¡Nieva! Vamos, que mi calle (al otro lado de la ventana doble) se cubrió de un manto blanco y tenemos esa temperatura que mi familia define como Ni frío ni calor. O sea. Cero grados 

Lo mismo, si te criaste en Finlandia, pues te ríes con esos azares del invierno. Pero te aseguro que, si vienes de un lugar cálido como yo, la nieve te emociona un rato, pero luego, en seguida, estás tiritando y deseando que remita esta oscuridad de Mordor para poder tirarte a la calle a llenar las terrazas, los parques y las raves en los pisos abandonados.

Justo el otro día comentaba la conexión de Saturno con las montañas, los sitios altos y, por supuesto, fríos. Claro, los planetas tienen su propia temperatura y de ahí derivamos parte de su simbología. Si Saturno es el pensamiento reflexivo y profundo es porque, con este frio de cojones no te queda más otra que pasarte más tiempo en casa, leyendo, filosofando, conteniendo, in-mo-vi-li-za-do (otro tema saturnino, sin duda). De alguna manera se evalúa más el gasto de energía, el entrar o salir (Saturno es poco dadivoso), se tiende a las gripes (Saturno y más Saturno) y, de pronto, que anochezca a la 4 de la tarde y esas pocas horas de luz (oscuridad, eso también es del planeta) puede conducir a la melancolía y/o a la depravación.

Pero bueno. Por supuesto se pueden hacer cosas muy lindas en invierno y por supuesto Saturno ayuda mucho al prescindir, a la concentración, al minimalismo y a un montón de aspectos vitales que se practican en multitud de religiones y filosofías (Saturno también son las leyes y conecta con la laboriosidad, prudencia, la sabiduría en los consejos). Siempre puedes buscar el Saturno en tu carta y te dará pistas sobre esa piedra del zapato vital, ese lugar, zona, aspecto, situación, emoción, experiencia donde, por miedo, por prudencia, por inseguridad, te vuelves muy precavido… y quizá, a la larga, un maestro o una maestra. Claro: de tanto andarte con ojito pues acabas sabiéndotelas todas.

Y la verdad que yo no me había propuesto empezar este Astroboletín hablando de Saturno pero la nieve me llevó a estos delirios y supongo que también el vídeo del especial de diciembre (que lo tienes ya disponible en este enlace) y que se presenta, como todo diciembre, es cierto, muy capricorniano (o sea, muy gobernado por Saturno) pero también muy emprendedor (mucho, mucho, mucho). Muy aventurero. Y con muchas ganas de viaje, de mochila, de montar una Start up, de fundar algo, de dar ese volantazo. Mírate el vídeo. Me quedó muy larguito y completo. Una ricura. Y puedes completarlo con este Astroboletín y los que saldrán las siguientes semanas.

De hecho, toda esta energía de cabra montesa comienza a gestarse ya el mismo lunes con el ingreso de Mercurio en Capricornio. Y se reforzará cuando le acompañe Venus. Además tenemos una Luna Llena, un plenilunio, plenilunio, muy marcial (que no sé yo hasta que punto me gusta y que de hecho parece un tema a cuidarse durante todo diciembre, con tanto contacto Luna/Marte...).

Pero empecemos ya. ¿Vamos?

Y lo hacemos, cierto, el lunes 5 (y por el culo, tralará) y con Mercurio de protagonista. Por dos motivos: primero, porque desde Sagitario le hace una cuadratura a Júpiter en Piscis, muy a finales de signo. O sea, en el grado 29. La verdad que este aspecto viene como de perlas para cualquier clase técnica y para entender cómo las descripciones tan generales sobre aspectos no sirven; tenemos que ver la carta en concreto y los signos en los que los planetas andan involucrados.

Piensa esto. Mercurio en Sagitario es una posición débil, despistada, poco objetiva, cuenta mal y con los dedos, quiere abarcar mucho pero le puede la duda y la inconstancia… en fin. Que sí, que le encanta sentar cátedra y tiene cierto don de convicción. Pero claro: luego cambia él mismo de opinión.

Bien. Hasta aquí todo claro.

Bueno, pues imagínate que ahora se pone en cuadratura con Júpiter en Piscis. La cuadratura es teóricamente una fricción (son planetas en signos de la misma modalidad, sea esta cardinal, fija o mutable). En este caso, tenemos a dos signos mutables: Sagi y Piscis. Y esto podría desembocar en duda, cambios de planes, más despistes y toda la mandanga. Yes.

