Como los burros, cada uno por su lado cuando Marte y Urano se oponen

Boletín Astrológico: del 15 al 21 de noviembre de 2021


Nada, querides, directos y directas al Boletín de la próxima semana. Escrito hoy domingo a las siete de la mañana cuando mi inteligentísimo vecino de arriba ha tenido la brillante y empática idea de ponerse a mover muebles y serrar troncos. Desde aquí apelo a vuestras dotes nigrománticas; a maleficios, confecciones de muñecos vudú. A ver si pudiéramos embrujarlo. Hacerlo desaparecer. Mandarlo a otro mundo.

Pago con creces o lo cambio por varios coachings, o por una revolución solar. Superprometido.

Como veis a mi también la semana me pegó dura —no es para menos si tengo a la Luna estrujada (Luna, el hogar, el retiro, las emociones, el estómago, el ojo izquierdo del hombre, el derecho de la mujer)— y desde aquí quiero dar las gracias a todos esos comentarios por las redes —y por privado, ¡muchos por privado— que me habéis escrito para compartir vuestras experiencias semanales (que incluía además cosas buenas pero también sorpresas y un poco de tensión y desánimo en el ambiente).

Bueno: como sabéis nos queda un último tirón porque esta semana incluye eclipse —qué pesados y pesadas con el eclipse; tampoco es para tanto— y además la oposición entre Marte y Urano —que ya es más dura, las cosas como son.

De hecho, nos quedan aguantar dos tirones más: el de esta semana pero también el de la siguiente con el último cuarto lunar, cuando la Luna pase por Leo, allá por el día 25. (la Luna, ¡la Luna es la activadora!).

Además, y por cierto, el Sol andará con un montón de aspectos —ajetreo para los Ascendentes leoninos y leoninas— y ya los últimos coletazos en el signo de Escorpio antes de pasar al cachondo de Sagi. Mercurio, también en el signo del aguijón, no se queda atrás y será medio prota de la semana con más cambios de planes pero esta vez con un corte positivo: esto es, aquello que se medio truncó en estas dos últimas semanas puede rearmarse en las siguientes.

Venga, empecemos…

Lo hacemos con aspectos solares —la gente con mucho Leo, la casa regida por este signo, ¡incluso la casa regida por Aries! serán las que más lo noten— y en concreto con el lunes 15. Ese día se cuadra el Solete con Júpiter, de Escorpio a Acuario.

A ver, Júpiter de entrada no es mal planeta: pero el aspecto es de cuadratura, o sea, de cierto roce o tensión o ajustes, y como tiende a ensanchar —recordar que es un planeta de naturaleza expansiva— pues lo mismo hincha los egos, la voluntad, las ganas de poder, de mando, el corazón y las ganas de sentirse valorado —Sol— y conectado con una suerte de entidad superior —Sol/Júpiter. Vamos, que este aspecto a veces da a gurús y a peña que se creen los grandes maestros y maestras y los únicos poseedores de la verdad.

Pero bueno, más vale una cuadratura de Júpiter al Sol que una de Saturno: con la de Saturno te duelen las rodillas y los dientes; con la de Júpiter se sufre de gota o se tiene el hígado graso y una cinturita rolliza de tanto picotear y no poner límites por allá y por aquí.

De todas formas, el Sol no va solo en este encuentro porque justo un día después, el martes 16, le dibuja un sextil a Plutón en Capricornio: imaginaos que los críos y crías que nazcan por la fecha pueden tener a padres megapoderosos —Plutón, Júpiter— o buscar la razón de vida o el brillo en temas de justicia y de economía —de nuevo este combo. Habrá además cierta presencia —cierta aura— de aquí estoy yo: gente que llega e impone un respeto en el ambiente siempre que el resto de la carta lo permita y sobre todo también en función de cómo ande el Ascendente, que es puerta de entrada en el mundo. Pero sí, combinación poderosa.

Ya que estamos tirando de regentes podeis buscar vuestra casa ocupada por Leo y reflexionar si se está dando algún brillo, asunto que incluya a padres o a jefes, o un tema de voluntad, de mando, de creatividad, de mío, yo, yo y más yo.

Evidentemente la semana trae otros asuntos un pelín más incómodos: pongamos por ejemplo el aspecto del miércoles 17, la oposición entre Marte en Escorpio y Urano en Tauro. Ambos son planetas de naturaleza, si no queremos llamarla violenta, al menos de naturaleza rápida, abrupta y que incluyen chispas, llamas, fuego y electricidad. Marte es motor, el hierro, trenes. Urano es tecnología y también aerodinámica (aviones, cohetes, drones… y en Tauro es hasta Monsanto y manipulación genética del cultivo).

Ambos se encuentran opuestos: digamos que es el aspecto que se considera más complejo, cual cuerda de la que tiran dos personas en direcciones opuestas (o los burros, cada uno pendiente de su propio saco de comida). Así que si no se monta un jaleo en un aeropuerto o de pronto se produce una revuelta militar —Marte, ejército— o salta otra chispa en una sala de ordenadores o vuestro sistema del trabajo se colapsa y hasta hecha humo… pues por otro lado os vendrá.

Urano es obsesivo y caprichoso: quiero decir que puede ser muy pesadito. Gente que pincha. Gente que se enfrasca en un monotema. Gente que se pelea con posturas radicales —signo fijo, Urano es además radical. Así que no os prendáis con los debates. Como siempre digo: a veces, apagando los medios, los teléfonos y el ordenador se alivianan muchas tensiones cósmicas. Otra cosa es que consigáis despegaros del asunto que os irrita. De nuevo recordad que es un aspecto entre signos fijos. Cabezones a más no poder y, nunca mejor dicho, no dispuestos a bajarse de su burro.

