Berlín, la ola de calor y Marte en Leo.

Boletín Astrológico: del 21 al 27 de junio de 2021


¡Ahoi, ahoi, ahoi, capitanas y capitanes! ¿O he de decir también capitanos? En cualquier caso, un enorme ahoi a esas manos vuestras que tironean del volante y las velas de cada tema natal e intentan reajustarse a eso que sucede arriba. ¿O no va de eso el arte de leer el cosmos: de entender que hay unas fuerzas que jalan para allá o para acá y de decidir si nos adaptamos y cedemos a esa dirección?

Aquí jugaría un gran papel el tipo de modalidad que predomina en nuestra carta. Esto es: no es lo mismo una carta mutable, siempre en duda, siempre readaptando el volante, que una carta muy fija que aunque sabe y está bien que se va a pegar la hostia no está dispuesta a cambiar la dirección porque, ¿quién sabe? Lo mismo el muro desaparece en el último momento o sobrevivimos al tortazo y detrás por fin se halla eso que tanto anhelamos. Así que a lo largo de este boletín ya tenéis una pregunta de reflexión: ¿Qué modalidad es la más fuerte en vuestra carta? ¿Y cuál la débil? 

Espero que se me haya entendido. O me levanté demasiado poético esta mañana. Mañana con ola de calor. Ayer las noticias anunciaban que Alemania era el país con las temperaturas más altas de toda Europa. A mí me recordaba una estancia veraniega granadina cuando, a las diez de la mañana los termómetros ya rozaban los treinta grados. Pues lo mismo aquí. Pero sin tapas ni la Sierra Nevada de fondo. Mucho calor.

El calor lo puede generar el calentamiento global y astrológicamente también lo puede simbolizar Marte —por su sequedad y calentamiento— y el Sol —que es un poquito menos seco pero también muy caliente. Una conjunción de estos, sobre todo en signos secos, puede dar personalidades muy egoicas, muy mandonas, muy de ir a los suyo, muy de no escuchar a los otros… Eso es la sequedad astrológica. Esa es la falta de humedad: la humedad es empatía, escucha, dialoga, se funde con el otro… hasta le punto de perderse, como sería el caso de un arquetipo pisciano que llega a confundirse y emborrona los contornos de su propia personalidad.

Pero yo vine aquí a hablar del Boletín semanal, de lo que nos espera esta semanita con el Sol en Cáncer y el inicio de una nueva estación —verano, invierno— y lo que se llama el 0 de Cáncer o la cuarta de Cáncer, que se estudia en Astromundial para analizar el próximo trimestre de las naciones.

A nivel más personal, los cangrejitos cumplen años y eso implica que nuestra zona Cáncer de la carta se ilumina —y además se ilumina muy bien porque Júpiter en Piscis la aspecta y con recepción muy bonita. De hecho, como os contaba hace poco, a pesar de las tensiones entre Saturno y Urano y los comecocos que veo en las consultas, siempre encontramos eventos y momentos para el hedonismo, las vacaciones, mejores financieras o simplemente anímicas.

¿Y entonces qué nos trae esta semana además del ingreso del Sol en Cáncer?

Veamos…

El mismo lunes 21 iniciamos con un lindo trígono entre Venus y Neptuno, de Cáncer a Piscis y en el grado 23: este Venus tan cariñosete ya nos dio regalitos con el trino a Júpiter y sigue romantizando y suavizando la zona cangrejera. Fiestas, cumpleaños, sentimiento de familia, de comunidad, de tribu, fotos, un poquito de nostalgia, protección. Al aspectarse con Neptuno aumenta sus dotes místicas, poéticas, mágicas, sensoriales y lo mismo te escribe una oda que te invita a ver una puesta de sol hechicera. El aspecto es lindo para conectar con un amor que va más allá de lo carnal e incluso de lo humano, esto es, extendido a los animales, plantas, el universo entero... que de eso va Neptuno si le pillamos de buenas.

Luego el martes 22 tenemos notición. O, bueno, noticia guay de cualquier manera porque Mercurio despierta de movimiento retrógrado. Como siempre, nos interesa el grado donde el planeta realiza el cambio de movimiento que en esta ocasión es el grado 16, y comprobar qué nos toca —por conjunción, más que nada, y que sea planeta personal— y la casa que nos ocupa y rige.

Sabéis que me gusta desmitificar las retrogradaciones —¿de qué sirve tanto drama?— y que, como siempre, de peores hemos salido. Lo que pasa que me parece significativo que en apenas dos días dos planetas importantes cambien de dirección: esto es, hoy domingo, mientras redacto estas líneas, Júpiter comienza a ponerse retro y Mercurio, dos días después, comienza a moverse hacia delante.

