Semana plenilúnica, plenilúnica,

congreso, visita express a Málaga

y un Sol que busca poner orden

a esa ansia de conocimiento, romanticismo y curiosidad.

Curiosa era por ejemplo la semana pasada, con apenas aspectos lunares: ¿la recuerdas? De hecho contenía y contiene sólo dos novedades cósmicas, una sucediendo mientras redacto este Boletín: la sorpresiva conjunción entre Venus y Urano.

Es más, ya hablé tanto en el Boletín como en el vídeo del mes de la posibilidad de cambios, giros, locuras mujeriles y festivaleras y yo voy más tarde a un cumple del que me cambiaron ya tres veces la location. Todavía habrá que ver qué más genialidades suceden, si no pegan un chispazo los altavoces o en qué estado o club de Berlín amanecemos mañana. Ay, Venus en su domicilio; ay, Urano y sus cortocircuitos.

Esta semana próxima, la que estamos por estrenar, sí contiene más novedades. No sólo la Luna Llena (esa se da cada cuatro semanas), me refiero también al regreso de Mercurio a Géminis (fabuloso regreso) y a los vaivenes a los que se someterá el Sol y Venus.

Te cuento.

Lo hacemos desde el lunes 13. Ese día Mercurio sale de Tauro y vuelve a Géminis. Digo vuelve porque (y me extrañaría que no te hubieses enterado) anduvo tres semanas retrógrado, se metió en Tauro, despertó y ahora otra vez pasa al signo de los Gemelos, posición que, de acuerdo con la tradición le hace mucho bien, o, usando términos viejunos y punkarras, el planeta se domicilia.

Sabes también porque lo he repetido un montón, que junio tiene varias connotaciones positivas y puede que las más importantes vayan relacionadas con esta idea que los planetas están en buen estado cósmico y que se va a producir un reordenamiento de asuntos a lo largo del mes. De hecho, de acuerdo con mis consultas y lo que observo en lo que me rodea, parece que ya se aceleraron procesos, trámites legales, respuestas a propuestas de trabajo, invitaciones, asuntos de aprendizaje, firmas de contratos y un largo etcétera.

Si de alguna manera aún tú no percibiste esta suerte de mejoría, pues que no cunda el pánico. Primero porque nunca tienes que creerte lo que yo aquí te comente (más bien te toca percibirlo por ti mismo o por ti misma); y segundo porque ahora que Mercurio se domicilia todavía vas a tener el ingenio y la cabeza más despierta y sintonizada para captar el cambio en el ambiente, fluir mejor con el trajín de mensajes, viajes y negociaciones y estrujarle el jugo a todo el potencial del mes.

Recuerda, eso sí, que tu carta es la que manda: que depende mucho de la casa que te ocupen Géminis y Virgo, de tu Mercurio natal, de los aspectos de este. Pero en cualquier caso, se abre una nueva ventana para las asociaciones, el aprendizaje, la vida social, las excursiones, el trueque, la escritura, la lluvia de ideas, la chispa y la inteligencia. Hasta el 5 de julio anda Mercurio por Géminis.

Y hablando de Géminis y de su opuesto Sagitario, el martes 14 tenemos el plenilunio, plenilunio o Luna Llena. O sea, una oposición del Sol en Géminis y de la Luna cachonda en Sagitario y en el grado 23 (de ambos signos, claro).

No quiero explayarme mucho con esta lunación. Luna Llena, manifestación, algo que sale a la luz, lobos y lobas, viajes, conocimiento, blablá. Sólo decirte que me gustan las Lunas en Sagi, me parece una posición linda, simpática, aventurera, optimista, juvenil.

También podría decirte que Neptuno aspecta por cuadratura desde Piscis a nuestro matrimonio cósmico (a la Luna y al Sol) y si entendemos que Neptuno es puñetero, difuso, mentirosillo, místico, escurridizo, vírico, alérgico, húmedo, sutil, adicto, vagabundo, cinéfilo, crédulo, inaprensible, neurótico, pura zozobra, idealización y nostalgia, pues ya puedes ir sacando un poco las posibles connotaciones de esta lunación que, como la mayor parte de las veces, no va a cambiarte la vida y pasará sin pena ni gloria. Pero de nuevo: mejor lo experimentas tú que siempre puedes contarte la película (Neptuno) que mejor te cuadre.

Repito el grado afectado: el 23. Si tiene por ahí algo importante en Géminis, Virgo, Sagi o Piscis, entonces sí vale. Si no, a otra cosa, mariposa.

El siguiente aspecto no se produce hasta el jueves 16 y en realidad se trata de una figura bastante positiva a mi parecer y que ya se encontraba presente en la lunación. Me refiero a un trígono entre el Sol en Géminis y Saturno retrógrado en Acuario. Grado 25.

