semana. Sin embargo, los primeros aspectos como tales los encontramos el miércoles 27.

Atento y atenta:

— Por un lado, hay un sextil entre Mercurio en Tauro y Júpiter en Piscis y en el grado 27 (¿no te decía yo que la Luna había iniciado la semana en el signo de los Peces? Este sextil no tiene la mejor recepción, es decir, podría darse entre otros signos y quizá combinaría mejor. Pero a nadie le amarga un dulce —que Piscis sabe mucho de dulzura— y a nadie le amarga tampoco un Júpiter domiciliado.

Hijos que nacen, dinero invertido en conocimiento, visitas a lugares sagrados, lecturas y talleres espirituales, mensajes que nos hacen pensar que la justicia existe, alegrías de vecinos, familia cercana que nos contacta. El aspecto es bello para el pensamiento mágico, la escritura, lo estético, lo plástico: tanto Tauro como Piscis son signos que resuenan con Venus, así que se adviene una semana de sobredosis de azúcar, vino, uvas, aromas y enteógenos.

— Claro, súmale aparte el otro aspecto del día —agárrate— y es que Venus se une a Neptuno en Piscis y en el grado 24. A ver, que este aspecto es muy bonito, muy tierno, un poquito empalagoso, da infecciones, alergias, subidones hipersensibles, susceptibilidad, el tercer ojo desbordado, animalismo y protección de seres vivos, empatía extrema, fusión con el otro hasta el punto de no saber poner límites… bla bla bla.

No te flipes, que en realidad este aspecto se da cada año —en el 2021 fue el 14 de marzo— pero sí es cierto que esta vez trae premio porque, claro, por ahí también está Júpiter (y recuerda que la Luna apenas pasó por Piscis).

Total: desborde pisciano para la semana y todo por la misma zona, esto es, el último decanato: desde el grado 25 al grado 30. Para los afortunados y afortunadas os pongáis hasta el ojete de alegrías, fiestas, nacimientos, dinerito y alguna que otra alergia, borrachera o infección, que Piscis es lo que tiene.

Y sí, podemos también buscar planetas a finales de Escorpio y sobre todo —sobre todo— de Cáncer.

Ou yeah.

Seguimos: el jueves 28 Mercurio le hace un trígono a Plutón, desde Tauro a Capricornio. No es un mega aspecto —trígono sin recepción importante, involucrando a un planeta transpersonal que se mueve a paso de tortuguita o más lento aún.

Pero bueno, si quieres sacarle punta, puedes usar este aspecto para trabajo intelectual —o incluso artístico— concienzudo y profundo. Lo guay es que se da entre signos de tierra y estos tienden a materializar y conseguir aquello que se proponen y son los mejores cubriendo necesidades básicas: desde el comer al fornicar pasando por el ir al baño, quitarnos el frío y la necesidad de descanso. Bravo por ellos.

Más cosas. El viernes 29 Plutón inicia su retrogradación. Si eres de los iniciados o de las elevadas de espíritu, si eres de la hermandad de la gran conciencia, si eres el elegido y elegida entre los mortales que ha sanado su camino kármico y todo ese rollo, pues lo mismo te enteras del cambio de dirección del planeta.

Yo desafortunadamente no estoy aún tan evolucionado y como que ni fú ni fa. Lo que sí sé es que nos aguardan varios meses con el planeta retrógrado, hasta el 23 de octubre. Es más, me atrevería a afirmar que, si no tienes planetas personales afectados en tu carta, lo mismo esta retrogradación pasa sin pena ni gloria a tu alrededor. Pero repito: puede ser que es no esté lo suficientemente entrenado ni sensible a estas energías (y eso que tengo al impresionable, caótico y crédulo de Mercurio en Piscis).

Y ahora sí, bromas aparte, vamos con los aspectos finales de la semana porque hay un montón que rascar. Are you ready?

