Mercurio en Tauro, la bondadosa conjunción de Júpiter y Neptuno

(sólo cada trece años) y otros jaleos para esta semana.

Joer, menudo acto de voluntad el de hoy de sacar el ordenador, analizar el cielo y prepara el boletín de la semana. Es que me gustaría que vieras el paisaje que tengo por delante, la yurta en la que he dormido, el solete que me entra, ¡una nueva gata llamada Arena reclamando mi atención y subiéndose en el teclado! Vamos, que no te creas que tengo tantas ganas de sentarme delante de la pantalla; de mirar el cielo y las estrellas, siempre, pero de la maquinita no tanto.

He de tener mi eje 3 y 9 de la carta bien activo. Supongo que lo sabes, pero este es el eje de los desplazamientos (desde los recados diarios a los viajes que te sacan de tu entorno y te ponen en contacto con otra realidad, sea interna como externa). Así en la última semana he dormido en mil sitios diferentes, puro nomadismo.

Claro, en la Antigüedad, esta casas por ser cadentes eran señal de inestabilidad, fuga de energía, falta de concentración o foco (e incluso de peligros) que es lo que conlleva no tener un hogar estable -una casa 4- donde recargar fuerzas y bajarle el gas a la combustión del sol.

Pero bueno, eso son ya detalles que profundizamos más en el curso de las casas astrológicas que concluimos justo a penas a final de mes. Por cierto, y hablando de cursos: ya se completó el siguiente nivel de Astrología 1.2. que irá centrado en los planetas. Gracias a los anotados y anotadas. Sois unos champions y los vamos a pasar genial. Y encima os dejará con ganas de seguir aprendiendo.

Por cierto, te cuento que -por petición general, casi por vox pópuli- voy a iniciar un nuevo curso básico, un Astrología 1.1. en mayo. A lo largo de esta semana, una vez mi eje 3 y 9 se estabilice, te pasaré el resto de detalles. Pero te adelanto ya que será los jueves, online y todo eso y con las mismas condiciones que el curso anterior. Ya hay varias personas anotadas. Aligérate que las plazas se agotan. Pero eso, esta semana lo ultimo todo.

Y antes de empezar a meterle mano a esta, la famosa semana de la conjunción de Júpiter y Neptuno (y casi Venus que le pisa los talones), quiero volver a darle las gracias a ese público maravilloso que se acercó a la librería Libros para un Mundo Mejor, en Malasaña. Qué bueno que faltaran sillas, qué bueno que la gente accediera a sentarse en el suelo, qué bueno que os animárais a lanzarme preguntas, risas y comentarios; pero todavía aún mejor qué bueno poder conoceros a unos pocos y pocas en persona y encima que me acompañárais para unas cervecitas en un Madrid tan friolero en una terraza cercana.

Repito: esto es sólo el principio de un montón de nuevos encuentros orgánicos, en persona, sin pantallitas y compartiendo.

Y ahora sí. El Boletín. La semana. Te lo cuento mientras la gata Arena se pasea sobre el teclado de un piano clavado en este bosque a la intemperie. Ya te adelanto que en estos días nos llegan dos cambios planetarios, la conjunción famosa y además una Luna Llena o plenilunio, plenilunio en Libra. O sea, que es una semana importante a nivel cósmico.

Bueno, los cambios planetarios no es que sean tan, tan, tan, tan relevantes. Por ejemplo, el lunes 11 Mercurio sale de Aries e ingresa en Tauro. Quiero decir: si Mercurio es el planeta de los viajes, la comunicación y el pensamiento, y en nuestra cabeza las ideas van como locas, pues de la misma manera, simbólica o como queramos considerarlo, Mercurio también se mueve rápido allí arriba y acostumbra, además de hacer varios aspectos a lo largo de su periplo, a cambiar de signo cada tres semanas.

O sea. Un cambio normalito. Un cambio a este signo que además acostumbra a suceder cada año alrededor de estas fechas.

Pero de todas formas, sí es cierto que implica una variación en la dinámica del cielo y, por ende, también para nosotros y nosotras y, en especial para nuestra carta. Y no sólo porque Mercurio se desplaza, cambia de disfraz y de guión, y reemplaza las prisas arianas por cierto disfrute estético, pragmatismo, talento artístico y cabezonería, sino porque además empieza a actuar condicionado por un nuevo planeta (claro, el famoso regente en el que siempre insisto). Y si antes Mercurio en Aries estaba a disposición y merced de Marte en Acuario (que recuerda que acaba de juntarse a Saturno y provocado algunas roturas, quiebres y fastidios) ahora se mueve con los ritmos de Venus que justo está exaltado en Piscis. O sea, que el cambio tiene repercusiones más enfocadas en lo bello, lo místico, lo espiritual y escapista.

