A ver, ¿por dónde empiezo?…

Ya sé. Mirad. Estoy pensando en darle una vuelta al look de la página: hasta ahora ha sido todo muy a base de tutoriales y enredándome con trescientas mil pestañas abiertas y mi Mercurio en las nubes, pero ya va siendo hora de rockanrollear un poquito más y mejor a la mochila. Así que lanzo la pregunta: ¿alguien por ese lado que sepa de diseños, que sea diseñador o diseñadora, que me pueda hacer el trabajito, pasarme precios y toda la mandanga?

En ese caso: por fi, escribidme a info@mochilastrologica.com y poned en el asunto Diseño de la Mochila. Y hablamos desde allá, que será un gustazo.

Sigo.

Bueno, sabéis que últimamente la Mochila está on fire —o más bien, que ando de vacas en el cole y me ha dado tiempo a levantar un porrón de trabajo—: hasta el punto de que está por salir un artículo de rechupete sobre la Luna en Géminis —artículo larguito, guasón, con temas como las moradas de la Luna, las sicigias prenatales y la influencia de la posición de nuestro satélite en la carta de acuerdo a astrología hindú, os encantará.

Por otro lado, y esto también mola mucho, volvemos a la carga con los talleres a final de febrero. Son dos, tenéis toda la info acá y ya os aviso que el megabásico está bastante lleno. Para el de las casas aún queda más huecos libres.

Haceos a la idea, querides, que la Astrología que aprendemos y practicamos aquí en la Mochila no la vais a encontrar ni en muchos portales (y todavía menos en talleres). ¿Por qué? Pues porque combina un montón de conocimiento antiguo pero de una manera super accesible, práctica y sobre todo evidente en el día a día: esto es, no se trata de usar la Astrología en el análisis de una carta astrológica; no: se trata de usarla en cualquier momento, observando, yendo de paseo a por el pan, charlando con una desconocida, en medio de una cita o simplemente al abrir los ojos en la mañana.

En fin, talleres que os van a dar la vuelta como un calcetín. Ea.

Más cosas.

Tenemos una semana por delante relativamente tranquila en lo que aspectos se refiere. Esto no significa no pueda volverse revoltosa: a fin de cuentas, hay temas que desenmadejar y que arrastramos de la Luna Nueva pasada, novilunio, novilunio, y que ya vimos en el vídeo del mes trae gusto a dejá vù.

A lo mejor, algo importante es el hecho de que por fin, después de un porrón de tiempo, volvemos a tener a todos los planetas en el cielo directos (con las implicaciones de agilidad, movimiento, sensación de que se avanza, el motor que se engrasa o el pestillo que ya no se atasca). Recordad, además, que seguimos teniendo además un montón de carga saturnina: o si queréis verlo de otra manera, Capricoracuariana.

O sea, ambas casas nos reclaman su atención —ahora con los planetas directos, pues con más motivo. La semana pasada además hubo una conjunción del Sol y Saturno algo tristona; también la Luna andaba por ahí. La losa de pesadumbre se aligera esta semana, pero sigue habiendo mucho que hacer, demasiado por ambicionar, o una carga de responsabilidades quizá nosotros mismos, nosotras mismas, hemos provocado.

Ahí, además, varios planetas que están fuertes en el cielo —son los que controlan quién se lleva el mejor trozo del pastel, los que reparten buenas notas, los que te dejan entrar en Berghain sin hacer cola— y me refiero a Marte en Capri, Júpiter en Piscis y Saturno en Acuario.

Ya esta semana pasada tuvimos un contacto entre Marte y Júpiter muy interesante (grado 7) y la movida es que esta semana tendremos un contacto de Marte y Urano, de Capri a Tauro y en el grado 10. Ojo que Urano en Tauro no se lleva bien con Marte, así que atentos con la ira, la furia, la energía mal controlada, los accidentes, los coches, incluso el chispazo del ordenador o el viejo furibundo que echa chispas y centellas porque no le dejamos el asiento libre en el bus. En cualquier caso, ataques un poco desmedidos de agresividad y quizá no llegue la sangre al río. O sí.

Tened cuidado además con las gargantas, que parecieran doloridas, un masaje que termina en lesión o una visita a la pelu donde se pasan al teñirnos las puntas. Podría tener connotaciones también de tensión doméstica. Una discusión en el jardín, en el museo, ¡un terremoto!

Este aspecto se concreta el martes 7 y sería prácticamente el primero de la semana. De todas formas, y a pesar del problema de entendimiento entre Marte en Capri y Urano en Tauro, creo que por otro lado —y a esto se le suman los planetas directos y las bondades de Júpiter en Piscis— creo que el mes en general y también esta semana ofrecen una nueva oportunidad o un cambio de pantalla o una especie de giro positivo o de correo que te responden o de propuesta que te aceptan o de crecimiento profesional o de compra relevante y placentera que implica felicidad. A lo que voy —dependerá por supuesto de cada carta, of course— es que, dentro de la frustración porque el ordenador no funciona o la inauguración que organizamos sufre percances, debiéramos sentir en la semana que un tema se reajusta, hace clic, subimos de escalón para mejor. Y debiera tener ciertas connotaciones profesionales, legales o de aprendizaje.

Bien, ¿no?

Luego la semana pasa por aspectos lunares: de Tauro a Géminis —ojalá tenga el especial listo para entonces— y de ahí a Cáncer.

Y realmente no tenemos otro aspecto hasta el viernes 11, que será el día en que Mercurio se junte —otra vez más, oooootra vez más— a Plutón en Capri y en el grado 27.

El aspecto, repito, se dio ya en dos ocasiones previas —una de ellas en diciembre y con Venus por ahí, todos haciendo el trenecito— así que quizá rescate temas amorosos o de relaciones de entonces, ponga sobre la mesa mentirijillas, traumas, rencores y chantajes emocionales, o pueda servirnos como trampolín para estudiar, empollar de manera profunda, resolver ecuaciones mega difíciles, regodearnos en el diván ante el terapeuta o crear un discurso que mueva y remueva a las masas por visceral y potente.

A mi que me gusta tanto leer, estuve usando la retrogradación de Mercurio para volver a textos que ya conocía y meterme en ellos con mucha mala leche y el lápiz afilado, subrayando como poseído. Pero dependerá siempre de vuestra carta: la conjunción de Mercurio y Plutón podría traer un asunto desagradable con el vecino o la hermana, un episodio de abuso de poder en el barrio, una comunicación que nos duele o pone luz sobre el crío o cría que éramos y al que no dejaban jugar con los otros o sacaba peores nota. Ay, ay, ay, cuánta cosita siempre se queda en el tintero…

***

Hasta aquí puedo leer, querides.

El resto, con ánimo de repetir: Que podéis seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube.

Cualquier cosa, por supuesto, me escribís a info@mochilastrologica.com. Por el correo os atiendo mucho mejor y y nadie se queda sin respuesta. Voy contestando cronológicamente, así que tenéis que darme un par de días (o más). Recordad también que la agenda se me suele llenar para las consultas un mes antes y para las revoluciones solares tenéis que escribirme por lo menos dos meses o más antes porque son muy trabajosas y no me alcanza a prepararlas de un día para otro ni de coña.

Además, y también como siempre, podéis suscribiros colocando vuestro correo —somos más de 2000 suscriptores y suscriptoras— y así os llegan directamente a la bandeja, cada dominguito, recién salido del horno como este que estáis leyendo y que quedó de rechupete. 

Os abrazo. Enviadme solecito desde allá por dónde estéis.

Emilio

 

 

 

 

 

 

 

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