El caminito del rey, de Málaga y los desafíos de la temporada Escorpio.

Boletín Astrológico: del 25 al 31 de octubre de 2021


Querides, queridos, queridas —queridxs y todo lo que quede por en medio, por detrás y por delante…. ¿cómo lo lleváis? ¿Qué tal esos retrógrados despertando? ¿Qué tal esa recién estrenada temporada Escorpio —iluminando con pasión, rigidez y profundidad cierta zona de vuestra carta? ¿Qué tal los tensiones, los dolores de cabeza y lumbares y los choques y golpes de la pasada Luna Llena?

Estamos ya despidiéndonos de mes, que si Halloween, que si Día de los Muertos, que si lo que os de la gana. La movida es que vamos a adentrarnos en una semana con aspectos venusinos muy simpáticos —simpáticos y positivos— y también con el último y tercer encuentro entre Mercurio y Júpiter que conviene aprovechar.

Eso por un lado. Y aparte…

Pues aparte, Marte por fin sale de Libra —que es una posición en la que se encuentra incómodo— e ingresa en Escorpio —que es una posición en la que se encuentra bien o, como decimos en Astrología, dignificado o domiciliado.

Bien. Ya sabéis que soy un pesado con los estados cósmicos y nos encanta que los planetas estén en su salsa: lo que ocurre, sin embargo, es que este Marte —bien puesto, empoderado, muy seguro de sí mismo— lo mismo tiene fuerza para trabajar veinte horas sin descansar como para echar un polvazo tántrico kundalini como para meterte en jaleos, complots y arrebatos emocionales y obsesivos. Quiero decir: Marte siempre es Marte con todas sus connotaciones, las buenas y las menos buenas.

Y está bien así: esto es, entramos en mes de Escorpio, el Sol camina por ahí y su regente —al menos, su regente tradicional— también pasea con su aguijón y un poquito de veneno depurativo nos toca inocular o que se nos inyecte en la casa que corresponda. Ok. De acuerdo. Estamos preparados, preparadas y todo eso.

Pero —y este es el mega pero, el super pero, el pero desafío— al mismo tiempo que el Sol y Marte en Escorpio se adueñan de la casa que transitan y se sienten con fuerza y derecho a, tenemos en el cielo a otros dos planetas de naturaleza entre violenta, limitante, castradora y un tanto jodida: Esto es, Saturno por Acuario —Saturno, el otro maléfico, y en signo fijo y también domiciliado— y Urano en Tauro —Urano, que lo mismo te da una sorpresa de adolescente que te electrocuta con su radicalismo.

Hago hincapié en este tema porque lo que vamos a vivir en noviembre es una tirantez entre este combo de tres planetas —una tirantez que se verá reforzada cuando otros planetas rápidos pasen por la zona, esto y lo otro. Y que —si bien quizá no afecte a los planetas de nuestra carta (zona fija, Tauro, Leo, Escorpio, Acuario, grado 10 y alrededores)— sí podemos notar el jaleo a nuestro alrededor, gente estresada, malas manera, parriba. y pabajo.

Por ejemplo, y en mi caso, ya tengo localizados a un par de alumnos y alumnas que puede que anden un poquito revoltosos: un par de Lunas escorpianas, un par de soles acuarianos, unas pocas de cuadraturas fijas —son adolescentes de la generación de Saturno en Leo— así que ya he guardado en la mochila elixires de paciencia y varios kits de respiración y mindfulness, que para eso sirve la Astrología, para ajustarnos a la cualidad del tiempo y no para meter miedo.

Repito: no para meter miedo. Yeah.

Y ahora sí: pasemos con el análisis de la semana. Nos toca saltar hasta la noche del martes 26 y su cuadratura entre Venus en Sagi y Neptuno en Piscis y en el grado 20.

