Novilunio, novilunio en Géminis

y dos cambios de dirección planetaria:

Mercurio en Tauro y Saturno en Acuario

Ya te avisé en uno de los correos astromochileros que esta semana andaría un pelín menos activo en las redes y el motivo era bien merecido: la visita de mi madre, con toda la logística emocional y organizativa que supone.

Y fíjate que me dio por repasar fechas, agendas, calendarios y, si bien la regla no es automática, el patrón se cumple con bastante regularidad: las visitas de mi familia a Berlín tienden a coincidir con el tránsito de la Luna por Aries (o sea, por mi Sol). Y mis visitas a la familia en Málaga con el de la Luna por Escorpio (o sea, mi retorno lunar).

Y a ver, que a veces se invierten, sucede al revés. Y otras veces ni siquiera se produce. Pero la coincidencia es demasiado significativa como para pasarla por alto.

¿Qué podríamos deducir de estas pequeñas conjunciones o eso que yo llamo sangrado cósmico? Pues evidentemente potencia la memoria, lo íntimo, las costumbres, lo cíclico, lo hogareño, lo protector, lo patriótico, lo familiar… y de hecho con repercusiones en lo que se come (algo muy lunar), lo que se hace o repite y en sus efectos sobre el cuerpo (todo también pero que muy lunar). Desde el puchero de la mamá al pescaíto a la plancha cocinado por el papá, sus efectos digestivos y los recuerdos guardados en el último cajón de la memoria que vuelven a la superficie.

Al final, como me gusta subrayarles a mis super alumnos y alumnas, la Astrología va muchísimo más allá del ya sutil y elaborado arte de descifrar una carta astral; lo tenemos, lo tienes, lo tengo, en el día a día, en la forma que tienes de despertarte, en la iluminación que escogiste o te tocó vivir de tu ventana, en el desayuno que te sirves y en la manera que te tiras a la calle a guerrear, sacarte las castañas del fuego, conseguir pagar el alquiler, romper inercias, irte de marcha el fin de semana o protestar en un restaurante o en una tienda porque no te ofrecieron lo que pedías.

Entre otras cosas, claro. Estas que te he citado aquí arriba sí que vibran muy en sintonía con la conjunción de Marte y Júpiter en Aries que se produce hoy mismo y en el grado 3. A nivel personal: audacia, independencia, lesiones, emprendimiento, optimismo, autoestima… A nivel mundial puede traer regulaciones (Júpiter) sobre guerras y armas (Marte) y curiosamente se celebraba este finde el encuentro en los EEUU de la Asociación Nacional del Rifle. Muy marcial. Demasiado, que Marte es la pólvora, el hierro, las pistolas, el fuego, los tiroteos…

Respecto a esta semana que estrenamos, y que viene además coloreada por la conjunción, quizá cabría destacar la Luna Nueva (el novilunio, novilunio) y dos cambios de dirección planetaria: o sea, un planeta despierta y lo celebramos y otro se pone retro para terminar de apuntalar sus estructuras y obligaciones (y no sé si lo celebramos o no; puede que a algunos nativos y nativas les haga poca gracia pero es lo que hay).

Por lo demás, se trata de una semana con pocas novedades extra.

¡Empecemos con el análisis!

Lo hacemos el mismo lunes 30 con la Luna Nueva, novilunio, novilunio en Géminis y en el grado 9. Como Géminis no para quieto y la Luna todavía menos, pues puede servir como detonante a unas semanas de ajetreo, viajes, estudios, intercambio de información, comunicación, amagos de intentos de acuerdos, correos que llegan, encrucijadas de posibilidades, dudas, estrés mental, inmigración, refugiados, críos, primos, parientes, adolescentes y con asuntos que impliquen a escuelas, reporteros, carreteras y sistemas informáticos.

Vamos, un jaleo que, como siempre, no será para todos ni para todas igual y que podría vivirse como una oportunidad para el networking y para ampliar el conocimiento y la vida social, o como una turbulencia y maremoto de actividades y gente que te deja la batería sin una rayita de carga.

