¿Qué pasa, queridos? ¿Qué onda, queridas? Aquí de dominguito preparándonos para estrenar semana y con gobierno español también recién inaugurado.

Comentaba una lectora en el blog que Urano en Tauro ya está haciendo de las suyas, repitiendo los ciclos y revolucionando la política de la península. Por supuesto, ahora nos queda ver cuánto dura: Urano es desestabilizador y pronto recibirá la cuadratura de Marte en Acuario por retrogradación, así que de esta no se libra ni el Tato.

Por lo demás sabéis que hemos pasado unos días bajo el influjo del trígono de agua -con Neptuno, Júpiter y Venus de por medio- con su ilusión, creatividad y espiritualidad. Esta figura y sus beneficios se reactivará en las siguientes semanas cuando ingresen más planetas en Cáncer. Fe, esperanza, familia, clan, protección.

Respecto a la semana que tenemos por delante os diré que se presenta un tanto puñetera. Son aspectos chicos los que se producen, un tanto repetitivos y la mayoría con Mercurio o Neptuno como protagonista. Como Mercurio tiene que ver con el intelecto y Neptuno con la confusión digamos que la primera lectura sería un emborronamiento de la mente. Y eso será lo que vivan muchos, una especie de nubecilla en la cabeza que no les dejará distinguir bien el camino y les haga andar un poco a la deriva.

En fin, pasemos al análisis…

La verdad que el primer aspecto semanal es muy lindo. El martes 5 Mercurio se arrima al Sol, los dos en Géminis y en el grado 14. Aquí voluntad e inteligencia se suman: claridad de ideas, determinación mental, dialéctica emprendedora, poder a través de la palabra y la comunicación. Digamos que uno podría augurarse la llegada de noticias positivas, el cierre de un pacto relevante, contacto con hermanos beneficiosos o incluso popularidad en el vecindario, con los escritos y ventas.

Pueden seguir lloviendo las propuestas. Las lecturas. Las invitaciones. Los cursillos. Las conferencias. Los desplazamientos cortos. Y la multitarea. Y es que todo esto se vincula con Géminis, que tiene la necesidad de curiosear en todo y la capacidad de poder hacer mil cosas a la vez…. Lo que pasa que tanta dispersión quizá no le sea tan beneficiosa como veremos por los aspectos que seguirán durante la semana.

Por otro lado, el mismo martes Venus en Cáncer se opone a Plutón en Capricornio, en el grado 18 generando conflictos monetarios y sentimentales, ataques de celos y úlceras en el estómago. Cáncer es rencoroso y Plutón enfrente le saca todos los recuerdos y la porquería acumulada en el pasado. Día emocional. Sensible. Apasionado. De echar a la pareja de casa. O de regresar al hogar con el rabo entre las piernas. Discusiones en la cocina. Y descubrimiento de joyas y reliquias.

Y ahora sí, entre el miércoles y el jueves se producirán los aspectos de Neptuno que vienen a matizar el poderío intelectual geminiano.

Fijaos. El miércoles 6 Mercurio en Géminis cuadra a Neptuno en Piscis. Yo le tengo a una tirria a Neptuno tremenda y es que el planeta se las gasta: te dice que sí pero luego que no, que no lo sabe, que no lo tiene claro; te pone la zancadilla por puro despiste, te estrecha la mano sin apretártela, te llena la casa de humedad y te mete en enfermedades raras sin diagnóstico. Neptuno es cine y poesía pero también mentira y desilusión. Neptuno son los plásticos, las burbujas del champán, el glamour y la anestesia.

Y os cuento todo esto porque, al producirse esta cuadratura, Géminis y Mercurio pierden buena parte de su poder y claridad mental y de pronto uno se despista, extravía las cosas, se olvidó de aquello, llega tarde a la cita o ya no sabe por qué dijo esto u lo otro. Si Géminis duda, con la cuadratura a Neptuno, dudará más. Si Géminis tiende a la multitarea de manera bastante efectiva; con este aspecto habrá más dispersión, caos y falta de control.

Por tanto habrá que tener cuidado con lo que se dice, con lo que se firma, con lo que se piensa y se cree. Con lo que se promete. Con los contactos y comunicaciones. Con lo que se vende. Con el uso de aplicaciones. Con cómo uno se desplaza.

Yo tenía una maestra a la que le gustaba mucho la Teosofía y ella decía que Neptuno es como el Velo de Isis: una especie de gafas que nos ponemos que deforman la realidad para verla a nuestra conveniencia. Claro, luego vienen las grandes hostias y decepciones entre la película que me creo vivir y la película que realmente vivo.

Esto viene a afectar sobre todo a aquellos que tengáis mucha mutabilidad en la carta -Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis- alrededor del grado 16. Y es que la cosa continúa porque el jueves 7 será el Sol el que cuadre a Neptuno. Endiosamiento, enamoramientos falsos, amantes y jefes escurridizos o un padre ausente o dado a la bebida…

Ojo que Neptuno también tiene alguna cosa buena. Alguna. Y además del talento artístico nos habla de la empatía, la mística y la necesidad de conectarnos todos en uno. Neptuno se pone en la piel del otro. Se diluye. Deshace su ego por echarte un cable. Raro es Neptuno y bien puñetero. Por eso se le relaciona con las drogas, las adiciones, la música, el baile y las profundidades del mar. Con el yoga, la meditación y el cristianismo.

Así que semanita neptuniana. Andad con ojo con lo que firmáis o se os promete. Leed bien la letra pequeña. Y disipad esta nubecilla con visitas a museos, actividades artísticas o vuestra personal oración. PEACE.

***

Y nada, esos son todos los aspectos semanales. Ya sí me despido. Muchas gracias por leer. Por compartir. Por preguntar. Por opinar. Por vuestros Likes. Recordad que podéis seguirme en facebook, twitter e instagram. Y si no, por telepatía. 

Un super abrazo

Emilio P. Millán

(Foto. Fte: pinterest)

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