Pues entonces anota este cambio planetario —que sí que vale y que no es esa patraña plutoniana— y es que Mercurio sale de Tauro e ingresa en Géminis.

¿Que por qué vale este cambio? Pues porque Mercurio es un planeta personal, lo que se llama de la esfera íntima del individuo —esa tríada que incluye también a la Luna y también a Venus— y que, como tal, condiciona nuestro día a día, desde la relación con los vecinos a los hábitos de estudios, acuerdos que cerremos, transacciones en las que nos involucramos, comercio, lecturas, mensajerías y viajes. Casi nada, ¿no?

Tú piensa que Mercurio va rápido, rige dos casas en concreto en tu carta y a su vez transita ahora mismo una de ellas: o sea, donde tienes a Géminis.

Como Mercurio en Géminis se domicilia, es decir, funciona en condiciones, pues prepárate para cierta actividad, dualidad, multiplicación, duda y movimiento en la zona. Es más, este año tu zona Géminis va a cobrar protagonismo porque tendremos a Mercurio retrógrado por ahí pero también a Marte —aunque esto será ya mucho más a finales de año.

Además, si eres de naturaleza mercurial: o sea, con Géminis o Virgo en el Ascendente o incluso la Luna o varios planetas por estos signos, pues andas de enhorabuena porque vas a poder estar más multitasking, despierto, guasón, locuaz, vivo y hecho un nervio de un lado para otro (como esos camareros de aquí del sur que parece que se han fundido un kilo de speed mientras te servían el postre y levantaban los otros platos).

Luego el sábado 30 se lía la mandanga, o lo mismo no tanto: tenemos novilunio, novilunio. O, lo que es lo mismo, una Luna Nueva: Luna y Sol conjuntos en Tauro y en el grado 10.

De hecho, es una lunación con un aspecto cojonudo que en seguida te detallo. Pero es verdad que el novilunio viene aderezado con un ingrediente que seguro que ya te sabes de memoria y al que piensas engancharte y culpar por el resto de tus infortunios y aceleramientos de este 2022.

Yes, me refiero al eclipse. Los Nodos andan por la zona de Tauro y Escorpio, el Nodo Norte por Tauro, el Nodo Sur por Escorpio y como yo paso de meterme en rollos de vidas kármicas y toda esa parafernalia no voy explayarme mucho con el evento.

Sólo quiero decir que los Nodos —o los eclipses— aceleran, para bien o para mal, y que el Nodo Sur tiene un punto saturnino e infeccioso y el Nodo Norte amplifica y empuja hacia adelante. Hasta aquí puedo leer.

Lo mismo después del 37 Congreso Ibérico de Astrología que se celebra en Málaga y que traerá algunos coloquios sobre el tema del eje nodal, pues me atrevo a concretar un poquito más sobre el asunto. Será en junio y me va a dar mucha alegría poder volver a mi tierra, ver a la family, ponerme hasta arriba de boquerones y del cosmos, todo a la brasa, como los espetos.

Claro, lo que tiene de particular este novilunio, novilunio —y eso sí que puedes mirarlo— es que se da en un grado específico en Tauro y si tienes planetas personales por la zona, pues no está de más tenerlo en cuenta. Además, este eclipse se produce en una casa específica de tu carta (eso también lo puedes analizar).

Y claro, además conviene vigilar el resto del cosmos en ese momento y la verdad es que: el cosmos está bastante guay.

¿Que por qué está guay? Pues porque no hay tensiones y, no sólo eso, tenemos a una lunación donde la Luna está muy fuerte (en Tauro, exaltada) y encima su regente, Venus, está también exaltado en Piscis y, aquí viene la otra noticia del día, se encuentra conjunto a Júpiter domiciliado.

Algo así como un banquete hecho con los ingredientes de mejor calidad. ¿Mola, verdad?