O sea: Bien. Y en especial para la inventiva, acuerdos, viajes y creatividad de los Tauro, Capri y Virgo (este último encantado). Pero también con matices: porque Mercurio tendrá sus encontronazos con Urano, los Nodos, Saturno y todo eso. O sea, que no podemos descartar algunos bloqueos y sorpresitas mejor o peores.

¿Qué más? Pues el aspectazo del martes 12, yeah, o lo que es lo mismo: la archifamosa conjunción de Júpiter y Neptuno en Piscis y sobre el grado 23, casi el 24 de Piscis.

A ver, esta conjunción es de entrada positiva: a fin de cuentas, y siempre que se nos permita contar con cierto equívoco y falta de control, Neptuno puede actuar con misericordia, empatía, fantasía creativa y fusión amorosa. O quizá sobre todo porque Júpiter, al tocarlo, lo rescata, lo protege, lo afortuna y le da ciertos dotes de justicia y un mínimo de estructura y función social (recuerda que antiguamente tanto Júpiter como Saturno eran los planetas que marcaban las leyes).

Yo creo que lo interesante, lo que hace muy especial esta conjunción es la poca frecuencia con que se produce. O sea: una conjunción entre Júpiter y Neptuno sólo se produce cada trece años, lo cual ya es un tiempito y la última la tuvimos allá por diciembre del 2009 (en el signo de Acuario) y la siguiente no la tendremos hasta marzo del 2035.

Por tanto partimos de una conjunción de carácter pacifista y de estar a gustito y de buen rollo y que se da cada mucho tiempo. Añádele además que de los doce signos del zodiaco, justo se produce en el más empático, mágico, misterioso y sacrificado. No sólo eso, se da en un genial estado cósmico, ya que Júpiter se encuentra en Piscis en su domicilio.

¿Conclusiones? Pues a ver. Tampoco hay que fliparse pero es verdad que, sobre todo por conjunción, si tienes algo personal (desde la Luna hasta Venus o incluso Marte o… por qué no incluso Júpiter y Saturno) en Piscis entre el grado 21 y 28, que sepas que ese planeta va a vivir un momento de protección de fortuna, de alegría y de bienestar.

Que sí, que lo repito, que tampoco hay que fliparse y que seguro que dependerá mucho de tu carta y de la casa en que se da y toda esa marimorena. Pero si tenemos en cuenta esa regla que afirma que los aspectos perduran hasta que vuelven a repetirse, casi podríamos afirmar que son trece años cojonudos para la zona en cuestión. Y, qué quieres que te diga, trece años de buen sexo o trece años ganando buena pasta o trece años de salud óptima son alegrías que bien hay que saber agradecer.

Pues eso el martes.

Luego el miércoles 13 viviremos un sextil entre Saturno en Acuario y el Sol en Aries. A ver, sextil con muy mala recepción porque Saturno se lleva regular con Aries y el Sol tampoco se entiende tan bien con Acuario. Pero bueno, los dos planetas están potentes y con ganas de repartir, mandar, estudiar, emprender y lo que les toque. Algo así como que ambos planetas hacen muy, pero que muy bien su trabajo, pero se entienden bastante regular o casi que se escupen y prefieren putearse. Así que no le daría tanta importancia al sexil… o si te soy honesto (te lo digo medio bajito) gastaría algo de cuidado.

Pero bueno, lo mismo sirve para empollar o para que te den honores por asuntos científicos, o para aplacar un poco el calor abrasivo e impositivo de Aries, para que el chaval madure, para que las responsabilidades y el planficarse un poquito mejor no se le haga tan cuesta arriba. El grado es el 23.

Más cosas…

Pues Marte ingresa en Piscis -otro cambio planetario importante- y lo hace el viernes 15. Una vez más, nuevas dinámicas, energías y formas de actuar. No sólo formas de actuar, sino de emprender, de planear, de currar, de tener sexo, de pelear y de invertir tiempo y esfuerzo para alcanzar nuestros objetivos (claro, todo esto es muy de Marte).