Además, y entre tanto, llega la Luna e ingresa en Tauro (tenéis aquí un especial sobre esta Luna; ya iré escribiendo los siguientes, tenedme paciencia, plís), activa la tensión y nos prepara para el plenilunio, plenilunio o Luna Llena, con eclipse mediante.

Pero antes… un par de trígonos para que vea que siempre hay huecos de luz en esa noche revoltosa del alma.

Por ejemplo:

Jueves 18. Un trígono entre Mercurio y Neptuno, de Escorpio a Piscis. Intuición. Sanación con las palabras. Cita con el psicólogo o con la tarotista. Con la detective privada. Un policía de talentos psíquicos. Hermanos peleones pero sensibles. Rescate de un animal en el vecindario. Un paseo cerca de una ciénaga con cualidades terapéuticas. Una historia gótica. Una revisión de Drácula. Un cuento de Mariana Enríquez. Grado 20.

Viernes 19. Un trígono entre Venus y Urano, de Capri a Tauro. Un Venus que nos encanta tener en cuenta pues rige (manda) sobre el plenilunio y está de buen rollete con Urano y medio de buenrollo con Marte y casi de conjunción con Plutón. Mujeres muy powerfuls o lo femenino muy a tope Vicentín. Guerrerismo lunar. Emprendimiento de falda pantalón. Visitas inesperadas de amigas. Arte monetizada. Placer en el trabajo. Ambición plástica. Una jefa o una amiga que protege, ayuda, consuela. Grado 12.

En fin, todo este combo es el que suma para el eclipse, plenilunio, plenilunio, Luna Llena, Luna Llena que se da en el grado 27 de Tauro y de Escorpio (opuestos andan la Luna y el Sol).

Como todo este tema de los eclipses —o sobre todo de los nodos lunares— me enerva un poco —creo que se les interpreta con demasiado dramatismo, que si karmas, que si transformación  (¡como si no nos estuviéramos transformando las 24 horas del día!)— me voy a limitar el análisis.

Se trata de una Luna Llena, sí, se trata del primer eclipse en el eje Tauro/Escorpio y es cierto que trae connotaciones, pero se van a ir moviendo a lo largo de un año y medio, así que dejaos de melodramas porque lo mismo no os dais ni cuenta de los efectos hasta dentro de un año o dos, con retrospectiva, y si es que se notan.

El eclipse se produce con los Nodos todavía en Sagitario y en Géminis, también para que lo tengáis en cuenta y de nuevo pareciera hacer hincapié en cierto derrumbe solar —Nodo Sur conjunto al sol, un jefe, una persona poderosa, una estrella que se viene abajo— y una especie de exageración de lo que tiene que ver con la Luna —emociones, el pueblo, el público que toma las calles, que se come, que devora y eclipsa al político, mandatario o gobierno de turno. Pensad que Júpiter además anda involucrado. Un golpe en lo económico, un periodo de derroche, un viva la Pepa antes de que el mundo reviente… y los niños, los críos… llorones, perdidos e incomprendidos.

El grado es el el 27 (Tauro, Escorpio) y, de verdad, de verdad os lo digo, que por allí ande la estrella Algol nos trae bastante sin cuidado. Ni maléfico ni no maléfico. Es un eclipse dentro de otros aspectos que son más jaleosos: eso sí.

¿Qué más?

Pues poco nos queda. Dos aspectos de Mercurio —que forma parte de la lunación— y que son los mismos que cumplió el Sol unos días atrás: Primero, el sábado 20 se cuadra a Júpiter, insuflándonos de ideas, de optimismo, de ganas de viajar, planeando viajes, estudios, proyectos que mantener… De nuevo, recordadlo: es una cuadratura de Júpiter y se tiende a querer abarcar más de lo que se puede. O a llenar el ojo antes que la tripa.

Y luego el sextil del domingo 21, de Mercurio a Plutón, de Escorpio a Capri, que nos puede ayudar a enfocar, a canalizar todo este desborde de ideas, a darle una forma práctica y emprendedora —Capricornio es signo cardinal— e incluso a monetizarla. Así que el sábado hacéis lluvia de ideas —brainstorming, todo vale— y el domingo volvéis a la lista y la analizáis con un poco de más objetividad y ya decidís qué funciona y qué no.

Yeah. Ya a la noche, casi de madrugada del domingo al lunes, el Sol cambiará de signo y habrá que echarle un buen vistazo a nuestra casa ocupada por Sagitario y, por supuesto, a la última carrera de Júpiter hasta que se despida de Acuario el 29 de diciembre e ingrese en… ¡Piscis!

Pero eso ya para la semana que viene lo hablamos. Y como siempre, recibid de mi parte un cariñoso:

¡AHOI!

***

El resto lo sabéis. Que podéis seguirme por un montón de portales: facebook, twitter, instagram, ese Youtube fullero y hasta por telepatía. Aprovecho para dar las gracias porque ya se me llenó la agenda de noviembre y me da mucho gusto esto de que un mes antes, ya se me complete todo hasta arriba. Millones de gracias, de dankes y todo eso.

Y como siempre sabéis además que podéis suscribiros colocando vuestro correo —somos más de 2000 suscriptores y suscriptoras— y así os llegan directamente a la bandeja, cada dominguito, recién salido del horno. 

Se os quiere, se os abraza. Lo de mi oferta sigue en pie: ¿alguien por la laguna de Catemaco que me ponga en contacto con una bruja eficiente? ¿Expertos en maleficios entre los lectores y lectoras? ¿Amigos o parientes en la mafia esotérica?

Acordaos de sonreír y respirar.

Con mucho love,

Emilio

 

 


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cuando envías un comentario estás aceptando la política de privacidad de Mochila Astrológica.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

3 ideas sobre “Boletín Astrológico: del 15 al 21 de noviembre de 2021