Venus en Virgo, Sol en Leo, plenilunio, plenilunio en Acuario y mucho México.

Boletín Astrológico: del 19 al 25 de julio de 2021


Aquí mirando el mar, en esta playa paradisíaca, me reía a solas recordando mi escena de ayer en una camioneta, apretado entre sacos y mujeres -eran mayoría- que hablaban de velorios, finados, siete vergas y partirse la madre.

Una venía bien borracha. Bien tomada, que dirían acá y acabó a gritos, el puño en alto, los ojos vidriosos, desafiando a las dos que se sentaban con el conductor: Perras culeras con pulgas, vociferaba, mientras el hijo la calmaba como quien calma a un perrillo ladrador e indefenso y es que la mujer apenas se sostenía de y no era más que ladrido. Puro ladrido.

Así que otra conclusión de este México multicolor:  Aquí se bebe. Se le da duro al alcohol. A la chela. (A la cerveza). Pensad que estoy aquí contemplando el mar, en una aldeíta mínima, puro silencio, Shamti Shamti y apenas se bajaron una horda de mexicanos y mexicanas -supongo a pasar el finde- y en lo que va de una hora se han vaciado no sé cuántas cervezas y les acompaña un altavoz gigante donde suena corrido para que no quede choza sin enterarse.

Los lugares de playa son lunares, esto ya lo he dicho: la gente va y viene, como la Luna, el mar sube y baja, se dan asuntos frugales, rápidos, de corta duración. Las vacaciones son de la casa V. El ahogar las penas en nel alcohol y cualquier tipo de adicción vienen de la casa XII y o de tensiones de Venus o de la Luna o del puñetero de Neptuno, que también sabéis que tanta tirria le tengo. Y mis prejuicios y ayunos son de Saturno y de mi casa VI.

Otra nueva conclusión que también siempre repito: todo, absolutamente todo, desde un sonido a un sabor a unas caricias a la forma en que te despacha el carnicero, todo puede ser descrito astrológicamente.

Yo escribo estas líneas con el Sol oponiéndose a Plutón, desde Cáncer a Capricornio y además con la Luna en Libra, más o menos por los últimos grados, lo que activaría a estos tres planetas por tensión: lo que se llama una cuadratura cardinal, de estas que dan cambios, giros, replanteamiento de la acción. Porque los signos cardinales actúan, mandan, emprenden… Quizá fue esta tensión la que ayer me hizo testigo de la escena de la camioneta: mujeres que querían hacer justicia (Libra) y que estaban emparentadas (Cáncer) y donde salía el peor veneno de cada una (Plutón). Pero bueno… a toro pasado… ya se sabe.

Por cierto que pronto tendremos la Lunita en Escorpio con sus siguientes tensiones fijas, pero en los primeros grados se encontrará con Júpiter en Piscis y eso siempre nos mola. O si no, leed aquí que seguro que os sorprende.

Pero pasemos ya a nuestro análisis astromochilero de la semana. Viene una semana simpática, sin graves tensiones pero sí con dos cambios importantes planetarios: esto es, Venus ingresa en Virgo y además aspecta a Júpiter en seguida (ese Júpiter en Piscis todavía fuerte en el signo de los pececitos) y el Sol que pasa a Leo.

Por otro lado, tendremos una Luna Llena en Acuario muy significativa porque repite un grado que ya se marcó en marzo y en diciembre del año pasado.

Y el resto… bueno el resto os lo cuento en seguida. Comencemos.

Nos toca hacerlo ya desde el martes 20 y el sextil entre Mercurio y Urano, desde Cáncer y Tauro. Ya he comentado en ocasiones previas lo bien que se llevan estos dos signos -dos signos con carácter femenino, lunar- así que, siempre que el resto de la carta y planetas no lo impida, los aspectos de sextil entre estos dos arquetipos suelen generar armonía.

En este caso, Mercurio y Urano despiertan la mente, estimulan la conversación y los viajes; las tradiciones se renuevan y también la manera en cómo nos nutrimos y nutrimos a los otros. Ideas que chispean. Hermanos y hermanas inventores. Con ganas de novedad.

El miércoles 21 es el día en que Venus sale de Leo -recordad leer y repasar el especial sobre la conjunción de Venus y Marte- e ingresa en Virgo.

A mí me encanta Virgo -bueno, me encantan todos los signos- pero es verdad que los antiguos decían que Venus en Virgo como que no, como que regular, como en caída. Algo así como la peor posición de Virgo.

