La Luna Llena en Piscis y conjunta a Neptuno. Pura humedad.

Boletín Astrológico: del 20 al 26 de septiembre de 2021


Normalmente acabo con las gracias, pero hoy quisiera comenzar con ellas: gracias. Por cómo habéis recibido el último artículo sobre la Luna en Tauro, apenas publicado ayer y que ya ronda las tres mil visitas. Sobre todo por esos mensajes, comentarios, corazoncitos, preguntas y experiencias que me habéis compartido en privado y abierto.

Comentaba Edgar, uno de los lectores astromochileros que por qué no monto un libro o un algo con estos especiales lunares y es verdad que es una idea con la que coqueteo desde hace ya una temporada. Montar un pdf o un librito o un taller al respecto. Poquito a poco. Lo iremos viendo. Entre tanto, mil gracias por esa fidelidad y además esa paciencia para ser capaces de tragaros un artículo de más de seis páginas en tiempos donde nos cuesta pararnos, sentarnos, relajarnos para leer (muy Luna en Tauro, por cierto, lo del reposo).

Y ahora sí, la semana…

La semana, como algunos o algunas puede que sepáis, se estrena casi con una Luna Llena, plenilunio, plenilunio, a los últimos grados de Piscis y parece un evento medio relajado —más allá de que se trata de una oposición, como toda Luna Llena— pues los regentes están de buen rollete y Piscis, además, es un signo agradable para la Luna. Resfriados, a lo mejor; un poquito de este o aquel achaque o sus típicas confusiones pseudorománticas puede ser un clásico de la lunación. Lo que pasa también es que Marte se opone desde Libra —mal estado cósmico, querides— en lo que se considera una tensión fuera de signo.

Así que la Luna Llena merece ciertos matices.

Además, tenemos un aspecto muy lindo mercurial —uno al que agarrarse antes de que Mercurio retrograde y el cielo acabe de retorcer sus cuernos; el ingreso del Sol en Libra y otras figuras que toca nombrar.

En definitiva, una semana muy, muy, muy colorida.

Comenzamos el lunes 20 con el trígono entre Mercurio en Libra —ese Mercurio todavía directo— y Júpiter en Acuario. Como sabéis, tenemos a Júpiter retro pero en unas semanas despierta y menos da una piedra.

Si Mercurio es la mente y Júpiter los estudios superiores; si Mercurio es la gente joven y Júpiter los maestros y maestras; si Mercurio en Libra quiere eventos intelectuales, lecturas, museos y Júpiter en Acuario apuesta por lo novedoso y de carácter social… pues tenemos un trígono muy chachi piruli para ponernos hasta el culo de libros, ensayos, colaboraciones, eventos colectivos politizados y con un regusto utópico.

Pensad que Mercurio es el comercio, el papeleo y los desplazamientos así que puede ser todavía buena fecha para cerrar acuerdos, compras, firma de contratos y toda la mandanga antes de que se debilite y empiece a moverse hacia atrás. Y ojo, que Mercurio retro tampoco es el mega drama; simplemente este primer aspecto la semana me parece lindo y digno de aprovechar.

Y para los más profis, buscad finalmente qué rigen y representan Mercurio y Júpiter en vuestra carta, porque están poniéndose en contacto con muy buen rollo esas casas de Géminis, Virgo, Sagi y Piscis. La pregunta sería: ¿Qué áreas facilita? ¿Qué casas conecta?

Luego el martes 21 de madrugada europeas sucede el plenilunio, plenilunio. Esa Luna Llena en Piscis y en el grado 28 y opuesta al Sol en Virgo y en el grado 28 también. O sea, muy a final de signo.

Y ahora voy a decir algo que me estoy adelantando un montón: pero este grado 27 o 28 de final de Piscis merece una nota a pie de página o una notita a guardar en el cajón porque será justo el punto en que se unirán el año que viene los dos benéficos, Venus y Júpiter, en mega bombazo de estado cósmico y a la bim, a la bam, a la bim-bom-bám.

Como sostengo que el cosmos tiene memoria —y creo que cualquier astrólogo o astróloga bien merece tener una agendita con mini eventos para ir repasando— y si bien una Luna Llena no te cambia la vida ni a la de tres, lo mismo encontraremos conexión entre los eventos de este plenilunio, plenilunio y lo que suceda en marzo y luego finales de abril del 2022.

En fin. Yo ya os avisé.

Pero bueno, lo que nos ocupa es la Luna Llena en Piscis… que sucede justo después de dos semanas del novilunio, novilunio en Virgo que trajo enfrentamientos en el curro, reajustes parejiles, peleíllas en grupos de whatsapp y posiblemente gente enferma, ¿no lo notasteis?

Hago de nuevo hincapié en lo de la enfermedad, los achaques, los resfriadillos y el cansancio porque el eje Virgo / Piscis materializa temas temas de salud: desde el chequeo a una vacuna a una alergia a un enfriamiento a un montonazo de lluvia, pues la cosa va de humedad y de vaguedad, de falta de precisión.

