Bueno, bueno, bueno. ¿No os pasa que a veces o da por revisitar libros, fotos, pelis… y sobre todo música del pasado? ¿Como si en vuestro interior se hubiese activado el modo retro?

Pues algo de ese rollo me pasa y desde hace ya unas pocas de semanas —antes de que Neptuno despertara entre aspectos dulces— y aquí me tenéis dándole al replay a viejos discos de Suzanne Vega, Las hijas del sol, Terence Trent Darby y Los Mártires del Compás.

Yo lo achaco a mi Luna revueltísima —el pasado, ¡que la Luna es el pasado!— y a mi casa XII activa —la del inconsciente, pero también de los encierros voluntarios, el sueño, la vida onírica e incluso todo lo que precedió al momento del nacimiento, o sea, nuestra llegada al mundo a través del Ascendente.

Por cierto que el signo que nos ocupa este y el grado juegan un papel requete vital a la hora de cualquier análisis astrológico (junto con su regente, aspectos y casa). También sirve para hacer predicciones, por supuesto, seguro que lo sabías. Pero… ¿sabías que vamos a tener Ascendentes y grados que resultarán todavía más favorecidos por el paso de Júpiter por Piscis?

Ah, que no lo sabías. Pues chico, chica, chique… entonces seguro que te requeteinteresa el próximo taller que imparto este diciembre. Sí, sí, lo leíste bien: volvemos con los talleres después de un montón de tiempo, que ya tocaba y no será por ganas.

El sábado 18.12. Por Zoom, grabado luego para no te escape ni un detalle y con una comunidad astromochilera mega chachi piruli. En fin, lo de siempre, más guay y mejor.

Tienes la info en varios enlaces:

Por Facebook (con una foto bien guasona, yo llevando un penacho de plumas) y también por Instagram. Avisadas y avisados estáis, que luego las plazas vuelan. Ahí queda.

¿Qué más os cuento, aparte de este rollo retro y el mega taller? Ah, bueno, que también hay un vídeo de youtube muy simpático sobre todo el mes de diciembre. Os paso el enlace. Aquí. Por supuesto con cortinilla, jingle o canción inicial. No podía ser de otra.

Y ahora sí, pasemos con esta semana cósmica que nos ocupa. Semana post eclipse —eclipse a coger con pinzas— y semana, en cualquier caso, bastante sagitariana y jupiteriana (claro, el Sol pasa por Sagi, venimos de un novilunio, novilunio, pero es que además tenemos aspectos a Júpiter y un cuarto lunar en Piscis, que sabe mucho de este planeta).

De hecho la semana lo que va a hacer es incidir en las figuras del eclipse. En especial en la que afectaba a Júpiter con todos sus significados de leyes, dinero, obispos, papas, abundancia, figuras religiosas, filósofos y filósofos y hasta niños y niñas.  Además viviremos las cuadraturas típicas del año al truhán de Neptuno y una conjunción que puede dar juego pero que tampoco es para llevarnos las manos a la cabeza: la conjunción entre Venus y Plutón. Repito: NO es para llevarnos las manos a la cabeza. Quien quiera dramas que no haga match y con el dedo para la izquierda.

¿Preparades? Yeahhhhhhh.

Bien: pues cojonudo el sextil entre Marte y Plutón del lunes 6. We love it. De Escorpio a Capricornio, con una recepción linda —incluso trabajando con regente nuevos— y en el grado 25.

¿Que para qué sirve? Pues para copular y para trabajar, resistentes y ambiciosos. Así que imagináos qué maravilla. Ya he dicho varias veces que conviene aprovechar los últimos coletazos de Marte por Escorpio ahora superados los desafíos que suponían Saturno y Urano. Vamos, que si hay que pedir aumento de sueldo, enfrentarse a la jefa o al jefe, sacar un proyecto gordo adelante, pelearse por este o aquel derecho o echarle un par de ovarios o huevos a algún asunto o pringarse las manos de porquería o sacudirse toda la basura física o emocional que nos pesa, pues ahora es el momento. Y este aspecto además ayudará un montón.

El martes 7 hay cuadratura entre Mercurio y Neptuno, de Sagi a Piscis. Ojo, que si en el aspecto del lunes hablábamos de buena recepción —o lo que es lo mismo, de planetas que se ayudan, que se apoyan, se tiran una mano— aquí pasa justo lo contrario: aquí se enredan más, se lían, se faltan al compromiso, se embaucan, una copa más, otra vuelta en la noria… y así se lían esos mareos o cogorzas con los despistes, falta de claridad, promesas tramposas, nieblas y faros que alumbran los puertos equivocados.

Me quedó muy poético —claro, es que Neptuno anda por medio— pero espero que se me entendiera.

¿Qué más? Pues la tensión de la semana, la del jueves 8: la cuadratura entre Marte y Júpiter, de Escorpio a Acuario. En el grado 26.