Es verdad que tampoco es lo mismo tener un Saturno o un Marte en caída que un Venus, ese planeta tan seductor y empático y por eso aquí decimos que A nadie le amarga un Venus y que vais a encontrar a gente muy, muy, muy atractiva con esta configuración. Venus en este Virgo exquisito, servicial, terrestre, del cuidado del cuerpo y del detalle, puede dar tremendos bombones, amantes del bienestar, disfrutones de la dieta y del autocuidado. Yeah.

Pero como el planeta está en caída pues habrá momentos en la vida -cuando se activen por primarias o por lo que se llama el divisor– que podría darnos un batacazo sentimental o el clásico nunca me siento satisfecho o satisfecha en asuntos del corazón y eso lo suplo con mil matrimonios o romances.

De una u otra manera, tendremos a Venus por Virgo, volviendo coquetos, lindos, empáticos y disfrutones a los nativos y nativas del signo. Y hasta el 16 de agosto.

Además, atentos y atentas porque justo un día después, el jueves 22, el día de Júpiter, Venus en Virgo se opone a Júpiter en Piscis. Es una tensión particular porque las recepciones son un tanto raras: pero no está mal… bueno, siempre que Júpiter no os lleve a los excesos y a que la noche os confunda. Pensad que Júpiter exagera, Piscis difumina y Venus quiere pasarlo bien, sobre todo aspectado por tensión. Vamos, que los límites se pierden. Y la duda crece: ¿me ama? ¿no me ama? ¿Carne o pescado? Signos mutables, querides. Signos de duda.

Seguimos. El viernes 23 ya ingresa en Sol en Leo. Yeah. Como siempre, os toca leer el especial de Leo aquí y, como siempre, os toca buscar vuestra zona ocupada por Leo porque allí es donde se ilumina y se activa la batería.

Claro, el Sol es la batería y en Leo brilla con un montón de fuerza y orgullo y siempre es un tránsito lindo de aprovechar. Anforchunatli -o sea, Unfortunately- nuestra zona Leo ya lleva una temporada rica activa: con tensiones de Saturno sobre todo pero también con esa conjunción de Venus y Marte en Leo.

Ya me contaréis y felicidades a ese signo de Leo que no me ha dado tantos amigos pero sí unos tremendos amantes con una linda y paradójica combinación Leo / Virgo. En fin, cosas de las sinastrías.

Luego el sábado 24 vivimos la Luna Llena en Acuario: una de las Lunas menos lunares por esto de que la rige Saturno y está en signo de aire, sociable, intelectual, pero no que no la metan en rollos emocionales porque no es de identificarse mucho.

[De nuevo, esta es la teoría. Luego hay que ver, como siempre, los aspectos de esa Luna y la carta al completo y de eso por ejemplo me ocupo yo en mis coachings astrales].

Ya analizaré este plenilunio, plenilunio más adelante, siempre que la conexión lo permita pero quedaos de nuevo con esto. El cosmos tiene memoria y la lunación repite un punto muy, muy, muy sensible que ya dio que hablar y estreses allá por Marzo del año pasado y luego se reactivó en diciembre (aunque con menos sinsabores). Me refiero al grado 1 de Acuario. Aparte, si nos ponemos cabrones, la Luna anda en conjunción disociada con Plutón en Capri e incluso en conjunción muy, muy amplia con Saturno. En fin. Un poema.

Es Luna Llena, plenilunio, plenilunio: sí que el tema es más emocional, de estrés, de dormir un poquito menos y de temas que regresan o salen a la luz. Pero todo bien… también pasará.

Acabamos con dos aspectos de Mercurio en Cáncer: por un lado, el mismo sábado tendremos un trígono a Neptuno en Piscis -poético, muy compasivo, un poquito confuso, de sueños premonitorios y conexiones con el pasado y otras realidades.

Luego tendremos que sumarle la oposición del domingo 25 a Plutón en Capri, ya más obsesivo pero también transformador o detectivesco o incluso enfermizo. No son aspectos tan graves pero sí creo que muy significativos para quienes cumpliese esta última semana -esos cangrejitos y cangrejitas- y para quienes tengan planetas personales por el grado 25 de Cáncer.

***

El resto, lo de siempre, que ando por facebook, instagram , youtube y twitter y que me ayuda un porrón que compartáis por aquí y por allá estos requeboletines. Aquí el corrido sigue de fondo y no sé cuántas cervezas o chelas se volcaron. Dos y media de la tarde, querides, y ya empiezo a ver narices coloradas del alcohol… 

También, como siempre, las gracias. Las gracias, gracias, gracias. Danke schön. A quien me lee, me comparte, se atreve con mis mega coachings/consultas, me escribe por privado, por telepatía, se apunta a mis talleres, me hace cosquillas virtuales y toooooda la demás mandanga.

Ciao, amiguetes. Jo, jo, jo.

 

Imagen de Michal Jarmoluk en Pixabay

 

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