Bien, pues esto sigue fuerte: unas molestias en los ojos, un dolorcito de garganta, unos niños que me estornudan, una lavadora que se rompe o una mancha en el sótano rara y es que para la Lunación se une Neptuno: y si la Luna en Piscis ya es agua, con Neptuno ni te cuento.

La movida es que Marte desde Libra afecta por oposición a nuestro satélite y Marte siempre genera estrés —sea la salud, sean las emociones, sea el estómago, sea el hogar. Por eso atento a los aparatitos caseros que se escacharran o que funcionan de manera un poco peculiar, como si se hubieran enfantasmados.

Marte en Libra tiene que ver con la legalidad y los acuerdos y aquí lo que juega a nuestro favor es que tanto el regente de la Luna, Júpiter, como el regente del Sol, Mercurio, se encuentran en buen aspecto lo que potencia los escenarios intelectuales o artísticos o el intercambio, acuerdos, comercios, compras con carácter social o jurídico.

Quizá llega una carta o una aprobación o un documento importante —Luna Llena, culminación— pero no cantéis del todo victoria —Júpiter anda retro y Mercurio tiene que renquear—. Eso sí, estáis cada vez más cerca de vuestro objetivo.

El miércoles 22 tendremos dos eventos:

— Una cuadratura entre Mercurio en Libra y Plutón en Capricornio que puede dar obsesiones y contactos con nuestra zona oscura y blablablá. En fin, le puede el trígono de Júpiter pues marca la lunación, así que ni caso.

El ingreso del Sol en Libra, bello y complejísimo arquetipo, que tiene su especial astromochilero. No podía se de otra. Desde ya un montón de felicidades a quienes empecéis a cumplir años por la fecha.

Luego el jueves 23 Venus se opone a Urano, desde Escorpio a Tauro y por el grado 14. Recordad que llevamos todo el año con tensiones, desafíos, sorpresas, explosiones, divorcios y novedades en la zona media de los signos fijos. El aspecto de este jueves no es más que otra pieza extra de ese engranaje cósmico.

Venus son las relaciones y el placer —por supuesto el amor, también los hobbies— y opuesto a Urano puede traer discusiones o necesidad de llegar a un acuerdo en temas que tengan que ver con la pertenencia, el reparto equitativo, la armonía, la intensidad emocional y la libertad.

Repito que a nadie le amarga un Venus —y que incluso con tensiones, no es un planeta de los que te arrea con un mazo— pero si notáis tensiones parejiles o a la gente de vuestro círculo estresada o dolida o un poco talibanizada —a fin de cuentas, es un Venus muy apasionado en Escorpio— pues ya sabéis a quién echarle la culpa.

Ojo que puede dar el aspecto un gusto por la aventura, lo extremo, lo sorpresivo. Si organizas una fiesta o algún evento venusino prepárate para lo inesperado. Y a disfrutar.

Nos despediremos de la semana con un productivo trígono entre Marte en Libra y Saturno en Acuario y en el grado 7. Aquí tendríamos un ejemplo de un rescate planetario —y que hace poco nombraba en el vídeo de mensual de Instagram/Youtube.

El rescate planetario es un concepto un poquito más enrevesado de Astrología pero que de nuevo nos ayuda a analizar una carta, poder predecir y sobre todo poder matizar e individualizar cada tema natal. Porque tu trígono querida, no es el igual que el de tu vecina; ni tu oposición, querido, es la misma que la de tu pariente. Cada carta es un mundo, cada persona es un universo, y hay que andarse con cuidado con tanta generalización.

El tema del rescate de los planetas es ese momento en que un planeta fuerte le echa una mano a un planeta que anda débil —o sea, en mal estaaaaadooo cósmico—: en el caso de este trígono, Saturno en Acuario, a pesar de estar retrógrado, se encuentra bien puesto y es además, por tema de regencias, capaz de ayudar a nuestro Marte en Libra flojucho, dudoso, atado en ocasiones de pies y manos.

Esto es: un buen momento para el diálogo, un buen momento para despejar incertidumbres librianas, un buen momento para trabajar con paciencia, determinación y ciertas dotes de mando —Libra es cardinal—. Y todo esto llevado a asuntos legales, estéticos, de componente social y en los que pueda haber involucrado un socio, una socia, la pareja o hasta un enemigo o contrincante, que Libra es el otro o la otra, sea cual sea su naturaleza.

***

Y con esto y un bizcocho, me preparo el desayuno en esta mañana gris berlinesa y os dejo disfrutar de lo queda del fin de semana. A quienes podais: que muchos y muchas puede que trabajen… Ánimo y a darle duro.

El resto, lo de siempre, que ando por facebook, instagram , youtube y twitter y que me ayuda un porrón que compartáis por aquí y por allá estos requeboletines. Sabéis además que podéis suscribiros colocando vuestro correo —somos más de 2000 suscriptores y suscriptoras— y así os llegan directamente a la bandeja, cada dominguito, recién salido del horno. 

Se os quiere, se os abraza.

Un Ahoi desde Neukölln.

Emilio

Imagen de Pixabay.

 

 


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