Bueno, vamos a aligerar porque hoy hay mucho tema al que sacarle punta. Fijaos que tenemos semanas que pasan sin pena ni gloria y otras atiborradas de aspectos y curiosidades. Como esta, claro.

Y como todo el mes de julio: cargadito de regalos, con sus dos eclipses y los planetas un pelín poquito cabreados unos con otros. No es que se acabe el mundo ni mucho menos; de hecho, puede y espero que muchos os lo estéis pasando bomba. Pero eso, que en el cielo hay un poco de jaleo.

Este jaleo nos lleva acompañando ya varios días pero, digamos, esta es la semana en que muchos de estos aspectos se perfeccionan, es decir, se dan exactos.

Para empezar, estrenamos la semana con la retrogradación de Mercurio. Sí, el mismo lunes 8, Mercurio mete marcha atrás e inicia su periplo de despistes y reajustes. Y aunque muchos os sabéis la teoría, no está de mal recordarla.

Para empezar, la retrogradación es un efecto óptico y que en el plano astrológico coincide con una etapa de pequeños inconvenientes, trabajo interno y finalización de planes según el planeta que retograde.

Las retrogradaciones no son malas de por sí: son super necesarias para que uno evalúe, sopese, lime asperezas, mejore esto y aquello. Sabéis que Mercurio tiene que ver con la mente, la comunicación, el comercio, el transporte, los vecinos, los hermanos, los estudios y un largo etcétera, así que si se os olvidó comprarle un regalo a vuestra hermana o todavía no le devolviste la taladradora a la vecina, este es un buen momento para hacerlo.

Yo adoro reordenar y tirar papeles en esta época —pensad que Alemania es tan burocrática que uno tiene que reservar un armario nada más que para archivadores con contratos, facturas y declaraciones de la renta. También repaso viejos textos y lecturas; me gusta corregir y editar relatos con Mercurio retro.

Luego a modo más general, si viajo, acostumbro a llegar con tiempo de sobra al aeropuerto —tengo un largo historial de aviones perdidos de esta y otras vidas pasadas— y, si me acuerdo, le hago una copia de seguridad al ordenador.

Aparte, eso que os digo, que tenéis que mirar en qué signo retrograda Mercurio. Como esta vez lo hace en Leo, pues atraerá asuntos afines: de creatividad, de mando, de cómo dirijo, de cómo soy espontáneo, de cómo me relaciono con superiores o con mis subalternos. De la búsqueda de ego, de competitividad entre hermanos, de asuntos con el padre y de la generosidad y la justicia, tan bonita en este signo.

Y eso es sólo al principio, porque el 20 de julio Mercurio regresará a Cáncer y tendremos otros asuntos que tratar. Pensad, además, que toda retrogradación tiende a centrarse en lo interno o en el pasado; como Cáncer es memorioso y un buceador de los recuerdos, pues habrá más nostalgia, reencuentros con viejos amigos y viejas glorias de las discotecas.

Y luego… A ver: luego os interesa mirar en qué casa de vuestra carta retrograda. Si retrograda en la Casa 1 quizá afecte vuestro aspecto físico o incluso costumbres o vestuario; si es la 2 podéis aprovechar para hacer cuentas y presupuestos; si es la 3 ya es hora de que devolváis ese libro a la biblioteca o que os compréis o terminéis esa novelita que siempre os ronda la cabeza… y así de oca en oca.

Lo interesante —muy interesante y quizá un poco agresivo— es que, justo nada más ponerse retro, Mercurio se va a conjuntar a Marte en Leo. Tela marinera. Esto puede incitar al griterío, a querer correr más de la cuenta, a discusiones de viejos temas que aún quedaron pendientes… y también a cierta obsesión mental, porque Urano no anda lejos con la cuadratura.

De pronto me interesarían las experiencias de aquellos con planetas personales a sobre el grado 4 de Tauro, Leo, Escorpio y Acuario; vamos, los que cumplís el 25 o 26 de vuestro mes —a un muy ojo de buen cubero. Lo digo porque vais a vivir otra vez las mismas tensiones de Urano del año pasado, pero con Marte en Leo y con Mercurio retro involucrado. Contadmelo todo, por faaaaaaaaaa.

Recordad que Marte acelera, quiere marcha, tiene energía: y eso, por un lado, podría darnos la iniciativa para aprovechar este Mercurio y solucionar muchos asuntos pendientes. Claro que esa es una lectura muy positiva.

Luego, por otro, hemos de recordar el carácter un poco violento, mandón, brusco de Marte… Lo que os digo siempre: ¡acordaos de respirar! 

