La verdad que me ha costado. Lo de ponerme con el Boletín. Y es que hoy, Día de Reyes -también día del astrólogo-, entre familia, comilona, regalos y roscón, bien podía habérmelo dado de descanso. Lo que pasa es que la semana que entra sigue graciosilla y, ¿qué os voy a decir?, me encanta cotillearos los secretos del cosmos.

Además, apenas hemos salido del eclipse solar y novilunio en Capricornio, con sus significados de siembra, objetivos y comienzos. Todo añadido a un inicio de año cañero, pues Marte entró en Aries. Así que, a pesar de la modorra post-banquete, del cafelito y del parchís, lo último que uno puede hacer es dormirse en los laureles. Hay que seguir dándole duro.

De hecho, la semana no podíamos estrenarla con más fuerza: el lunes 7 Urano despierta en Aries, ya en el grado 28. Y, ojo, que el cambio de movimiento tampoco resulta tan exótico; aquí lo interesante es que, por fin, después de bastante tiempo, todos los planetas andan directos y esto elimina bloqueos, retrasos e inconvenientes.

Se dice también que cuando un transpersonal despierta viene acompañado de eventos propios de su naturaleza. Y como Urano es violento y sorpresivo, pues quizá haya que prepararse para algún episodio inesperado. Atentos también a las noticias: asuntos de aviación, problemas de comunicación o redes sociales, jóvenes que se manifiestan, huelgas, tecnología, electricidad. Es el último tramo de Urano en el signo del carnero antes de ingresar, el 6 de marzo, en Tauro y ya pegarse allí siete añitos dando guerra a la economía, a los radicalismo, a la moda y a la alimentación.

Por cierto que, no menos importante, el lunes también tenemos cambio de signo: Venus ingresa en Sagitario. También ya era hora, pues Venus se ha pegado desde el pasado 10 de septiembre, entre ir y venir, paseándose por Escorpio. Esto supone un respiro general a la hora de relacionarnos y de buscar pareja y un super regalito para los centauros que, Júpiter mediante, se van a hinchar de mojar el churro.

Venus en Sagi apuesta por la libertad, por el amor en cada puerto, por aprender idiomas, por montar a caballo y, a veces, por enamorarse ingenuamente de cualquiera que no esté cerca. Habrá más ganas de viajar. De filosofear. De enseñar. De ir a la iglesia o hacer yoga.

Luego un día después, el martes 8, Mercurio en Capricornio se cuadra con Marte en Aries, en el grado 4. La mente se vuelve agresiva y los hermanos y los vecinos gritan más de la cuenta. Nuestros planes, viajes, salidas, tan bien organizados, de pronto deben ajustarse a algún contratiempo.

El resto de la semana transcurre con aspectos lunares -una Luna que pasa de Acuario a Piscis– hasta que el viernes 11 viviremos la conjunción anual entre el Sol y Plutón. Este año sigue dándose en el signo de Capricornio pero el grado cambia: Sol y Plutón se conjuntan ahora en el grado 21.

Los que cumplan por la fecha pueden vivir un 2019 de crisis, transformación, descubrimiento de nuevos recursos o una fuerza de voluntad de la hostia. Es lo que tiene Plutón, que no se anda con chiquitas: o te manda a terapia o te hace chamán o policía o yogui. Y este grado puede ser también muy interesante no sólo para los Capris, sino lo que tengan la Luna o el Ascendente por la zona; y por supuesto para los otros signos cardinales, Aries, Cáncer y Libra.

Nos despedimos la semana con los aspectos del domingo 13. Por un lado tenemos a Mercurio, rápido, organizado, planificador, un artista de los tiempos, que se une a Saturno -otro maestro de los tiempos- en el grado 12 y en Capricornio. Noticias y contactos con sabios, o la mente severa y concentrada, mensajes de autoridades, un choche viejo y destartalado que aparca frente a nuestra casa.

Eso por un lado.

Por otro, un aspecto bastante importante: la primera de las cuadraturas entre Júpiter en Sagitario y Neptuno en Piscis. De estas cuadraturas -son tres en total- os he hablado largo y tendido en el especial jupiteriano. En cualquier caso, quedaos con que esta se da en el grado 14 y con que viene a desafiarnos con una mezcla de fantasía y optimismo pendencieros. Tanto Júpiter como Neptuno super sueñan a lo alto, les mola lo místico y les puede la (des)ilusión. Y más que nunca hay que soñar alto, pero si no se tienen los pies en la tierra -Saturno-, la hostia final puede ser tremenda.

Por lo demás, cuadratura preciosa para ahogarnos en emociones, empaparnos de religión y filosofía, irnos de retiro budista a las Canarias o pegarnos 40 horas bailando a base de estupefacientes. Puede dar resfriados, goteras, problemas de humedad y de náutica, palabrería y conflictos religiosos. Ojito con los gurúes, las terapias y las bombas de humo que os venden en diferentes cursos.

 

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Ahora sí. Ya me despido. Por supuesto, como en cada Boletín, un trillón de gracias por leer. ¡Por compartir! Por la guasa. Por preguntar. ¡Por opinar! Por vuestros Likes. Recordad que podéis seguirme en facebook, twitter, instagram y por mi ya-no-tan-super-recién-estrenado canal de youtube. Que me encanta leeros. Que aprendo mucho, mucho, mucho vuestros comentarios y experiencias. Y que espero que los Reyes se hayan portado muy bien con vosotros y os hayan traído carbón del bueno. 

Un super abrazo,

Emilio P. Millán

(Fto. Fte: www.medscape.com)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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