Madriles, charla Malasañera y Venus en Piscis

Boletín Astrológico: del 4 al 10 de abril 2022


Conjunción peliaguda, charla hermosa sin cámaras

y un montón de gallinas y conejos.

Querides, bellos y bellas. Estoy escribiendo este boletín entre gallinas, conejos y gatos: o sea, pleno campo, muy a las afueras de Madrid y acuso —más para bien que para mal— bastante jaqueca.

Me pregunto si es debida a la conjunción de los malotes de este próximo lunes —sí, ese Marte, ese Saturno, esa unión de los maléficos que cada dos años tiene lugar y que acostumbra a fastidiar un poco en función de la casa, los planetas que toque y lo que te rija en tu carta particular.

Es más, incluso con estos ya alejados del sextil a mi Sol, no está de más tener en cuenta las recepciones planetarias: y qué quieres que te diga, Saturno se lleva a matar con Aries, no hay aspecto armónico que valga —ni con trígono ni hostias— y si el carnero rige la cabeza, pues ¡zaca!: jaqueca al canto.

Por un lado, no es tan melodramático (como siempre, de peores hemos salido); pero, por otro, tampoco es tan absurdo que el cuerpo se resienta, se produzcan contracturas, suban las temperaturas o los dolores. En mi caso, Marte rige demasiados puntos importantes en mi carta y en este momento, en el cielo, se está uniendo al Señor del Karma, de El que rompe, paga, de Los años no pasan en balde y déjame que te llene de frío, responsabilidades y de canas.

Por cierto, que a mi derecha acaba de recostarse un gato —a disfrutar del solete, pura sabiduría animal— y a mi izquierda tengo un revoltijo de notas para la charla de mañana: esa a la que estás invitado, a la que estás invitada. Una excusa bella para juntarnos en una librería en el centro de Madrid y desmigar el cosmos que se nos viene.

Entre las notas está esta conjunción maléfica, pero también la unión entre Júpiter y Neptuno, el inicio de los eclipses y el cambio energético del mes de mayo.

De nuevo, me encantaría verte allí. Y de nuevo recuerda que «lo que es arriba, es abajo» pero que a su vez tiene que ser cotejado con tu carta y con mucho cuidado, estudio y atención. Sería muy infame de mi parte pretender que el contenido de la charla va materializarse automáticamente en tu vida, lo mismo que asegurarte que cada aspecto y noticias que menciono en los Boletines tiene consecuencias vitales y tu entorno.

No. Los Boletines son otra excusa más para hablar del cielo, aprender de los astros, compartir contigo. Pero qué aburrido si todos y cada uno atravesáramos el mismo momento. Por no hablar que entonces los astrólogos y las astrólogas nos quedaríamos sin una muy importante parte de nuestro trabajo: la de asesorarte, la de bajar esa información de arriba al contexto, los desafíos y potencialidades de tu propio natal.

Pero bueno, basta de introducción y vamos a hablar de la semana.

O no, aún quiero añadir una cosa más. Que, además de la charla del domingo, a mediados de abril empezamos con un nuevo taller de Astrología (online, sí). Y que quedan muy pocas plazas y tienes toda la info y los detalles en este enlace.

Y ahora sí. Boletín, tín, tín.

Pues ¿qué te digo? Lunes 4 y conjunción de Marte y Saturno, en Acuario y en el grado 22. ¿Que si es conjunción buena? Pues es regulera.

A ver, me puedes alegar que da un montón de cabezonería, de por mis santos cojones, de antes roto que doblarme… Vale, sí, y lo mismo para locos mutables como yo —y como tantos y tantas— pues un poquito de constancia y resistencia no nos viene mal. ¿Pero de verdad sale tanto a cuenta?

Hay una carta del Symbolon —esa baraja mística que trabaja con arquetipos zodiacales y planetarios— que refleja muy bien este contacto entre Marte y Saturno. En ella aparece un caballero intentando sacar una espada clavada en una piedra.

Si conoces la leyenda del Rey Arturo, al parecer los caballeros llegaban y se deslomaban intentando extraer la espada: sudor, lágrimas, musculatura tensa, por sus huevos que tenían que sacarla sí o sí y no había manera pero ellos pues «erre que erre».

Pues esta conjunción tiene mucho de eso: del empeño y la cabezonería en algo que lo mismo ni es nuestro destino, ni nos hace bien ni para qué tanto ego en conseguirlo. Por no hablar de las tensiones, quiebres, sinsabores y, en definitiva, desgracias que desencadena.

Y entendamos como desgracia simplemente asuntos que no nos hacen felices; no hace falta ponerse muy trascendentes ni dramáticos. Marte y Saturno, como maléficos que son, simbolizan eso: eventos en la vida que nos restan bienestar (al contrario que Venus y Júpiter).

Repito: el grado es el 22 y la casa y planetas sufrirán un poquito las consecuencias.

