Pues eso, que estamos aquí otro domingo de boletines, ya en pleno octubre —otoño o primavera, según de dónde me leáis— y con el cielo cargado de novedades. Una semana de ingreso solar, plenilunio, un Urano activo y una conjunción venusina nostálgica y con mucho gusto al pasado.

Por supuesto no podemos avanzar sin pegarle un repaso a esta última semana: así a grosso modo sabéis que tenemos una minipelotera de planetas en Escorpio —Mercurio, Venus retro y Júpiter— y eso que es sólo el principio. Conviene, por tanto, como ya mencionamos, echarle un vistazo a la carta para ver qué zona os ocupa el signo del aguijón y las cloacas. Algo. Un poquito. Un mínimo de eventos con sus sus analogías debieran producirse. Y si no, pues dejáis de leerme y mandamos la Astrología a freír espárragos.

Además, esta última semana el veloz Mercurio se la pasó a todo gas entre invitaciones, conversaciones profundas, análisis, pesquisas, invitaciones, gritos y cambios inesperados. La tónica sigue. Ahora veremos por qué.

Para empezar, el mismo lunes 22 este Mercurio escorpiano le guiña el ojo a Plutón con un sextil, todo en el grado 18. No es un supermegaaspectazo pero podría volvernos sagaces, rápidos, listos, un poquito manipuladores y con buen olfato para cerrar acuerdos.

Luego el martes 23, muy al final del día, tendremos cambio solar. Así es: el Sol se despide de Libra y entra en Escorpio. Ya os lo he avisado: Escorpio para rato. Transformación. Limpieza. Radicalismo. Sexualidad. Terapia. ¿Un coaching astrológico?

Mes para contactar con el pasado, con los muertos —claro, por eso se celebra el desvirtuado Halloween—, para recibir herencias o pegar un buen braguetazo. Recordad que por oposición, Tauro significa lo que TENGO; mientras que Escorpio viene a hablarnos de lo QUE EL OTRO TIENE. Bueno. Con todo os dejo aquí este especial sobre el signo para que lo leáis con calma y le deis duro.

Este paso del Sol por Escorpio vendrá, cómo no, matizado por los aspectos de los otros planetas. De hecho, el primero con el que se topa es la oposición a Urano en Tauro, el miércoles 24. El Sol opuesto a Urano genera nerviosismo, depara sorpresas, caprichos, rebeldía, locura e ingeniosidad. Y esa podría ser la tónica de la semana.

Sobre todo si tenemos en cuenta que el miércoles también es el día en que se produce la Luna Llena. Así, es, en el gradito 1 se opone la Luna en Tauro al Solete recién estrenado en Escorpio: un plenilunio, lobos aullando, Urano de por medio, Venus opuesto y tanto ajetreo y emocionalidad desbordada e irracional que sólo nos queda bailar la conga. Que no os extrañe topar con gente muy rara en estas fechas. O que vosotros mismos no sepais dónde tenéis la cabeza. Ojito, por cierto, con gastos compulsivos. Porque esa es otra palabra importante para la semana: compulsividad.

Quizá lo bueno, lo que se salva de este combo alocado, es el sextil, también el miércoles, entre Venus y Saturno en Capricornio: Saturno es un cabrón pero baja a tierra, al aquí y al ahora, nos quita pajaritos de la cabeza. De todas formas, os animo a seguir atentos; atentos a parejas, relaciones y asociaciones que de un día a otro se desmoronan. No lo olvidemos: Venus sigue retrógrado.

Hablando de Venus, el viernes 26 realizará el aspecto más lindo de la semana cuando se de unos besitos con el Sol. Sí, tendremos conjunción. En el grado 4. De Escorpio, claro. Un regalo fabuloso para los que cumplan ese día.

Y aunque Venus está en caída y retro, menos da una piedra. Eso sí, no olvidéis que el movimiento hacia atrás siempre tiene alguna connotación nostálgica o de rematar faenas o asuntos que quedaron pendientes. Viejos amores. Viejos hobbies. Apoyo de viejos amigos. Y memorias por un tubo.

En cualquier caso, cumpláis o no en esta alocada y sorpresiva semana, MIL FELICIDADES para todos esos Escorpio —gracias por vuestro cinismo inteligente, vuestra intuición aplastante y por esas sincronías tan terapéuticas.

Hala. Se acabó.

Por cierto que antes de deciros adiós os comento que durante la semana —Urano mediante—  pasaré por los Madriles así que los que queráis un achuchón, una zarzuela o un estudio de la carta astral sólo tenéis que invocarme.

***

Y ahora sí. Ya me despido.

Por supuesto, un  trillón de gracias por leer. ¡Por compartir! Por la guasa. Por preguntar. ¡Por opinar! Por vuestros Likes. Recordad que podéis seguirme en facebook, twitter, instagram y por mi super recién estrenado canal de youtube. Que me encanta leeros. Que aprendo con vuestros comentarios y experiencias. 

Si no nos hablamos por aquí, siempre nos queda otra opción: por telepatía. 

Un super abrazo,

Emilio P. Millán

 

 

(Fte. Foto: https://poetsandquants.com/)

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