Las granadas, escorpianas, como este tiempo.

Boletín Astrológico: del 1 al 7 de noviembre de 2021


Ya sí: oficial. Noviembre iniciado. Y —al menos— con un aspecto que se repite por última vez y que coincide con la confección de este texto: el trígono final entre Mercurio —directísimo, a todo gas, en el dubitativo, plástico e intelectual signo de Libra— y Júpiter —también directísimo, afortunando vidas, exagerando zonas y protegiendo a los Acuario y las Acuario del último decanato. O sea, que el trígono se da en el grado 22.

Ojo, que como siempre trabajamos por regencias y toda esta mandanga, el contacto amoroso entre ambos planetas activa y sugiere un diálogo entre nuestras casas mutables, estas es, las que tienen cúspide en Géminis, Virgo, Sagi y Piscis. Si encima esas son tus casas angulares: 1, 10, 7 y 4, pues mejor que mejor.

Justo ayer en una consulta —de un antiguo alumno— volvíamos a darnos cuenta de la importancia de estar pendiente de quién manda en cada casa y qué práctico es tener en cuenta tener los estados cósmicos de los planetas: no porque la vida nos vaya a ir mejor o peor, sino porque atinamos muchísimo más con las predicciones.

Por ejemplo, mi querido alumno tiene el Ascendente en Tauro y la casa VII, por tanto, en Escorpio, con Saturno presente. Fijaos que el tema que le preocupaba tenía que ver con la pareja y una suerte de arreglos y contratos (todo casa VII, claro).

Claro, nos era de vital importancia —para resolver bien sus dudas— deducir qué planeta teníamos que vigilar y que mejor representase al otro/otra.

Al loro:

  1. Por un lado, casa VII en Escorpio. Conviene mirar a su regente y NO miramos a Plutón sino a Marte.
  2. Además tenemos a Saturno en VII con lo cual, algo de las cualidades de este planeta modela también.

¿Qué hicimos? Buscamos al regente de la casa VII: Marte, y lo tenía en Géminis. El problema es que no aspectaba a la casa VII y eso como que le quitaba un poco de fuerza.

Peeeeero… pero: resulta que a ese Marte en Géminis lo aspectaba Mercurio en Virgo y lo recibía por domicilio y exaltación —sorry, lo siento, todo un poco técnico, pero es que así es la Astrología…

¿Conclusiones? La pareja /socio era de naturaleza mercurial: Sol en Virgo y además tenía el Ascendente en Aries (Marte, Marte, Marte) con una tensión de Saturno (el Saturno en Escorpio de su casa VII). Y el planeta a vigilar en su carta era ese ¡Mercurio en Virgo!

Bueno, perdón, me puse muy técnico: es que me emocioné poniéndoos al ejemplo. Mejor pasemos al análisis de la semana y recordad que, a pesar de todo, os quiero mucho.

En general la semana podríamos definirla como: la semana de la Luna Nueva —novilunio, novilunio— y como la semana del cambio planetario de Mercurio y de Venus —esto es, ambos planetas cambian de signo y, consecuentemente, la emisora de radio cósmica. Vamos, que el cielo nos toca otra música y allá vosotros si queréis bailarla o no. ¡Y vosotras también!

Vamos con el martes 2 y la cuadratura de Mercurio y Plutón, desde Libra a Capricornio y en el grado 24. Supondrá un pequeño bachecillo, un ataque de celos parejil, unas malas palabras de la socia o una mini paranoia en el quehacer diario. En fin: la cabeza —la mente, Mercurio— un poco mal pensada —Plutón— y un poco harta de sentirse que cede, la manipulan o no la tienen en cuenta como se debe —Libra, Plutón. Todo esto en asuntos además que impliquen socios —Libra—, trabajo —Capricornio—, enseñanza y viejos y viejas —lo Saturnino— y también legalidad —Saturno, Libra.

De nuevo, es sólo un día: pero algunos pueden notarlo antes y después. Siempre según vuestra carta, bombones.

¿Qué más? Pues el miércoles 3 ingresa la Luna en Escorpio —aguijoncito, aguijoncito—y a partir de ahí todo es una cuenta regresiva para la Luna Nueva —novilunio, novilunio— del jueves 4.

¿Que si me gusta la Luna Nueva? Pues perdón, pero no. Ojo, que es energía escorpiana y lunar y yo me la conozco de memoria: pero para unos pocos y pocas, tanto dramón, envenenamiento, coerciones emocionales, chantajes por lo bajini, secretito y trauma, y ganas de sanar le pueda provocar un empacho. Esto es: los estómagos y las emociones un tanto revueltos.

La movida es que la Luna Nueva —novilunio, novilunio— no es más que más machaque para las cuadraturas fijas del mes. Os lo mencionaba en un post hace poco —os marcaba Gran Cuadratura— y ahora con la lunación, pues toma tres tazas y encima Marte involucrado, que es planeta de folleteo, sí, pero también de peleas, destrozos, deporte, incendios y accidentes.

Claro, en la Astrología cabe todo —no va a ser siempre «el abrazar tu sombra» y el «pide y se te dará»; no querides: en Astrología también hay guerras, sacrificios, «no pain, no game», pócimas y cornadas.

Pensadlo: tenemos al Sol y Luna conjuntitos en Escorpio en el grado 12 —la zona a vigilar de vuestra zona fija Tauro, Leo, Escorpio y Acuario— y ENFRENTE —pero exactamente enfrente— está Urano en Tauro.

