Ligera la pluma y un poquito de respiro y deriva en esta semana con el Sol por fin en Sagitario.

Boletín Astrológico: del 22 al 28 de noviembre de 2021


Tengo una visita muy, muy querida y comentábamos esta mañana el: bueno ya fue, ya pasó el eclipse del eje Tauro/Escorpio, las tensiones entre los maléficos y, aquí continuamos, tostando el pan del desayuno.

De hecho, también varios días atrás, había posteado algo en las redes con la intención de quitarle hierro al asunto y además desmontar esta afición por el melodrama que tan poco nos ayuda (ni a nivel personal ni colectivo).

Hago un corta y pega, porque me parece que la info merece la pena y de verdad que no conseguimos nada —ni avanzamos, crecemos, integramos… me da igual el título que le pongáis— si nos dejamos arrastrar por tanto discurso de culebrón televisivo.

*

Como me estáis haciendo un porrón de preguntas sobre el eclipse del próximo 19 de noviembre, aquí un par de consejos y puntos que para mí resultan fundamentales. Allá vosotres:
⚡ Lo primero es que no os flipéis. Que vale, que sí, que eclipse. Pero no deja de ser una lunación, un plenilunio, plenilunio, una Luna Llena, un poquito más alterada pero ya está
⚡ Segundo es que, si bien la Luna y el Sol se oponen de Tauro a Escorpio y en el grado 27, los Nodos —que son los que determinan el eclipse— todavía se encuentran en Géminis y en Sagitario. Luego todavía más precaución con fliparos.
⚡ Tercero: ¿qué prisa con el melodrama y las ganas de mambo? Por un lado, vamos a tener eclipses entre Tauro y Escorpio por todo el año próximo y con efectos prolongados hasta el 2023; y además su alcance no es tan evidente como para darte la vuelta como un calcetín de un día para otro. Es más: se trabaja en ciclos de seis meses cada uno y se analizan y se comprenden mucho mejor con retrospectiva.
⚡ Conclusiones: Déjate de rollos y enfócate más en el día a día. Ya habrá tiempo de eclipses. Se miran, por supuesto, por casa —y afectan mucho más si estas son angulares— y con especial atención si conjuntan un planeta personal —de nuevo, nada de Ceres ni Vesta ni Príapo ni Algol; ¡nada de quincucios ni biquintiles! Si no… pues es lo que hay.
⚡ Además, recuerda que el Nodo Norte tiene un punto medio jupiteriano exagerado y el Nodo Sur funciona a modo de desagüe, alcantarilla, herida, oscurecimiento, sótano y apaga y vámonos.

*

De hecho, este era un pequeño post en las redes, pero se puede tirar mucho más del hilo, cotejar la diferencia entre eclipses solares y lunares —este era de Luna y para muchos astrólogos y astrólogas quizá con un poquito de menos peso—; tener en cuenta las tensiones sobre el grado 7 y 12 que se dieron entre los peces gordos del cosmos y que volverán a reactivarse allá por enero y otro montón de detallitos que posiblemente echarían abajo esta magnificación del evento del viernes. Esta gran flipada colectiva rollo portal energético del 11:11 y el ojo mágico del León con Sirio incluido.

Y ojo, que el eclipse sigue siendo eclipse, pero que ya tendremos más, con los Nodos ya por los signos y habrá tiempo de reflexionar y de que realmente se muevan eventos y se den manifestaciones.

Por otro lado, lo que sí que tenemos que celebrar es que  Marte ya se aleja de los bloqueos tanto por parte de Saturno como de Urano y se afloja la cabezonería, el ver quién pueda más, la sensación de bloqueo y de que sólo tenemos opción A u opción B. Además, y esto también mola mucho: el Sol justo pasa a Sagitario y Marte —todavía fuerte, domiciliado, emprendedor, cañero, luchador, sexual— pierde protagonismo para ganarlo Júpiter, aún en Acuario. Y eso de alguna manera suaviza aún más el ambiente.

Además, la semana nos ofrece el ingreso de Mercurio en Sagi —ese Mercurio bocazas y más bruto que un bocata de clavos—, su conjunción con el Sol y un cuarto lunar mutable. Y ahora sí: pasemos al boletín.

Lo hacemos, de hecho, el mismo lunes, con el ingreso del Sol en Sagitario: yeah, felicidades a todos los centauros y centaruas. A todos los que tengáis esta Luna, ¡a quienes lo tengan por Ascendente! Siempre es bonito recibir los rayos del Sol y la conjunción de este planeta, sentir su subidón de energía, la recarga de pilas, la posibilidad de algún premio, honor, orgullo, reconocimiento… brillo, de una u otra manera; la gracia de una estrella.

De nuevo felicidades y, como siempre, tenéis el especial sagitariano que mañana puntual compartiré por las redes y en los logos de vuestras de tela hipster.