Además, y rizando más el rizo, y pensando en ciclos, algún evento/proyecto que finiquitemos o que emprendamos en estas fechas —debiera ser algo del pasado, o ya visualizado antes, o que tuviéramos pendiente— verá la luz o vivirá un empujón o sentirá sus primeros resultados cuando volvamos a tener la conjunción entre Mercurio y Marte, que será el 3 de septiembre. Entonces, Mercurio andará muy fuerte en Virgo y directo.

Pero basta ya de Mercurio retrógrado. El lunes 8 tenemos otro aspecto interesante: Venus, desde Cáncer, le dibuja un sextil a Urano en Tauro. Esto también os lo he dicho: que Tauro y Cáncer se llevan muy bien y que sus aspectos suelen caerle genial a los nativos. En este caso, el sextil se da en el grado 6 y potencia la creatividad, lo artístico, las ganas de pasarlo bien y contactar con gente diferente. Día lindo para liberar energía femenina, fabricarse unas bolas chinas o comerse un buen pene de chocolate con harina de espelta y espirulina azul.

Y qué bonito el comer y el gozar y qué disfrutones los aspectos armoniosos de Venus. Pero es que el cielo nos regala una de cal y otra de arena y, para el martes 9, el Sol le planta una oposición a Saturno en Capricornio. ¿Y qué dicen los cangrejitos que cumplen por esta fecha? ¿Están más pachuchos de salud? ¿Sintiendo la maternidad cuesta arriba? ¿Con una madre muy trabajosa o unas ganas locas de pegarle un portazo al trabajo? En fin, posibles lecturas de esta oposición de Saturno que tan poca gracia le hace al Sol y a Cáncer.

De hecho, el martes me resulta un día bastante tenso y quizá matice toda la semana: habrá cuarto creciente —vamos camino de una Luna Llena con eclipse— y dibujará una T-Cuadratura en el cielo muy dolida. A ver si el próximo martes os lo cuelgo por Instagram para que veáis el dibujito.

Luego el jueves 11 tenemos un par de aspectos importantes: el Sol le dibuja un trígono a Neptuno en Piscis, lindo, armonioso y balsámico. Para que los cangrejitos no lo vean todo tan negro, para que se amparen y expandan en lo espiritual, lo creativo y lo místico.

Además, este jueves viviremos la temida cuadratura entre Marte y Urano, desde Leo a Tauro y que ya llevamos sintiendo una semana —cuando, por ejemplo, se produjo ese fallo masivo en varias redes sociales. Tauro es un signo de tierra y, con Urano en tránsito, puede generarle temblores; añádele la cuadratura de Marte y ya tenéis todos los terremotos que se han dado en los Estados Unidos…

[Estaba pensando, por cierto, con mis pajas mentales, que los entrenamientos de HIIT (High Intensity Interval Training o entrenamientos a intervalos de gran intensidad) podrían ser una buena manera de canalizar esta cuadratura entre Marte y Urano: mucha caña, mucha intensidad, pero por ratitos muy breves. Pero en fin: otra paja mental. Además, no todo el mundo tiene ganas de matarse a sprints y burpees.]

Y nada, mis queridos, nos despedimos de la semana con otros aspecto también pesadito: la oposición el domingo 14 del Sol a Plutón, desde Cáncer a Capricornio. Llevamos viviendo esta tensión un buen montón de años pero, para esta vez, también matizará el eclipse del 16 de julio, que es oscuro de cojones.

Luchas de poder, pensamientos obsesivos, secretos que salen a la luz, sexualidad desaforada, visitas dolorosas al psicólogo, contactos con la muerte o el más allá, manipulación, sálvese quién pueda y una tranquilidad temeraria, a punto de estallar cual olla de presión, son algunas de las posibles lecturas para este aspecto… para el eclipse e incluso para todo el mes de julio.

… ay, ay, ay… qué nos gusta el drama…

***

Y nada, eso es todo. Os repito lo de siempre: que sigo buscando colaboradores para que contéis alguna cosita por aquí, por la página. De hecho, ya me han llegado un par de textos sobre Tarot mega lindos que pienso publicar esta semana.

También sigo buscando otros puntos de Spain is different donde poder dar charlitas, cursos, talleres y hokus pokus. En Barcelona sois unos pocos y en Mallorca también, así que podíamos juntarnos a darle duro antes que acabe el verano, ¿no? Por no hablar de mi Málaga querida donde pienso pasear pronto mi cuerpazo moreno.

Aparte, os cuento lo de siempre, que podéis seguirme por las redes, que le deis a los Likes, que me tenéis por  facebook, twitter, instagram y youtube aunque a veces no me asome ni para saludar. Ah, y que os suscribáis a la newsletter, así os llegan los boletines y el resto de artículos que voy subiendo. 

Os abrazo telepáticamente. Nos vemos muy prontito.

Emilio P. Millán

 

(Foto. Fte: depositphotos.com)

 

 

 

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