Ojo, Marte en Piscis no es que esté ni bien ni mal. Está como está y punto. Por supuesto que al entrar en Piscis, Marte queda un poco a disposición de Júpiter y además recuerda que por ahí también andan Venus y Neptuno, o sea, que tu zona Piscis sigue on fire y le queda todo el último tirón de abril.

Además, obvia decir que los pececitos y pececitas serán los más dinamizados por este tránsito. Ok.

¿Pero qué implica además un Marte en Piscis? Pues implica invertir la energía en más de una cosa, llevar varios frentes a la vez, acostarte con varios porque con uno o con una no te aclaras, sentirte un poco como el flotador o salvavidas de la gente que te rodea y encima padecer a veces ataques de duda e indecisión.

Como Piscis es místico, vicioso, artístico, inseguro, viajero, animalista y caritativo pues te la puedes pasar invirtiendo tus fuerzas en retiros yóguicos, raves psicodélicas, viajes llenos de improvisación o cuidado de animales. Piscis es el agua, los mares sobre todo, y Marte los accidentes. O nadas o te ahogas. Y cuidado con cualquier problema náutico, fluvial o incluso de humedad y resfriados.

Por cierto que a Escorpio le va a venir super bien este tránsito. Y a Capri también.

Acabamos la semana con el plenilunio, plenilunio. O sea: Luna Llena en Libra y en el grado 26. ¿Cuándo? Pues el domingo 16.

A ver, aparte de que siempre digo eso de que las lunaciones no te van a cambiar la vida y que por mucho ritual de soltar, empezar o lo que sea, si no te lo curras, ni te va a salir pareja ni te tocará la lotería, lo cierto es que esta lunación me gusta. Tiene a un Sol fuerte y tiene a una Luna libriana aspectada por trígono por Saturno, con quien se lleva de maravilla.

Me parece un plenilunio muy sociable y la búsqueda de armonía, justicia, equilibrio y diálogo. Ojo que de pronto puede traerte multas, sentencias, veredictos: que Saturno no se anda con chiquitas y aquí el que rompe, paga. Eso sí, la sentencia puede salir a tu favor y entonces cobras, te reparten, te llega la pensión o el finiquito o lo que corresponda.

Pero de nuevo, no cantes victoria con el plenilunio, plenilunio y, ojo que Plutón desde Capricornio también cuadra a las luminarias y lo mismo te encuentras en situaciones de venganzas, secretitos, celos, competitividad, obsesiones y pensamientos resquemantes que involucren a tu (ex) pareja, personas cercanas, socias y clientela.

El grado es el 26, busca también en los otros signos cardinales (Cáncer y Capri) y que te toque planetas personales (que son los de siempre, de la Luna hasta Marte y no más). Y procura no darle más de dos o tres grados de orbe, joder, qué gusto por buscarle el drama a la vida cuando muchas veces no lo tiene.

Y ahora sí te dejo. He llegado a la conclusión de Arena, la gata, es, cuanto menos, Escorpio, porque es intensa y cabezona de cojones y, de todos y de todas, sólo duerme conmigo: así que seguro que tendremos una sinastría potente que ya nos hizo inseparables y que la tiene en mi regazo, ronroneando y a veces sacando las uñas.

***

Yeah. Listo el Boletín. Perdona por las faltas y gazapos y por si se me nota disperso, pero es que con este solazo, este aire fresco, estos pajaritos y estas maravillas, tiendo aún más si cabe, a la dispersión.

Por cierto que habrás visto que este mes me salté el youtube de abril pero es que me falta el equipo técnico (ya de por sí mediocre cuando hago los vídeos desde mi apartamento en Neukölln). Habrá tiempo de vídeos. Hasta de podcasts. Poco a poco.

El resto lo sabes, de tanto que me repito. Que puedes seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube. (por fa, no me da tiempo a responderos a todos los privados por FB y IG. Si son dudas, hazlas en abierto, ¡que así aprendemos todos y todas!). Repito: dudas en abierto y el resto de consultas por email.

Además, y también como siempre, podéis suscribiros colocando vuestro correo —somos más de 2000 suscriptores y suscriptoras— y así os llegan directamente a la bandeja, cada dominguito (o cada lunes, o sábado), recién salido del horno como este que estáis leyendo y que quedó de rechupete. 

Gracias, gracias. Ahoi, ahoi. O quizá sólo un grito de AHOI, que ahora hay que sacar al guerrero y la guerrera, pues es temporada Aries.

Abrazos campestres, gatunos, costeros,

Emilio

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