De hecho, la Luna también pasa a Acuario ese día (la Luna, la gran activadora). Como Saturno se entiende bien con Acuario y tampoco se lleva tan mal con Géminis (claro, ambos son signos de aire: comunicación, sociabilidad, intercambio de ideas, racionalización, intelecto), pues me parece un aspecto idóneo para el estudio, para contacto con profes y figuras sabias en temas cientificistas, clásicos o de índole social. Para ponerte hasta el ojete de política, de historia del arte abstracto, de cine conceptual, de raíces cuadradas o de proyectos de carácter integrativo para el barrio, ayudar a tus vecinos o (en el caso de mi cole) ¡llevar a los críos de visita al planetario!.

Y es que hará falta aire y firmeza saturnina para torear el otro aspecto del día (también presente ya desde el martes con la Luna Llena). Me refiero a la cuadratura exacta entre el Sol y Neptuno: decepciones, enamoramientos, figuras de poder que idealizamos, somnolencia, falta de energía o la sensación de que esta se nos escabulle entre despistes, nubarrones negros y melancolía.

Tampoco te preocupes que si no tienes nada sobre el grado 25 de los signos mutables pues ni te darás ni cuenta. Pero si te parece que a tu alrededor el personal va un poco lento o en las nubes, ya sabes a quién culpar: al capullo de Neptuno.

Justo acabamos la semana con una cuadratura el sábado 18 entre nuestro delicioso y apegado a los placeres Venus en Tauro y el desapegado, frío, dogmático, estoico y algo snob de Saturno en Acuario.

Tampoco es tan difícil deducir el conflicto que supone esta cuadratura: algo así como el dilema entre pegarte un festín en un restaurante y que te asalte el sentimiento de culpa de que en otras partes del globo hay gente que no tiene ni para beber ni calzarse.

De eso va la tensión, del conflicto entre el placer y la obligación social, por poner un ejemplo. Pero también pueden ser momentos agradables que se chafen por responsabilidades, falta de autoestima a la hora de vestirnos, relacionarnos, coquetear, expresar nuestros gustos. Gente desagradable en un evento. Recibimientos fríos. Hostias contra una realidad poco afectiva. Mujeres bellas y entristecidas. Una operación estética con no tan esperados resultados. Los malabares que resultan de intentar aunar valores muy tradicionales y otros novedosos, gente cabezona que no tienen en apariencia nada en común, parejas que casi navegan en direcciones opuestas y en definitiva la inflexibilidad típica de las cuadraturas entre signos fijos.

Qué pesados: con lo genial que resulta ser signo mutable, dudar de todo, fluir y perderse en el camino, ¿no?

Por cierto y como venía anunciando la semana pasada y en el newsletter, para ese finde andaré por Málaga en una visita super exprés con motivo del 37 Congreso Ibérico de Astrología que se celebra en mi tierra natal. Son apenas un par de días y andaré a tope Vicentín pero lo mismo nos da tiempo a cruzarnos un ratico, a un sombra doble de mañaneo, a una latita en la Malagueta o a un vinito a última hora en ese centro hiperpoblado por guiris y pasajeros de crucero.

Prometo, en cualquier caso, informe sobre las impresiones del Congreso, contenidos, encuentros, fotitos y toda la mandanga.

Y por cierto también que tengo nuevo sorteo en Instagram de una carta natal. Está recién publicado y las bases son facilísimas. Aprovéchalo, es el segundo que realizo (lo mismo a partir de ahora creo uno cada mes) y te deseo mucha suerte participando. Este es el enlace. ¡¡¡¡Huhu!!!!!

***

El resto lo sabes, de tanto que me repito. Que puedes seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube. (por fa, no me da tiempo a responderos a todos los privados por FB y IG. Si son dudas, hazlas en abierto, ¡que así aprendemos todos y todas!). Repito: dudas en abierto y el resto de consultas por email. REPITO: consultas importantes y demás a info@mochilastrologica.com.

¿Y qué más? Quiero dar las gracias al grupo del taller de Astrología 1.1. del que me despedí este jueves pasado. Ha sido un viaje de seis semanas muy lindo, mucho; hay algo mágico en esto de dar clases y compartir con el resto, opinar sobre nuestros temas natales, asomarnos a los secretos de gente famosa. Y no sólo se habla de Astrología: se crea una pequeña familia y eso me da mucha alegría.

De hecho, no paro de pensar en la posibilidad de hacer cosas in situ, en carne y hueso, que yo soy muy de tocar, de apretar, de abracitos y esas cosas. Gracias al grupo y hasta la próxima.

También quiero agradecer otro nuevo grupo que tenemos (aunque a la mayoría los conozco de talleres previos) y con el que estamos ahora con la reedición del curso de las Casas Astrológicas, que es un mega curso, me lo paso bomba dándolo y los alumnos y alumnas también. Además, maravilla que el taller se haya llenado sin que me preocupase por la publicidad. Ha sido todo el boca a boca y eso me hace muy feliz.

Ahora sí que te dejo. Recuerda participar en el sorteo. Suscribirte a la Mochila (te llega todavía más info, es una pasada). Comentarme. Compartirme.

Te sigo informando. Muy pronto. Siguen las novedades mochileras. Aprovechemos estos planetas bien puestos. Surfeemos juntos estas super olas.

Gracias, gracias, ahoi, ahoi.

Emilio

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Venga, brujis, dime dónde quieres 

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