Este aspecto lo conozco muy bien —me ha perseguido entre amantes, amigas y amigos, sobre todo por conjunción—: ilusiones, romanticismo, embobamiento, idealización del extranjero o de lo que está más allá, incapacidad de enfocarnos en el aquí y el ahora (la aventura, el viaje, el fin de semana… eso que está por venir y que es pura promesa de algo inasible), espiritualidad, idiomas, mucho yoga o mucho festival, evasión y cachondeo.

Ya sabéis que Neptuno te las mete dobladas y que Venus es el amor, los gustos, la atracción, los hobbies y hasta la forma de relacionarnos — y de empatizar, junto a la Luna. Así que habrá cierta conexión mágica con el ambiente, relaciones a veces brumosas, entradas y salidas raras, escapismo, platonismo y mucho cachondeísmo. Que Venus en Sagi quiere libertad y Neptuno, además, en Piscis lo mismo ama a un perro que a un cactus. Free esoterical borrazucical Love.

En fin: cosas del cosmos y tampoco es para tanto, se trata de un simple aspecto de la semana. Lo que sí me parece interesante es que aquellos y aquellas con mucho Venus —véase Ascendente Tauro o Libra— quizá sean más sensibles a este viaje de su regente.

Sobre todo si tenemos en cuenta que Venus luego realiza otro aspecto en la semana: el jueves 28 le dibuja un sextil muy —muy, muy, muy— bonito a Júpiter en Acuario.

Fijaos cómo todo suma:

  1. Jueves, día de Júpiter.
  2. Venus en Sagitario, directo, regido por Júpiter.
  3. Júpiter en Acuario, directo, recibiendo a este Venus o, para que lo entendáis, ayudándole y encantado de encontrarse con él.
  4. El aspecto es un sextil, un aspecto armónico, lindo. De estos que hay que poner un poco de nuestra parte para que funcione. Pero claro, tenemos también la colaboración por recepción de Júpiter, lo que le da power y lo transforma casi en trígono.
  5. La Luna anda por Leo: y la Luna es activadora de lo que sucede allá arriba y se lleva muy bien con ese Venus.

O sea, está todo muy guay, muy ordenadito para que funcione. Para que exista armonía entre las relaciones, para darnos buena suerte —son los benéficos del cosmos haciéndose cosquillas—, para que el idealismo se vista a su vez de justicia y reparto equitativo, para que el viaje sea más interesante que la posada, para que el dinero fluya, para que los hijos y las hijas nos traigan alegrías, para que el finde mole y para que esa cita un tanto arriesgada y espontánea acabe con happy ending.

Por supuesto, cada uno y una que lo baje a su carta —tampoco os flipéis que es un mini aspecito y como siempre ha de dialogar con vuestro tema natal. (de hecho, el día trae cuarto Lunar y puede que a los Cáncer no les siente tan bien).

Sirva además de ejemplo de cómo cada aspecto debe ser entendido en contexto: y cómo un sextil entre otro Venus y otro Júpiter y con otro cielo en el cosmos sería una historia completamente diferente. Esto es: los aspectos no se miran solos, se miran en conjunto y según los signos que afecten, ¿vale?

Imaginaos una pareja que se lleva de puta madre y que van a cenar a un restaurante: no será la misma velada si en el local toca una banda de soul sexy mientras se ponen hasta arriba de langosta a que justo esa tarde entre un atracador y se monte la de San Quintín. La pareja se quiere, sí, pero el ambiente influye en la experiencia. Quedó claro, ¿verdad? Pues lo mismo cuando queremos analizar a una carta o al cielo.

¿Qué más?

Pues lo siguiente sería la cuadratura entre el Sol y Saturno, de Escorpio a Acuario, el sábado 30 sobre el grado 7. Esta cuadratura vamos a notarla toda la semana —aunque con más fuerza quienes tengan mucho Leo en la carta; y hasta quienes tengan mucho Cáncer— y por supuesto que hará pupita y planteará desafíos a quienes cumplan por la fecha.

