A ver, vayamos al lío. O mejor, no. Primero, hagamos una pequeña observación:
Hace un par de días, el viernes pasado, publiqué un post en Instagram —y posteriormente en Facebook—, sobre la conjunción anual entre el Sol y Plutón. Post sencillito. Clarito. Con poquito drama. Como a mí me gusta.
Bueno, pues a raíz de este post me llegaron mensajes, consultas, whatsaps y toda la marimorena en tono asustadizo y catastrofista. Pues yo cumplo el 12 y a ver qué me pasa… Pues no sé si salir a la calle… Pues a ver si ahora me va a pasar algo muy terrible… Pues me aterroriza que bla-bla-bla.
De pronto caí en la cuenta de lo verde que algunos estáis en Astrología. Y también de que yo no hago mi trabajo tan bien como quisiera. Y es que lo último que pretendo con estos posts, con cada artículo, con cada boletín, es meteros miedo. Aquí se trata de aprender sobre los astros, conoceros, conocer vuestra carta y echar unas risas. Si buscáis dramas, abrid el periódico o enchufad el telediario o apuntaros a otra página y a mí me dejáis de seguir. Pero bueno, como de todo se aprende, a ver si esta semana subo algún vídeo sobre lo que es un Plutonazo y sobre un par de observaciones astrológicas para que espabiléis y se os despeje la cabeza.
He dicho.
Y ahora sí. Ahora… —tachán, tachán— ¡el super boletín!
Se trata de una semana más suave que la pasada, con un par de aspectos armoniosos y el cambio del Sol de signo. Eso sí, andamos acercándonos al siguiente eclipse del año, esta vez de Luna, y que se produce el lunes 21. Como se trata de una Luna Llena, y sus efectos se perciben días antes, pues lo mismo se os alteran los ánimos, os cuenta conciliar el sueño, andáis restregándoos con las esquinas, sensibles o con muchas ganas de juerga.
Pasemos al análisis. El lunes 14 Mercurio, desde Capri, le dibuja un tiernito sextil a Neptuno en Piscis. Ya sabéis que los sextiles son aspectos suavitos, que sólo pegan el empujón si uno ya se lo ha currado un poco: escritura, creatividad, salidas al mar, buen rollo con los superiores, empatía, una propuesta que se acepta o un hermano bohemio que nos dedica una canción. Para los que estáis mega capricornianos, trabajando duro, planeando a largo plazo, este será el momento de incluir masajes, clases de baile, y meditación dentro de vuestra apretada agenda.
Luego la semana transcurre sólo con aspectos lunares —Lunita por Tauro, tranquila y disfrutona; Lunita por Géminis, inconstante y despierta— hasta que llegamos al aspecto follarín del viernes 18, cuando Venus le guiñe un trígono a Marte. Lo hará desde Sagi a Aries, en el grado 11 y vale que el trígono podría estar más rico pero menos da una piedra.
Imaginaos: el planeta del amor y la seducción, de buen rollo con el del sexo y la voluntad; el ying y el yang ardiendo en la hoguera; deporte y riesgo, ligues extranjeros o profesores seductores; y si se os tiran a la boca, no salgáis corriendo, responded con lengua viva y entrenada (vale para Aries, Leo y Sagi o cualquiera con planetas lindos por ese grado y signos —pensad que, además, Júpiter anda cerquita y confiado).
Ese mismo día, by the way, Mercurio se junta a Plutón en el grado 21 de Capri. Sería interesante ver a cuántos Capris —que cumplieron sobre el 13 de enero— no les da este año por meterse a terapia o se les despierta la vena espiritual o se separan de la pareja o tienen una crisis de identidad de la hostia. Sólo generalizo. Pero no andaría mal hacer esa encuesta.
Mercurio conjunto a Plutón da una mente detectivesca, profundidad en el pensamiento, agudeza, voluntad y concentración —¡lo compro! También puede dar obsesiones, paranoias y una curiosidad un tanto mórbida —eso ya no lo compro tanto…
El sábado 19 tenemos oooootra cuadratura Sol y Urano —son varias al año, pero tan cardinal como esta no la veremos hasta dentro de bastante tiempo. El Sol en Capri va a tener que aguantarse con los cambios de planes: esto quizá lo pondrá nervioso, cascarrabias, desubicado y con ropa de trabajo que no es la suya. Es lo que hay, queridos. Son cosas de Urano.
Finalmente —muy en la línea uraniana y del próximo eclipse— el domingo 20, ya casi, casi al final del día, el Sol ingresa en Acuario. Sobre Acuario tengo un especial muy bonito que podéis leerlo aquí. Ya sabéis cómo son ellos: cabezones, elitistas, utópicos, futuristas, veganos, libres, caprichosos, originales, inventivos, muy de derecha so muy de izquierdas, espontáneos, hippies y, a veces, un desastre.
Esto de cierto desastre tiene sentido. Esto de no aguantar rutinas. O de moverse dentro de lo inesperado. Y  que Acuario es Carnaval, son los colores estridentes, el momento de saltarnos las normas del signo anterior, Capri, pues así es como mana toda la creatividad mágica de este arquetipo.
Decía Krishnamurti —que tenía el Ascendente en Acuario— que “el conocimiento y la memorización impiden comprender lo nuevo, lo atemporal, lo eterno”. Y este es el estadio al que el zodiaco se adentra, un calentamiento de motores para la completa disolución pisciana.
Así que a disfrutarlo.  Y desde ya: Muchas felicidades a todos esos Acuarios. I love you, guys.
***

Ahora sí. Ya me despido. Por supuesto, como en cada Boletín, un trillón de gracias por leer. ¡Por compartir! Por la guasa. Por preguntar. ¡Por opinar! Por vuestros Likes. Recordad que podéis seguirme en facebook, twitter, instagram y por mi ya-no-tan-super-recién-estrenado canal de youtube. Que me encanta leeros. Que aprendo mucho, mucho, mucho vuestros comentarios y experiencias. Y que espero que los Reyes se hayan portado muy bien con vosotros y os hayan traído carbón del bueno. 

Un super abrazo,

Emilio P. Millán

(Foto. Fte: thoughtco.com)
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