De manera que tenemos la lunación en el grado 10 pero además te puedes buscar si tienes algo en el grado 27 de Piscis (o si quieres, apurando mucho también en Escorpio y Cáncer), ya que allí es donde Venus y Júpiter se unen y formalizan una de las conjunciones anuales más positivas.

Al final, en Astrología lo que se repite es lo que finalmente cobra fuerza —lo que en Astrología Clásica se llama tener testimonio— y en este caso vemos una semana donde lo pisciano y lo venusino están potenciados al doscientos por ciento. Sumemos todo: Luna en Piscis, Venus y Neptuno, Sol y Luna en Tauro con eclipse y un regente, Venus, conjunto a Júpiter de nuevo en los pececitos.

Blanco y en botella, chaval.

Por cierto que si necesitas ayuda para entender por dónde te va a saltar la liebre con estos tránsitos siempre puedes encargarme una consulta o echarle un vistazo al menos a este post sobre Júpiter por las casas que seguro que te ilumina.

Acabaremos el 1 de mayo, domingo, día del currante —normalmente suele haber manifestaciones en Berlín y un montón de fiestas, porros, technaco y guantazos—con un último aspecto. El sextil de parte de Venus en Piscis a Plutón en Capricornio.

A ver: con todo el jaleo que ya tenemos en la semana venusinopisciano pues la verdad que este tránsito como que tampoco es para darle mucho bombo y platillo; digamos que queda eclipsado, y nunca mejor dicho, por todos los aspectos anteriores.

En resumen: vigila tu casa donde se producen las conjunciones de Venus en Piscis —y planetas alrededor del grado 25— y también busca tu casa con Tauro y los planetas alrededor del grado 10. Con esto ya tienes deberes de sobra para estudiar tu carta y la de otras personas y, sobre todo, comprobar si se materializan o se mueven energías en los próximos meses. Repito: en los próximos meses. No me seas tan ingenuo ni ingenua para asumir que el cambio es inmediato, y menos con Piscis, que tiende a la nebulosa, o con Tauro, que es de naturaleza muuuuuuuuy lenta.

Por cierto que estos son temas que trabajamos y profundizamos e integramos y acabamos entendiendo de una manera bellísima en el taller que inicia en mayo. Son plazas limitadas, tienes toda la información aquí y hasta varias reseñas en este enlace. Yo creo que no me hace falta hacerme mucha más publicidad: sólo te digo que vas a aprender a Astrología como en muy pocos sitios, y vas a empezar a verla de manera muy tangible a tu alrededor , en el día a día y sin necesidad de asomarte a ninguna carta.

Sin rollos macabeos. Sin plutones transformantes ni abstracciones sobre el ave fénix ni sombras ni la herida de la infancia ni necesidad de terapia: no, esta es Astrología con ingredientes del campo, artesanal, rica, deliciosa, nutritiva, sin complejos, pragmática y super sabia. Es más: es mucho más moderna de lo que se piensa el personal. Es la que predice el tiempo, la que te describe la ropa que te pones, la que sabe si tienes diarrea o gozas de una digestión limpia. Y sobre todo no hace juicios ni distingue entre seres de conciencia y luz ni evolucionados ni por evolucionar ni nada de eso. Aquí todos y todas lo mismo. Un círculo. Diez planetas. Ea.

Hasta aquí puedo leer. Recuerda que son plazas limitadas y que por los talleres ya ha pasado un buen montón de gente que sigue divirtiéndose conmigo y repitiendo.

Y ahora sí que me despido, que quiero aprovechar este solecito de mi tierra antes de que me toque volar a tierras teutonas.

Ahoi, ahoi.

***

El resto lo sabes, de tanto que me repito. Que puedes seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube. (por fa, no me da tiempo a responderos a todos los privados por FB y IG. Si son dudas, hazlas en abierto, ¡que así aprendemos todos y todas!). Repito: dudas en abierto y el resto de consultas por email. REPITO: consultas importantes y demás a info@mochilastrologica.com.

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Gracias, gracias.

Emilio

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