Si la Luna y el Sol en Luna Nueva marcan un matrimonio, un inicio, un besito, una comunión: con Urano del otro lado mandándoles rayos y centellas y caprichos, pues como que nos juntamos pero nos repelemos al mismo tiempo… ¿veis? Entonces pareciera que da pie a periodo un tanto divorcista o, cuanto menos, difícil de congeniar bien o con ciertas sorpresas, giros inesperados, novedades…

¿Que os gustan las emociones fuertes, los carruseles y el improvisar? Pues de puta madre. Pero si sois de agenda organizada y de querer tenerlo todo bien atadito vais a estar jodidos con esta configuración. Contad con imprevistos, porfis.

Luego es verdad que el regente de la lunación, Marte, está también en Escorpio —lo cual por un lado da mucha fuerza, valentía, coraje, un par de ovarios y de huevos, o uno de cada— pero recordemos que mal llevado este Marte acusa de temeridad, de egoísmo, de imponerse porque sí y toda la mandanga.

Este Marte está muy cerca del matrimonio cósmico —provocando rupturas, discusiones, gritos, emprendimiento conjunto o sexo desaforado— pero va camino de una tensión o bloqueo de parte de Saturno y luego de Urano.

¿Se pueden empezar cosas este mes? A ver, poder se pueden, y según vuestra carta puede que no os falten las ganas: a fin de cuentas, los planetas están en buen estado y encima directos…

¿Habrá que contar con giros bruscos, borrón y cuenta nueva, si te he visto no me acuerdo, portazos, o demoras? Pues también. Marte manda en este cielo y mucho, pero fijáos cuántos tropiezos tiene durante su periplo.

¿Qué más?

Los cambios planetarios. ¡Los cambios planetarios!

Y todos el viernes 5:

  1. Venus ingresa en Capricornio.
  2. Mercurio ingresa en Escorpio.

Vamos a ver: vamos a leernos muy atentamente. Estos dos cambios están muy bien, son cambios normales, parte del ciclo —eso sí, más energía marcial en el ambiente y lenguas viperinas y mucha voluntad y proyectos y fijeza que merece ser evaluada (lo digo por Mercurio en Escorpio, claro).

Lo que pasa es lo siguiente: Mercurio, por un lado, tiene su ciclo normal de unas tres semanas —vamos a sentirlo, buscad la casa que os ocupa Escorpio, plis— y durará hasta el 26 de noviembre.

Lo de Venus ya es otro cantar y es que Venus este año retrograda —este año y parte del siguiente. Venus en Capricornio que si es ambicioso, busca relaciones un tanto clásicas, necesita cierto reconocimiento social, disfruta del trabajo y de una imagen corporativa, disfruta del mandar y hasta cuenta con un gusto sobrio, recatado pero a veces un tanto lujoso… Sí, sí, todo lo que queráis.

Y que sí, que Venus en Capricornio pues beneficia a los Capris y de rebote a Tauro y a Virgo —al primero, muchísimo más. Pero a lo que voy es que, entre pitos y flautas, entre ires y venires, nos queda este Venus para rato.

¿Hasta cuándo? Hasta el 6 de marzo del 2022, querides. O sea, cuatro mesesitos para repasar asuntos venusinos —venusinos y saturninos— y de la casa que os ocupe. De momento, andará directo hasta finales de diciembre. Así que aprovechad hasta entonces para esas peluquerías, exhibiciones, coqueteos con la jefa, vídeos de Twitch y Tik Tok y todo lo que tenga que ver con el placer y los hobbies y el amor torero.

Y poco más…

Ah, no. Que el sábado 6 ya estos dos se saludan: Mercurio en Escorpio le planta un sextil a Venus en Capri, a los primerísimos grados del signo, claro está. No es para tirar cohetes —aquí de nuevo entran en juego las regencias— pero a nadie le amarga un Venusquizá un paseíto lindo por el barrio, una conversación linda con las hermanas, un taller literario o unas carreras con los críos pueda resonaros con esta posición celeste.

¡AAAAAAAAAAHOI!

 

***

Poco más. Que podéis seguirme por un montón de portales: facebook, twitter, instagram, ese Youtube fullero y hasta por telepatía. Aprovecho para dar las gracias porque ya se me llenó la agenda de noviembre y me da mucho gusto esto de que un mes antes, ya se me complete todo hasta arriba. Millones de gracias, de dankes y todo eso.

Y como siempre sabéis además que podéis suscribiros colocando vuestro correo —somos más de 2000 suscriptores y suscriptoras— y así os llegan directamente a la bandeja, cada dominguito, recién salido del horno. 

Se os quiere, se os abraza. Se os desea una semana guerrera y muy bella, mágica y chachipirulística. Nos toca un poco de drama con esta Luna lunera, pero que sea leve, que pase, como las nubes y como todo.

Emilio

Imagen de Fruchthandel_Magazin en Pixabay

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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2 ideas sobre “Boletín Astrológico: del 1 al 7 de noviembre de 2021

  • Montse Canes

    Gràcias, Emilio. Veo tu correo con la nueva entrada del boletín a las 11:11, sonrio, preparo el secon round de cafeïna, leo y releo con làpiz y papel, sabiéndome mal que se acabe a pesar de tanta y tan buena información!
    Impaciente por nuestra cita en una semana 🤗
    Gracias por un Domingo màs!

    • Mochilastrológica Autor

      jaja, me encantan estas sincronías, numeritos dobles, gatos que nos guiñan el ojo y familiares que a la noche nos visitan. Te veo pronto y que disfrutes mucho, mucho este último boletín.