Y más si tenemos en cuenta que la lunación viene justo del sextil de Marte y Júpiter, que todo lo alarga, lo requetemultiplica y lo acelera aún más. Como una época (de hecho, ya se está viviendo) donde hubiese que cambiar mucho de escenario, transbordar continuamente en el tren, responder a demasiados mensajes o simplemente controlar y aplacar el cacao mental de planes, posibilidades, propuestas y acuerdos.

Que todo está bien, que mientras no te lastimes el tobillo ni te duelan los ligamentos (ni te roben la bici, como fue mi caso) va todo sobre ruedas. Pero recuerda porfa que Mercurio sigue aún retrógrado y que manda sobre la lunación. Repara, revisa, reordena, resuelve, recupera… mejor muévete en este margen antes que tirarte de lleno a hipotecas, firmas importantes o reuniones comprometedoras. O si lo haces, cuenta con ciertos despistes, añádele ligereza, frivolidad y todos y todas tan contentos.

Grado 9. Repito. Géminis. Y de alguna manera conectado también con temas de tu casa de Aries, ¿de acuerdo?

Seguimos…

Y cuidado con el salto, que nos vamos de la Luna Nueva del lunes al cambio de dirección de Mercurio del viernes 3. Así es: el viernes 3, nuestro Mercurio en Tauro retrógrado despierta por fin y lo hace en el grado 26.

Ya he dicho en muchas ocasiones que conviene vigilar las fechas y la posición en la que los planetas cambian de velocidad. En este caso, Mercurio se pone directo y nosotros… YEAHHHH, porque implica que los asuntos que simboliza Mercurio (y que además tienen mucho que ver con esta Luna Nueva) recuperan su cauce, vuelven a funcionar y toda la mandanga.

Se dice que Mercurio el día que cambia de velocidad está un poco sensible. Y que da pistas también de por dónde van los tiros de lo que se ha debido repasar en estas últimas semanas: fíjate si todavía queda algún tema en el tintero del que todavía no hayas recibido respuesta, o si justo el viernes es el teléfono el que falla, o el día que pierdes el autobús. De nuevo, no es nada grave.

Hay asuntos en lo artístico, en lo plástico, en compras de ropa, visitas a la pelu, arreglos corporales, incluso en temas de terrenos, cultivos, decoraciones y citas con amantes y mensajes de (ex) amantes que se ponen en movimiento. Mercurio no anda tan lejos del Nodo Norte: noticias sorpresivas de alguien del entorno cercano o de la infancia. Y una cuadratura a Saturno en Acuario y un trígono a Plutón: alguien se hizo popular o millonario de pronto o alguien se enfrenta a una desgracia o a una prueba de superación potente. Seguro que te inspira. Te hace reflexionar.

¿Más cosas?

Pues el otro cambio de dirección… el de Saturno en Acuario que se da el sábado 4.

Fíjate de nuevo qué interesante es esto de estudiar el cosmos. Por un lado tenemos en la semana a Mercurio que se pone directo y nos permite volver a la velocidad del aprendizaje, recados, comunicaciones y demás de costumbre. Pero por otro, Saturno, que es planeta de leyes, multas, obligaciones, paso del tiempo, espiritualidad. vejez y estudios y procesos de larga duración, se pone retrógrado: esto es, se mueve hacia atrás.

De nuevo, conviene estar pendiente del punto en que se encuentra cuando activa el freno de mano. Saturno se encuentra el sábado en el grado 25 de Acuario y viene muy bien repasar este grado porque es un punto doloroso en la carta, una piedra enorme sobre los hombros o en el camino o como te dé la gana llamarlo.

Fíjate que ahí donde se queda quieto Saturno pues endurece, entristece, ralentiza, enfría, acojona, obliga. O sea, que ya podemos deducir sin mucho miramiento que quien tenga algo por esta zona de Acuario (o sea, por el grado 25 o cumpliendo alrededor del 14 de febrero) puede andar un poquito más jodido que de costumbre.

Es más, podemos incluso tirar del hilo y pensar en su opuesto, Leo. Todo lo que ande por la zona del grado 25 de Leo también anda con cierto fastidio: el Sol, la Luna en Leo, Mercurio en Leo… obligaciones, problemas del corazón, un padre enfermo, una pena, gente que te corta el rollo.