Pero… y aquí viene el pero. Los planetas además colaboran entre ellos o, al contrario, se hacen la zancadilla. ¿Y aquí qué es lo que pasa? Pues que Júpiter, a pesar de la cuadratura, colabora con el planeta en Sagitario. Y de la misma manera, Mercurio vuelve más majara a Júpiter. Se me ocurre algo así como una buen maestro o una profesora encantadora que se desvive por sus alumnos, o sea, que les hace bien, los lleva de excursión, los invita a estudiar, a profundizar, a pasárselo bien… pero que, de la misma manera, los alumnos lo único que hacen es meterla en más y más apuros.

Como ves, tenemos una relación entre planetas es bidireccional. Funciona bien de un lado; pero no tan bien del otro. En fin. Pues estos son los aspectos, brujis. Y por eso se estudian siempre como uno de los últimos bloques de cualquier curso básico de Astrología. De hecho, en mi Escuela Cósmica le reservamos el último Módulo (ya que es imposible entender todos estos detalles: dignidad, detrimento, gozos, haíz y demás… sin tener bien asentados todo el cotarro de los planetas, signos y casas).

En cualquier caso, el aspecto no es ni mucho menos maléfico (más allá de algún enredillo cómico o un gasto innecesario que convendría vigilar). Pero por lo demás anima a intercambios optimistas, mentes sabias y piadosas, ganas de futuro, planes de viajes e inspiración y, como arriba mencionaba, contacto con profes, gurús, gente adinerada y protectora, amistades y mecenas dispuestos a ayudarnos a pesar de nuestra mala organización y de nuestra cabeza loca.

Sigo, porque esto te interesa: Mercurio, además, que viene de tener la antenita bien conectada (como un wifi llenito de musas, inspiraciones y pálpitos) sale de Sagitario e ingresa en Capricornio. Hablo mucho más de este ingreso en el vídeo del mes (ya te digo, tienes que verlo sí o sí) y, sobre todo, aquí lo importante es ver cómo materializamos, bajamos a tierra, ponemos en práctica, llevamos a buen puerto y seleccionamos algo de todas ideas maravillosas que nos han circulado por la cabeza. Para eso sirve este Mercurio en Capricornio. Y, por supuesto, para mucho montañismo y encajar fríos, responsabilidades y austeridad.

Como bien te anuncio también en el especial de diciembre, en un par de semanas se pondrá retrógrado. Y la retrogradación no ni melodrama ni nada por el estilo (lo siento, estoy harto de memes facilones y de esta Astrología de folleto de supermercado). Pero es verdad que conviene aprovechar el impulso y la productividad de los próximos días.

¿Qué más?

Pues de ahí resulta que nos pegamos un salto hasta la noche del miércoles al jueves 8, o sea, el día de la Luna Llena o plenilunio, plenilunio. Como no podía ser de otra en la termporada Sagi, pues la Luna Llena se produce en el signo opuesto, o sea, en Géminis. Bien. Hasta aquí todo como siempre.

Lo que pasa es que, además de la oposición entre las luminarias (los papis cósmicos), tendremos a ese Marte en Géminis retro muy presente y conjunto a la Luna. O para que te hagas una idea y lo busques en tu propia carta. Luna y Marte en Géminis y en el grado 16. Sol en Sagi en el grado 16. Aparte, al combo podríamos sumarle Neptuno recién despertado desde el grado 22. Y el Saturno desde Acuario por el grado 20.

¿Conclusiones? A ver. Las primeras conclusiones son que no nos gustan estas combinaciones de Marte con la Luna y sobre todo por conjunción y opuestas al Sol. O te da hiperactividad (lo cual está bien si sabes llevarla: a través de deporte, de trabajo, de acelerar negocios, intercambios, transacciones… a fin de cuentas, Mercurio, que manda sobre esta lunación ya está por Capri). O te da alguna rotura, problemitas de articulación, bicis que se rompen, críos protestones, foros encendidos, niños que se constipan y alguna tubería defectuosa (Neptuno mediante sólo añade frío y humedad).