Esto me hace deducir que puede ser una semana, o unos días idóneos para reflexionar, o remaniobrar, o recambiar de dirección, estrategia u opinión ya que hay dos planetas allá arriba —uno que nos habla de la ley y el dinero, entre otras cosas; otro que tiene que ver con el comercio, los desplazamientos y la mente— que se quedan un momentito quietos y que deciden moverse en el sentido contrario al que llevaban practicando.

Además, son dos planetas que están domiciliados en sus signos respectivos, esto es, que funcionan muy bien: Mercurio en Géminis y Júpiter en Piscis. Ya me contaréis qué plan tenéis en la cabeza, a qué cosa le dais una última vuelta y hacia dónde pensáis dirigiros este invierno / verano.

Luego el miércoles 23 el Sol en Cáncer le planta trígono a Júpiter en Piscis —por esos primeros graditos que tanta alegría dan estos meses— y promete un año bondadoso a quienes cumplan en la fecha, que el Sol y Júpiter se llevan chachi, y con esa combinación, todavía mejor. Aparte, la Luna anda por Sagi: o sea, una revolución solar muy, muy, muy jupiteriana.

Quizá el aspecto complejo del día —y tampoco es para tanto— es la oposición de Venus a Plutón, pero bueno, nada ni nadie es perfecto y algún desafío siempre es motivante. Venus en tensión al planeta del inframundo puede producir amores kármicos, celos, posesividad, relaciones enfermizas, necesidad de drama y de intensidad emocional, talante psicoterapéutico o algún problemita venéreo. Grado 26.

Y ya el jueves 24 pues Luna Llena al canto o plenilunio, plenilunio. La lunación como tal no está tan mal, tiene a Júpiter por ahí beneficiando al Sol —en Cáncer— y a la Luna —en Capri. Pero el regente de la Luna, esto es, Saturno, se encuentra retro y por supuesto en cuadratura a Urano, así que no me parece un evento tan divertido, por no hablar de que Capri no es un signo de mucho cachondeo. Va a activar tensiones en el eje fíjo, asuntos familiares —estos quizá de manera positiva—, temas del trabajo y responsabilidad. Lo veremos en su momento. La lunación se da en el grado 3 —siempre cerquita de esa zona chachi de los signos de agua.

Más cosas…

El viernes 25, Neptuno empieza a retrogradar. Ni caso. Es el grado 23 de Piscis y durará hasta el 1 de diciembre más o menos. Como siempre os digo, al tratarse de un planeta transpersonal sus efectos —al menos en teoría— debieran ser tan sutiles que dudo que podáis captarlos. Ahora, si alguien es capaz de percibir los efectos de este planeta que se moverá un grado atrás en cinco meses, pues felicidades.

Nos despediremos el domingo 27 con el ingreso de Venus en Leo, porque Venus lo vale y hasta el 21 de julio. Venus en Leo no está mal —a ver, Venus a fin de cuentas está bien siempre en todos lados; aunque esto es una opinión personal—: eso sí, incrementa el ego, el miradme aquí estoy, el romanticismo infantil, la intuición seductora, la generosidad —pero generosidad para que se enteren de quién soy YO—, el gusto por el drama y por mandar en las relaciones. Sí, sí, yo te amo y mucho —es signo fijo— pero se hace lo que yo diga.

En fin, cosas de este Venus que, como siempre, endulzará la vida del signo que transita, esto es, leones y leonas, y por trígono también agradará a los Aries y Sagi (más a estos últimos) que también pueden andar guasones, sociales y con ganas de retozar en la sabana africana.

Contadme los detalles y por supuesto acordaos de los pobres cuando os lo estéis pasando bien…

***

Qué gusto poneros estas líneas chorreandito en sudor y a puntito de volver a saltar a la ducha de agua fría (en plan ducha retrógrada, repitiendo y repitiendo).

El resto, lo de siempre, que ando por facebook, instagram , youtube y twitter y que me ayuda un porrón que compartáis por aquí y por allá estos requeboletines. Por fi, dadle al like, pero sobre todo compartir por aquí y por allá, que así es como me inspiráis y me da gusto seguir escribiendo. 

Y las gracias. Las gracias, gracias, gracias. Danke schön. A quien me lee, me comparte, se atreve con mis mega coachings/consultas, me escribe por privado, por telepatía, se apunta a mis talleres, me hace cosquillas virtuales y toooooda la demás mandanga.

Ciao, amiguetes. Feliz ingreso del Sol en Cáncer, feliz plenilunio, plenilunio, feliz cambio de estación.

 

 

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