¿Por qué? Pues porque cumplen con su solete cuadrado a Saturno, que resta brilla, lo obstaculiza, enfría las relaciones con el padre, deprime, acumula responsabilidades, endurece el corazón y por supuesto da capacidad de trabajo. De trabajo duro. Pétreo. De llevar la procesión por dentro y de castrar o enfriar el apasionamiento magnético tan propio del signo de Escorpio.

¿Que te puedes sacar unas oposiciones? Por supuesto. ¿Que lo quieres es ser padre / madre / jefe / jefa? Of course. ¿Que quieres que te den el Goya, el Óscar o tal o cual premio? Pues el brillo es posible pero a base de bloqueos y con connotaciones de dolor y, repito, mucho, mucho, mucho curro.

Además, el sábado tenemos el único cambio planetario de la semana: el ingreso de Marte en Escorpio y que, entre aspectos buenos y menos buenos, se alargará hasta el 13 de diciembre. Escorpianos, arianas —¡capricornianxs! Andais de enhorabuena —o al menos, vuestra casa ocupada o regida, ¡vuestro Ascendente, vuestra Luna! Mes y medio largo para soportar proyectos intensos —tensiones mediante— y conducirlos entre las tempestades.

Finalmente, concluiremos la semana con el bellísimo trígono entre Mercurio y Júpiter, desde Libra a Acuario del domingo 31. Nos encanta este trígono porque vuelve a hacer dialogar —ya por tercera y última vez— a nuestras casas mutables y suaviza las relaciones, el comercio, el diálogo, el pensamiento, lo intelectual, la política, la utopía, la justicia, los viajes, los estudios, el mundo adolescente, las redes, la tecnología y todo el resto de simbolismo que corresponde a ambos planetas y además en estos dos signos de aire tan sociables.

El trígono se repite sobre el grado 22 de ambos planetas —que ya lleva tiempo activo— e incluso podeis buscar si tenéis algo en la zona de Géminis, creando así un desapegado, genuino y megainteligente trígono de aire.

¡Ahoi!

***

Poco más. Que podéis seguirme por un montón de portales. Que ya tengo casi completa la agenda de coachings de noviembre —da gusto que los meses se vayan llenando solos. Gracias, gracias.

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Se os quiere, se os abraza. Se os desea una semana guerrera y muy bella.

Emilio

 

Imagen de javier alamo en Pixabay

 

 

 

 

 

 

 

 


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8 ideas sobre “Boletín Astrológico: del 25 al 31 de octubre de 2021

  • Esther Andradi

    Querido, de acuerdo con la Luna- choques, golpes y etc- el sábado 23 me resbalé en mi casa, me caí de culo y me duele tanto que ni camino, no es fractura dice la radiografía pero el dolor es como si lo fuera… encima soy cáncer y ascendente en Tauro, ay mochilaaaaaa!!!

    • Mochilastrológica Autor

      Ay, mi querida escritora y amiga. Además a ti la Luna te puede pues manda sobre tu Sol y tu Ascendente —la exaltación de Tauro— así que bueno, qué le vamos a hacer. Que te sea leve (y sobre todo si no es fractura).

      Y espero verte pronto leyendo, de performance, con esas cosas tan lindas que haces. Emilio

  • eugenio

    Hoy: con Júpiter en mi casa VII en conjunción con el sol natal y en trígono a mi luna natal en Géminis y otros aspectos como estar en cuadratura con mi júpiter natal en tauro mi casa X (en conjunción con urano) o yo qué sé: pues me han *despedido*. Yo no entiendo nada, Emilio

    • Mochilastrológica Autor

      Urano ha podido entonces, Eugenio. Y encima exagerado sobre Júpiter / con Júpiter mediante. Entra nueva gente / entran nuevos jefes, jefas, nuevos socios, nuevas socias. Nueva manera de ganar dinero. Ya verás. En cuanto esta tormenta sale algo nuevo. Muy inesperado.