A ver: esta cuadratura ya estaba marcada en el eclipse o novilunio del sábado, sólo que ahora el aspecto se hace exacto con lo cual puede tener más probabilidades de materializarse. Si Marte es peleón y accidentado y Júpiter son gordinflonas, jueces o juezas: pues de pronto una persona de ley venida a menos o un escándalo o trifulca por una ley sobre niños o una subida de tono o agravamiento que afecte a un magnate o una magnate del mundo de lo tecnológico y así, de oca en oca, posibles manifestaciones del aspecto. Por fa, que Marte da hemorragias, salidas, escapes, fugas abrupta y Júpiter habla del dinero así que el sentirnos manirrotos y manirrotas, perder la cuenta de lo que gastamos o que salte por los aires —pólvora, Marte— un escándalo fiscal —Júpiter, pero ¿quizá también Escorpio?— podría ser un tema de la semana.

¿Qué más? Ah, pues que la Luna entra en Piscis, hay cuarto lunar y con Neptuno encima implicado pues abundará el despiste, el ensimismamiento, el alcoholismo, las goteras, los resfriados, las intoxicaciones y las alergias. También las visitas a saunas. Y el acostarte con alguien en un una noche de juerga pensando que es un bombón y en la mañana al abrir los ojos descubrir un cardo borriquero. ¡Jaja, Neptuno te la jugó!. 

Más cosas…

Ah, el sábado 11 se da la conjunción de Venus y Plutón en Capri y en el grado 25. Qué pereza, de verdad. Que sepáis que esta conjunción se da todos los años —al menos se lleva dando desde hace unos doce años— y que la última vez se produjo casi por el mismo grado.

Lo digo por si os sirve reconsiderar cuán poco puede ser que os afecte. Vamos: que ni dramas, ni celos, ni renacer de las cenizas, ni el ave fénix ni aceitunas con anchoas. A lo mejor un poquito de engaños y relaciones dobles a revisitar… y vale que sí puede ser un interesante periodo para hacer terapia o un trabajo de autoevaluación sobre cómo amamos, qué nos gusta y qué esperamos del otro o de la otra. Aunque que conste que estas reflexiones se pueden hacer siempre, pues son saludables, lo mismo que amarse, darse cariño y el autocuidado. Para eso no os hace falta ni ningún astrólogo ni astróloga ni conjunción de Venus.

Eso sí: y esto sí es más interesante. Ya comenté en el vídeo del mes —arriba mencionado— qué Venus retrograda y encima bailará la conga con Mercurio y de nuevo con Plutón. Como lo retro va del pasado y la reflexión y Mercurio tiene que ver también con el acto de pensar, verbalizar, intercambiar… sí es cierto que este tiempo se presta un poquito más para la terapia y para el diálogo. Ea. Y que sepáis que si hasta ahora no os ha llamado, tampoco lo hará con este aspecto.

Además, Mercurio, todavía en Sagi y el mismo día, le hace un sextil muy optimista a Júpiter en Acuario: me encanta, para disipar dudas, para reconstituirnos tras los despistes, para filosofar y compartir ideas altruistas, amorosas y equitativas. Genial. También para visitar lugares religiosos, energéticos, sagrados; para el bautizo de tu sobrino o el Bar Mitzvá de tu prima segunda.

Nos despediremos de la semana el domingo 12 con otra tensión de Neptuno. Esta vez de la mano del Sol que se cuadra, desde Sagi a Piscis y en el grado 20.

Ay, ay, ay Neptuno cómo ensimisma, cómo engatusa, cómo emborrona, cómo nos envuelve en cantos de sirena. Aquí afectando al Sol dependerá mucho de la casa que este ocupe en los nativos y nativas que cumplen por la fecha. Puede ser un padre que descubre el gusto por travestirse, una pareja que derrocha el dinero en las tragaperras, un interés difícil de definir por la pintura y la bachata o una profesión que ya no nos satisface y de cuya zozobra sólo encontramos refugio en clases de kundalini o atiborrándonos de series de Netflix.

Yo siempre lo digo: Neptuno te las mete dobladas y encima con la sonrisita de yo no sé ni de qué me hablas…

***

El resto lo sabéis. Que podéis seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube fullero —ya mencioné el vídeo de diciembre— y hasta por telepatía. Aprovecho para dar las gracias porque ya estoy con la agenda de enero y me da mucho gusto esto de que un mes antes, ya se me complete todo hasta arriba. Millones de gracias, de dankes y todo eso.

Os hablé también del taller y, como siempre, podéis suscribiros colocando vuestro correo —somos más de 2000 suscriptores y suscriptoras— y así os llegan directamente a la bandeja, cada dominguito, recién salido del horno. 

Se os quiere, se os abraza; desde este Berlín casi clausurado donde todavía se puede ir a algunas discotecas pero no se puede bailar… 

En fin. Delirios de esta cuadratura entre Saturno y Urano. Poco a poco se acabará. Confiad.

Con mucho, mucho, pero que mucho love y arriquitín,

Emilio

 

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