Recuerda que una Luna Llena no va a cambiarte la vida y que no le tienes que dar muchas vueltas a esto: o te toca un punto en la carta (podría ser algo en zona mutable alrededor de los grados mencionados, del 15 al 22, de Sagi, Géminis, Piscis o Virgo) o no te toca nada y tú ni caso. Eso sí: puede ser que te de la sensación de que la gente va un poco como loca durante la fecha. O que, si eres Ascendente Cáncer, de pronto te accidentes un poquito o tengas alguna peleílla, mala palabra con alguien, un asunto con un extranjero o alguien de fuera menos agradable de lo que te gustaría. La Luna, que es la gente, andará muy movida (claro, está en Géminis), muy peleona (conjunta a Marte), muy deportista (conjunta a Marte) y muy metebulla (conjunta a Marte). Es como una chiquillería gritando o estornudando a la vez.

¿Qué más nos queda?

Pues los últimos aspectos los viviremos el viernes 9. Toma nota. Hay una cuadratura maravillosa (repito, maravillosa) en este día. Entre Venus en Sagitario y Júpiter en Piscis (¿recuerdas eso que te hablaba varios párrafos arriba sobre cómo los planetas se ayudan, y cómo siempre hay una relación bidireccional de cualquier aspecto?… Pues esta cuadratura es un bombón. Un regalo del cielo). ¿El grado? El 29. Por eso yo no paro de insistir en la buena revolución solar para los Sagi que cumplen a finales de su signo.

Alegrías, fiestas, invitaciones. Cachondeo. Embarazos. Premios. Reconocimientos. Matrimonios. Alianzas. Cariños. Todito cabe. Estético. Espiritual. Viajero. Como quieras llamarlo. Recuerda que los planetas benéficos, que son los que están aquí combinándose (Venus y Júpiter, benéficos Menor y Mayor) sirven para representar cualquier cosa que te haga feliz, mejore la vida, permita un crecimiento sostenible, próspero, afortunado. En fin. Ya he visto, de hecho, cómo se está manifestando este aspecto en algunas consultas: gente que se va de viaje, que se casa, que lo invitan de conferencia, que le dan un premio. A fin de cuentas, el aspecto es una repetición del de abril.

Por eso. Locura y maravilla. Felicidades para esos afortunados y afortunadas.

Claro, Venus hace ese contacto chachipirulístico y se despide de Sagitario e ingresa en Capricornio. Ese es el otro aspecto del día. Y que por supuesto apunta a este bajar a tierra y materializar tanta inspiración, romanticismo y optimismo lindo pero, a veces, muy poco práctico y bien ingenuo. Hasta el 3 de enero y embelleciendo y armonizando la vida de esas cabritas montesas y de la zona Capri de tu carta. 

 

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El resto, lo mismo lo sabes o no. 

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Ya tienes también un nuevo episodio de Mochicast. ¿El tema? Las maravillosas horas planetarias. Es muy divertido. Bichéalo. Y me cuentas

De hecho, te habrás preguntado qué narices es esto de que el Astroboletín ande en abierto: pues nada, hasta finales de año, y a modo lúdico, vas a tener estos informes crujientitos y sabrosos disponibles todo el rato. Es una manera de acercarme a aquellos y a aquellas que todavía no forman parte de la tribu, que aún dudan en suscribirse y un abreboca para todo lo que nos aguarda el año que viene que llega con curvas, más formaciones y un montón de material maravilloso. Unirte a la lista es tan sencillo como hacer clic acá. Luego te llega un correo mío, lo confirmas y además te descargas un Manual de Astrología de casi 50 páginas. Mega lindo. Y además recibes cada semana correos míos con consejos prácticos y astrológicos y, por supuesto, los Astroboletines.

Recuerda finalmente que el próximo grupo de La Escuela Cósmica se abrirá para marzo, y para nivel avanzado. Los cursos básicos (que ni siquiera son tan básicos, como bien saben mis bellos alumnos y alumnas volverán a abrirse después del verano).

De todas formas, tranqui, que te informo. Pero si te pilla el toro, no es cosa mía. Puedes visitar la página, el programa, todo eso, haciendo clic aquí

 

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Y ahora sí. Gracias. Dankeschön. Grazi. Merci. Спасибо большое!

Emilio  

Imagen de Rebecca Scholz en Pixabay. Un dálmata. Las mascotas, regidas por Mercurio, la casa 6 y los gatos hasta por Saturno ¡de acuerdo a Junctino!

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