Sigamos…

El siguiente aspecto lo tenemos el miércoles 24, cuando Mercurio salga de Escorpio —donde no es que sea la mega posición pero es verdad que su regente, Marte, lo respalda y le da cierto poderío— e ingrese en Sagitario.

A ver: ya sabéis que a mi me encanta mirar los estados cósmicos de los planetas —no por lo determinista que pueda resultar en un tema natal (nacemos con lo que nos toque y tan a gusto); sino porque tenerlo en cuenta resulta muy práctico para la predicción y para la Astrología Electiva, esto es: ¿qué planto, qué siembro, qué proyecto llevo acabo, en qué me concentro y dónde tengo que tener cuidado?

Así, con las mismas, si Mercurio en Sagitario es un poquito bruto y un poquito mucho ruido y pocas nueces y otro poquito de te cuento tal o cual teoría y proyecto pero luego no tengo ni constancia ni pragmatismo y vivo un poco en mi mundo de yupi… Pues nosotros y nosotras —que ya tenemos algo de nociones de Astrología— podemos andarnos con tiento de lo que se nos promete, de si se nos suelta un despropósito, de si nos falla la concentración y nos cuesta enfocar entre dudas, utopías y ganitas de filosofar. En fin. Que esta es la energía mercurial que nos rondará por las próximas semanas.

¿Filosofía? Sí. ¿Ganitas de aprender? Pues también. ¿De hablar de justicia, sentido de la vida, divinidades y hasta lo esotérico? ¡Claro! Y hasta una gran intuición o una especie de boca de cabra que lo que se canta, se cumple.

Pero además… falta de compromiso, dudas, indolencia, egocentrismo, creerse con la gran verdad, planes quijotescos, flipadas descomunales y otras grandes idas de la olla.

Es más, lo comentaba también en el vídeo que hice sobre noviembre, al mismo tiempo que Mercurio ingresa en Sagitario, el Nodo Sur no anda lejos y tenemos un poquito de riesgo de hacernos la gran paja mental, de que se pierdan los mensajes, se rompa el teléfono o la bicicleta…

Todo esto además coincidirá con el aspecto final de la semana: una conjunción entre el Mercurio y el Sol en Sagi y en el grado 5 con la que yo me andaría un pelín con cuidado. No porque sea peligrosa, joder, en absoluto: Mercurio no es de naturaleza perniciosa, sino adaptable —y en signo mutable como Sagitario, pues ni te cuento— pero es verdad que el Nodo no anda lejos y, encima, la Luna viene de un cuarto lunar en Virgo —regida también por Mercurio…

Se me vienen a la cabeza gente con diarrea verbal —hablar y hablar y hablar y no ser capaz de poner filtro— pero también un gran aluvión de ideas que no terminamos de digerir, parálisis por análisis o por que haya demasiadas opciones, estrés mental intentando escoger qué película ver en Netflix, atracón de información o de series o de imput, un negocio o un acuerdo de mucho bombo y platillo que se viene abajo y desavenencias familiares por asuntos de críos o dónde ir a pasar las próximas fiestas.

En fin: nada del otro mundo… Seguro que llega el domingo y seguiremos teniendo la oportunidad y la suerte de poder desayunar, que no es poco, de cantar alguna coplilla o cumbia reguetonera y hasta de pasear y estirar las piernas en compañía de alguien querido (que lo mismo, no para de hablar… pero qué le vamos a hacer, ¡nadie es perfecto!).

¡AHOI!

***

El resto lo sabéis. Que podéis seguirme por un montón de portales no energéticos: facebook, twitter, instagram, ese Youtube fullero y hasta por telepatía. Aprovecho para dar las gracias porque ya casi se me llenó la agenda de diciembre y me da mucho gusto esto de que un mes antes, ya se me complete todo hasta arriba. Millones de gracias, de dankes y todo eso.

Y como siempre sabéis además que podéis suscribiros colocando vuestro correo —somos más de 2000 suscriptores y suscriptoras— y así os llegan directamente a la bandeja, cada dominguito, recién salido del horno. 

Se os quiere, se os abraza.

Con mucho love,

Emilio

 

 


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cuando envías un comentario estás aceptando la política de privacidad de Mochila Astrológica.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

2 ideas sobre “Boletín Astrológico: del 22 al 28 de noviembre de 2021

    • Mochilastrológica Autor

      A ver, que me encantan los culebrones —de hecho, ahora leía un libro lindísimo donde parte tiene que ver con una telenovela. Pero por fa: telenovelas con un poquito de guasa, de sabrosura, de cumbia, de merequetengue… Que preciera que el cielo sólo pretende darnos disgustos y no es así. Al cielo también le gusta bailar la conga.