Y con un poquito de menos malicia también puede fastidiar a los Tauro y Escorpio, los cuales, los pobrecitos también tienen a los eclipses y a Urano de por medio venga a joder la marrana o quizá animándolos por fin a romper con rutinas y soltar las ataduras y obcecaciones tan propias de los signos fijos.

Este Saturno en Acuario que anda por el grado 25 no se encuentra tan lejos del Mercurio en Tauro que justo despierta: o sea, que son estos nativos y nativas los que más pueden padecer las responsabilidades, obligaciones, problemas escolares, adolescentes problemáticos, viajes que se cancelan, ordenadores que dejan de funcionar, cambios de horarios y rutinas en el trabajo que los ponen de mal humor, enfados con los hermanos, discusiones con vecinos, el coche que falla, el acuerdo que no se cierra.

Hay un tema con el tiempo, sus obligaciones, sus retrasos… y con el quehacer diario. O los horarios no se acoplan o las cosas no corren a la velocidad que gustaría.

Evidentemente Saturno retrograda en el cielo y nos afecta a todos y a todas y a una casa en concreto nuestra donde merece ser precavido, controlar gastos, ordenarlo todo y no fliparnos. Pero digamos que son sobre todo estos nativos y nativas o quienes tengan puntos sensibles por la zona a quienes más les va a tocar reajustarse, adaptarse, apretar los dientes y aguantar el tirón.

Como siempre, Saturno retrograda por unos pocos de meses y (al contrario de Plutón y la corte de transpersonales) su retrogradación sí que merece la pena ser tenida en cuenta.

Tenemos hasta el 23 de octubre para hacer los deberes, que es cuando despierta y se enfrentará a un par de desafíos, sobre todo a principios de ese mes. Pero de todas salimos y todavía nos espera un verano punkarra, un Júpiter con ganas de emprender y, qué narices, un recién estrenado Venus en Tauro para las próximas semanas que siempre invita a mojar los dedos en la salsa, chupetearlos y tirarse o debajo de un árbol a disfrutar de los placeres más sencillos y mundanos.

***

El resto lo sabes, de tanto que me repito. Que puedes seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube. (por fa, no me da tiempo a responderos a todos los privados por FB y IG. Si son dudas, hazlas en abierto, ¡que así aprendemos todos y todas!). Repito: dudas en abierto y el resto de consultas por email. REPITO: consultas importantes y demás a info@mochilastrologica.com.

¿Qué más? Bueno, ya sabes que esta semana pasada tuve el gusto de publicar el primer episodio del Mochicast. Lo tienes disponible en Spotify y pronto en más portales. Aquí el enlace.

¿Y qué más? Ah, pues que nos despedimos antes de las vacaciones con una reedición del curso de las Casas Astrológicas. Es un mega curso: o sea, una pasada que no tiene nada que ver con, me atrevo a decir, el noventa o noventa y cinco por ciento de lo que se enseña en las escuelas.

¿Y por qué? Pues supongo que algunos motivos es porque recuperamos con un montón de conocimiento Clásico que ya se ha perdido, mandamos a freír espárragos ya esa tontería del llamado Zodíaco Astrológico (o sea, la equivalencia de los signos, planetas y casas), practicamos con un montón de cartas de famosos y famosas para cotejar lo que aprendemos y encima sacamos tiempo para asomarnos a las cartas de los asistentes.

¿Te parece poco? Bueno, yo es un curso que adoro de hacer, dejo al personal encantado y con ganas de repetir y, como siempre, son plazas limitadas y tienes el resto de detalles en este enlace.

Finalmente, te cuento que en un par de semanas voy a tener el gusto de visitar Málaga para el Congreso Ibérico de Astrología. Prepárate porque voy a ponerme hasta el ojete de conocimiento cósmico y espero al menos poder compartirte un poco de esa sabiduría contigo. ¡Lo haré en los correos, que ya sabes que sólo lo reciben quienes estáis suscritos y suscritas a la página! Así que corriendo a anotarte, si todavía no formas parte de la comunidad astromochilera. Lo haces aquí.

Te sigo informando. Muy pronto. Siguen las novedades mochileras, que de algo tengo yo que sacarle partido a este Júpiter en el signo de mi sol, ¿no te parece?

Gracias, gracias, ahoi, ahoi.

Emilio

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