Menos mal que el martes 5 trae sus alegrías y es que Venus ingresa en Piscis. Es muy bonito este ingreso porque —si bien Venus funciona, pase por donde pase, e incluso en mal estado cósmico— se encuentra muy a gusto en el mundo de pompas de jabón de los peces, potencia el romanticismo, el sibaritismo estético, los talentos musicales y místicos y las conexiones energéticas.

Esto es siempre así con Venus en esta posición. Pero si además el regente los peces se encuentra tan a gusto como ahora (o sea, no sólo Venus anda en Piscis, sino que Júpiter también anda en Piscis) pues nos encontramos con una combinación muy favorecedora —al menos desde de vista de la Astrología Clásica.

Y si no, toma nota:

Venus en Piscis se encuentra exaltado —lo que, en caso de querer hacer punteos en tu carta, suele asignarse con cuatro astrodinas.

Y su regente, Júpiter —y que manda, dispone y señorea a Venus— se encuentra domiciliado —lo que correspondería con cinco astrodinas.

O sea, que tenemos en el cosmos a un combo con nueve puntos jugando a nuestra favor en la empatía, las artes, los vicios, las ceremonias de ayahuasca, el cine y la magia.

Obvia decir que no todos y todas agarran tajada de la misma manera: Piscis es el primero en sacar cacho, después Cáncer, después Escorpio y Tauro. Dependerá de tu carta; pero el momento es bello. Y mucho.

Sigo.

El jueves 7 Mercurio en Aries hace un sextil a Saturno en Acuario. A ver: Saturno y Mercurio no se llevan tan mal —son planetas fresquitos; fríos, desapegados, tienen que ver con la mente racional— pero Saturno y Aries se llevan regular.

Así que de nuevo el aspecto puede deprimir un poquito, apagarte el entusiasmo, sembrarte ciertos miedos. Por otro lado, como Aries va como las motos y Saturno es mucho más precavido y en Acuario un poco más sociable e intelectual, pues puedes usarlo para poner un poco de orden a todos esos planes emprendedores aún sin pies ni cabeza, para cuidar el estado de tu ordenador e incluso hacer limpieza de las fotos de tu teléfono móvil.

Yo puedo seguir temiendo dolores de cabeza. Ay, Aries; ay, mi cabeza.

Mercurio en Aries, de hecho, no va a parar quieto. Mira: el viernes 8 le hace un sextil a Marte en Acuario. Este sextil ya mola mucho más por las recepciones —mucho, mucho más—y de pronto acelerarte planes, volverte espontáneo en invitaciones y viajes, recibir propuestas sexys de tu vecino adolescente o las ganas de apuntarte a un seminario de crossfit. Como Marte es rápido y Aries también pues habrá capacidad de tomar decisiones veloces, honestas, intuitivas y, en su mayor parte, acertadas.

Yo me lo compro el aspecto.

Acabamos el domingo 10 con otro aspecto de Mercurio —y apenas a punto de cambiar de signo e ingresar en Tauro—: en este caso me refiero a la cuadratura que tendrá con Plutón en Capricornio. Se supone que esta tensión puede provocar obsesiones, paranoias, manipulación y gusto por teorías reptilianas y conspirativas… pero a ver, tú quédate con la copla: tu casa con Aries tiene este mes un montón de jaleo, visitas, movimientos, dudas, comunicación y ajetreo. Que Mercurio a su paso multiplica, subdivide, crea compartimentos, opciones, bifurcaciones y demás.

***

Pues listo. Se acabó el Boletín y el gato ya hace rato que cambió de sitio. Además, la jaqueca parece que, a base de miel y té calentito, ha ido remitiendo. Qué bien porque aún me quedan un par de detalles que ultimar para la charla de mañana que espero sí o sí, verte, y que traigas a gente ¡y que me compartas el evento!

Y sí, sé que muchos y muchas estáis al otro lado del charco ¡o ni siquiera en Madrid! y que otros muchos y muchas me habéis pedido que retransmita el evento. Pero… ¡qué narices!: esta vez estaremos sin maquinitas, en carne y hueso, con escupitajos, olores, merchandising de tobilleras y satisfiers mochileros y copita y tapa post charla.

Ya habrá momento para algún live por alguna red.

El resto lo sabes, de tanto que me repito. Que puedes seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube. (por fa, no me da tiempo a responderos a todos los privados por FB y IG. Si son dudas, hazlas en abierto, ¡que así aprendemos todos y todas!). Repito: dudas en abierto y el resto de consultas por email.

Además, y también como siempre, podéis suscribiros colocando vuestro correo —somos más de 2000 suscriptores y suscriptoras— y así os llegan directamente a la bandeja, cada dominguito (o cada lunes, o sábado), recién salido del horno como este que estáis leyendo y que quedó de rechupete. 

Gracias, gracias. Ahoi, ahoi. O quizá sólo un grito de AHOI, que ahora hay que sacar al guerrero y la guerrera, pues es temporada Aries.

Abrazos campestres, gatunos, madrileños,

Emilio

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